Embarazo y Fertilidad

martes, octubre 31, 2006

Alteraciones hematológicas en la mujer embarazada

La enfermedad neoplásica durante (diagnosticada durante o inmediatamente antes de) la gestación es un problema que aúna aspectos terapéuticos y aspectos éticos, y más aún si se trata de una neoplasia hematológica

Las heparinas de bajo peso molecular se han convertido en el tratamiento de elección de la mujer embarazada por su perfil de eficacia y sobre todo por su seguridad, pues no tiene riesgo de malformaciones congénitas para el recién nacido


Antiguamente las únicas alteraciones hematológicas en la mujer embarazada que solían considerarse relevantes eran la eclampsia y la sensibilización Rh. La anemia gestacional, la diabetes gestacional (más endocrinológica que hematológica), la trombopenia gestacional y hasta las enfermedades neoplásicas durante el embarazo eran poco menos que curiosidades: no valía la pena ocuparse de ellas, ya que, o bien se solucionarían ellas mismas llegado el parto, o no tenían solución.
Esto ha dejado de ser así. Y buena prueba de ello es que, en el curso de este Congreso, un simposio se haya dedicado específicamente a examinar las “Alteraciones hematológicas en la mujer embarazada”.
La primera ponencia en este simposio corresponde al Dr. A. Remacha (Departamento de Hematología, Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, Barcelona), con la anemia en el embarazo. Se abordan, en primer lugar, los niveles de referencia (los “niveles de normalidad o de tolerabilidad”) de la concentración de hemoglobina durante la gestación, para seguir con una discusión de la pertinencia de la eventual suplementación con hierro y con ácido fólico, y con una discusión de situaciones especiales, como son el uso intravenoso de las sales de hierro, las distintas formas de presentación de la microangiopatía trombótica en la gestante, y el manejo terapéutico de la paciente gestante con anemias de base hereditaria.
La Dra. M. Subirá (Servicio de Hematología, Althaia, Red Asistencial de Manresa, Barcelona) se ocupó de una situación peculiar y específica: la trombocitopenia en la gestante. Independientemente de la considerable heterogeneidad clínica de este tipo de trastornos, la ponente incide especialmente en dos cuadros de importancia creciente: la llamada “trombocitopenia gestacional”, y las manifestaciones y manejo terapéutico de la ocasional paciente con trombocitopenia en el contexto de un síndrome antifosfolípido.
Pasando al otro extremo del espectro, el Dr. R. Lecumberri (Servicio de Hematología y Hemoterapia, Clínica Universitaria de Navarra, Pamplona) expuso en su exposición la trombosis en el contexto del embarazo. La gestación es ciertamente una situación protrombótica, y lo que en cierto modo debe extrañar es que los fenómenos trombóticos sean “tan poco frecuentes” durante el embarazo como para constituir una entidad nosológica merecedora de discusión y de tratamiento aparte. El ponente se ocupó de las opciones que se ofrecen para la profilaxis y la terapéutica antitrombótica en la gestante, haciendo especial referencia al problema particular que suponen las embarazadas portadoras de prótesis valvulares cardiacas mecánicas (no “biológicas”) y el uso en estos casos de heparinas de bajo peso molecular.
La enfermedad neoplásica durante (diagnosticada durante o inmediatamente antes de) la gestación es un problema que aúna aspectos terapéuticos y aspectos éticos, y más aún si se trata de una neoplasia hematológica. El Dr. J.F. Tomás (M.D. Anderson Cancer Center International España, Madrid) aborda este complejo tema, que puede poner no sólo a prueba sino muy en tela de juicio las creencias y valores éticos de la propia paciente y de sus allegados y los del equipo asistencial, por no hablar de la pericia técnica de este último a la hora de elegir y decidir opciones terapéuticas en función de una serie de condicionantes no del todo frecuentes en la práctica oncológica.
-Tema de la Ponencia: ALTERACIONES HEMATOLÓGICAS EN LA MUJER EMBARAZADA: TROMBOSIS Y EMBARAZO


¿Por qué es la gestación uno de los modelos clásicos para valorar la “triada de Virchow” de los factores de riesgo de trombosis?

En la mujer embarazada se dan las tres circunstancias que conforman esta triada: éstasis venoso, una dificultad para el retorno venoso hacia el corazón, como consecuencia del crecimiento uterino. Puede haber en el momento del parto daños en la pared de los vasos de la pelvis, que también favorece la aparición de un episodio trombótico. Además, en la mujer embarazada hay una serie de cambios fisiológicos conllevan la aparición de un estado de hipercoagulabilidad, que es una tendencia a una mayor facilidad para poder desarrollar episodios trombóticos.

En la gestación, ¿cuáles son los principales factores de riesgo para fenómenos trombóticos?

Los factores clásicos: edad, inmovilización prolongada, cirugías, varices… Además de los anteriores, hoy en día a los que se está dando más importancia y en los que se basan las recomendaciones son la historia previa de trombosis venosa y la existencia de efectos trombofílicos.

¿Qué problemas plantea el diagnóstico del tromboembolismo venoso durante la gestación?

El principal problema es que los síntomas son muy inespecíficos (y en la mujer embarazada aún más). No se puede basar un diagnóstico en la clínica, sino que hay que hacer alguna prueba de imagen. Además, la sensibilidad de herramientas diagnósticas como el dímero D, que es un parámetro analítico, es menor, por lo que hay que recurrir a pruebas de imagen y hacerlas a veces de una forma repetida para poder descartar o confirmar la existencia de una trombosis. Ése sería el principal problema, la inespecificidad de las pruebas.

Y, ¿qué problemas plantea su tratamiento en este contexto?

El principal problema es que estás tratando tanto a la madre como al feto. Tienes que utilizar fármacos que sean eficaces y al mismo tiempo seguros para el feto. Hoy en día las heparinas de bajo peso molecular se han convertido en el tratamiento de elección de la mujer embarazada por su perfil de eficacia y sobre todo por su seguridad, pues no tiene riesgo de malformaciones congénitas para el recién nacido, a diferencia de los anticoagulantes orales, que son el tratamiento estándar en la población general.
¿Existe riesgo de que la madre le transfiera ese problema hematológico al feto?
El problema trombótico es de la madre y, más allá de herencias genéticas, no se transfiere.

¿La incidencia es muy elevada?
Es de 2 casos por cada 1.000 mujeres embarazadas (es una incidencia considerable). Los episodios tromboembólicos constituyen la principal causa de mortalidad materna en los países occidentales.

¿Se dan más en el embarazo o en el parto?
Hay discusión al respecto. Parece que alguna serie de las más recientes indican que quizá el riesgo sea algo mayor durante los tres primeros meses del embarazo y en el posparto, pero no son uniformes los resultados de los trabajos.


Hay un tema que está ahora muy en boga y que es el de mujeres con abortos de repetición. Tema que a las mujeres embarazadas les preocupa. ¿Qué nos puede decir al respecto?
En las mujeres con un historial de múltiples abortos de repetición, la causa puede residir en problemas de coagulación de la sangre, que es un defecto trombofílico. Tratando a estas mujeres con profilaxis antitrombóticas con heparinas de bajo peso molecular durante el embarazo se consigue una tasa de embarazos a término con recién nacido sano extraordinariamente alta. Este tipo de tratamientos es novedoso, de los últimos 5 años.




Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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sábado, octubre 28, 2006

Aspectos psicológicos del embarazo en la adolescencia

Para hablar de embarazo en la adolescencia es necesario mencionar entre que edades se encuentra la adolescencia ahora bien, de acuerdo a los diferentes organismos mundiales existe divergencias en cuanto a las edades en la cuales se ubica a la adolescencia, para lo cual mencionamos ambas diferencias.

La Organización mundial de la salud (OMS) define a la adolescencia como el período de vida que se da entre los 10 y 19 años, la cual se caracteriza por una serie de cambios orgánicos (pubertad) así como por la integración de funciones de carácter reproductivo (ciclo menstrual en las mujeres y ciclo espermático en los hombres) acompañados recambios psicosociales, ahora bien la organización de las naciones unidas (ONU) la ubica entre los 15 y 24 años.

Finalmente el embarazo que se presenta como consecuencia de la relación sexual en una pareja en donde uno o ambos se encuentran entre los 10 y los 19 años de edad, es a lo que llamamos embarazo adolescente.

Es importante señalar que también existe el embarazo precoz el cual se presenta en el rango de edad de 10 a 14 años.

En la republica mexicana el 20 % de los embarazos atendidos por año corresponden a adolescentes.

La tasa de embarazo adolescente en la población indígena es mayor que en el resto de la población.

Una quinta parte de las mujeres indígenas con 20 años de edad o menos, ya tuvieron al menos un hijo.

Factores que influyen para que una adolescente llegue aun embarazo son:

Desconocimiento o falta de acceso a métodos anticonceptivos Inicio precoz de Vida Sexual Núcleo familiar Padres jóvenes Familia desintegrada Hermana embarazada joven Negación a la posibilidad de embarazo Manera de comprometer o asegurar a la pareja Falta de educación sexual Independencia y autonomía temprana Influencia de los medios de comunicación Abuso y violencia sexual Prevalencía de cultura de riesgo Rechazo a la anticoncepción Relaciones sexuales no planeadas No aceptación de la pareja Deseo de experimentar la maternidad Impacto Psicológico Inmadurez emocional Distorsión de la auto imagen Dificultad para aceptar responsabilidades Desarrollo intelectual postergado Enfrentamiento temprano a la vida adulta Miedo e inseguridad para su situación personal Alternativas de solución Desarrollo de programas de educación sexual y reproductiva Difusión y accesibilidad a los métodos de anticoncepción Facilitar el acceso a los servicios de salud Capacitación del personal de salud para la atención del adolescente Creación de centros de atención al adolescente Resolver los problemas de población significa atender a las necesidades de las personas.

En la actualidad podemos contar con métodos anticonceptivos que permitan desarrollar un proyecto de vida y que, a su vez, tengan un impacto social al disminuir la tasa poblacional, representando mejoras en aspectos ya mencionados como son: educación, salud, empleo, contaminación, entre otros Es de suma importancia que si se detectan alguno de los factores de riesgo se busque la ayuda de un profesional de la salud mental para que oriente de consejeria y si el caso lo amerita proporcione las herramientas psicoterapèuticas adecuadas.

http://www.elporvenir.com.mx/

 

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sábado, octubre 14, 2006

Nuevo estudio descubre riesgo creciente de defectos congénitos relacionados con el uso de inhibidores ACE durante el primer trimestre de embarazo

Nuevo estudio descubre riesgo creciente de defectos congénitos relacionados con el uso de inhibidores ACE durante el primer trimestre de embarazo


Nuevo estudio descubre riesgo creciente de defectos congénitos relacionados con el uso de inhibidores ACE durante el primer trimestre de embarazo
Los infantes nacidos de madres que usaron inhibidores de enzima de conversión angiotensina (ACE, por sus siglas en inglés) durante el primer trimestre de embarazo, presentan mayores riesgos de malformaciones congénitas, en comparación con aquellos cuyas madres no consumieron el medicamento, según los resultados de un estudio financiado conjuntamente por la agencia federal Agency for Healthcare Research and Quality, parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés), y el Food and Drug Administration (FDA, por sus siglas en inglés). Este estudio, publicado en el número correspondiente al 8 de junio de la revista New England Journal of Medicine, es el primero que descubre un impacto adverso de los inhibidores ACE en un feto, al tomarse sólo durante el primer trimestre del embarazo.

Los inhibidores ACE, un medicamento usado fundamentalmente para bajar la presión y/o preservar las funciones renales en las personas con diabetes, ya lleva un "recuadro negro" de advertencia de la FDA, donde se alerta que puede producir lesiones e incluso la muerte del feto en desarrollo, al usarse durante el segundo y tercer trimestre del embarazo. La advertencia indica que el uso de inhibidores ACE deben descontinuarse lo antes posible, en cuanto se detecta el embarazo. Según datos de la Encuesta Nacional de Cuidados Médicos Ambulatorios, en el año 1995 se prescribieron 1,426,220 recetas de inhibidores ACE en consultorios médicos a mujeres entre los 15 y 44 años, pero la cifra aumentó a 2,712,510 en el 2002, en el mismo grupo etario.

"Los hallazgos de este estudio plantean una preocupación nueva y potencialmente importante con respecto a la seguridad de una mujer que toma inhibidores ACE antes que ella o su médico detecten que está embarazada", afirmó la Dra. Carolyn M. Clancy, M.D., Directora de AHRQ. "Los médicos que tratan a mujeres con edad de procrear, así como a embarazadas, deben tener en cuenta estos nuevos hallazgos, y considerar el uso de otras opciones de tratamiento para controlar la hipertensión o los daños renales ocasionados por la diabetes".

El estudio fue realizado por científicos del Centro para la Educación e Investigaciones Terapéuticas de la Universidad Vanderbilt (CERTs, por sus siglas en inglés), auspiciado por AHRQ, en Nashville. La misión de CERTs es llevar a cabo investigaciones y proporcionar información educativa que contribuya al progreso del mejor uso de la terapéutica (medicamentos, dispositivos médicos y productos biológicos). El programa es administrado como un convenio de cooperación por AHRQ, en consulta con la FDA.

El grupo de investigadores, bajo la dirección del Dr. William O. Cooper, M.D., M.P.H., del Hospital Infantil Vanderbilt, examinó datos recopilados del programa Medicaid de Tennessee con respecto a 29,507 infantes nacidos entre los años 1985 y 2000. De la población total del estudio, los científicos identificaron que 209 infantes fueron expuestos a los inhibidores ACE durante el primer trimestre de embarazo, mientras que 202 experimentaron exposición comparable a otros medicamentos antihipertensivos, y 29,096 no estuvieron expuestos al uso materno de medicamentos antihipertensivos.

Los investigadores descubrieron que las malformaciones congénitas mayores identificadas por medio de expedientes vitales y reclamos hospitalarios se diagnosticaron en 856 niños, o el 2.9 por ciento de los infantes, mientras que 203 infantes experimentaron más de una malformación. Entre los infantes expuestos a los inhibidores ACE durante el primer trimestre de embarazo, la proporción de nacidos con malformaciones congénitas mayores fue del 7.1 por ciento, en comparación con 1.7 por ciento entre los infantes expuestos a otros medicamentos antihipertensivos. El índice de malformaciones congénitas mayores en la población general es cerca del 3 por ciento, o sea, 3 infantes de cada 100 embarazos.

Las posibilidades de aparición de malformaciones congénitas mayores en los infantes expuestos a inhibidores ACE durante el primer trimestre de embarazo fueron 2.71 veces mayores que en los infantes cuyas madres no utilizaron medicamentos antihipertensivos. El incremento en el riesgo general relacionado con los inhibidores ACE se debió principalmente a mayores peligros de malformaciones cardiovasculares y del sistema nervioso central, entre las que figuran defectos del septo atrial (orificios en la pared que separa las dos cámaras superiores del corazón), ductus arteriosus patente (abertura de un vaso sanguíneo que provoca flujo de sangre a los pulmones del bebé), hidrocefalia y spina bifida. Los investigadores también descubrieron que el riesgo de todos los otros tipos de malformaciones, incluyendo las de los sistemas músculoesqueletales, gastrointestinales y genitales no aumentaron de forma significativa por la exposición a inhibidores ACE durante el primer trimestre.

"Este estudio plantea la importante cuestión de que la mujer y su médico deben estar concientes de los riesgos potenciales de los medicamentos que ella pudiera estar tomando antes de quedar embarazada", aseguró el Dr. Cooper. "Aunque creemos que el incremento del riesgo que descubrimos en nuestro estudio representa un aumento real, se necesitan otras investigaciones para confirmar estos hallazgos, y para evaluar los riesgos de medicamentos específicos y duración de la exposición".

AHRQ está patrocinando estudios de seguimiento con respecto a los efectos de la exposición a medicamentos durante el embarazo. El estudio referente a los inhibidores ACE y otros tipos de medicamentos relacionados, como los bloqueadores de receptores de angiotensina, o ARBs se llevará a cabo a través de DEciDE, su red de investigaciones, y en consulta con científicos del FDA.

Nuevo estudio descubre riesgo creciente de defectos congénitos relacionados con el uso de inhibidores ACE durante el primer trimestre de embarazo. June 8, 2006. Agency for Healthcare Research and Quality, Rockville, MD. http://www.ahrq.gov/news/press/pr2006/spacepr.htm





Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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viernes, octubre 13, 2006

Opciones para Sobrellevar los Dolores del Parto

Opciones para Sobrellevar los Dolores del Parto

Ya está muy ansiosa por conocer a su querido bebé. Pero, como a casi todas las madres primerizas, el alumbramiento la preocupa. ¿Cómo serán los dolores del trabajo de parto y alumbramiento? ¿Cómo hará para sobrellevarlo?
Todas las mujeres sienten los dolores del trabajo de parto de manera diferente. Algunas son más sensibles al dolor que otras y los factores médicos, tal como el tamaño y presentación del bebé, influyen en su intensidad. Otras puedan manejar efectivamente el dolor con técnicas de respiración y relajación que aprenden en las clases de parto. Pero muchas mujeres reconocen que necesitan otro tipo de ayuda para aliviar el dolor.

Existe una cantidad de métodos con y sin fármacos para que el trabajo de parto y alumbramiento en sí sean menos dolorosos. Debe informarse sobre todos y hablar de sus preferencias con el profesional médico que la atiende. Lo mejor es no ser inflexible y ver cómo progresa el trabajo de parto. No olvide que el hospital donde tenga al bebé posiblemente no ofrezca los diferentes tipos de fármacos contra el dolor. Además, si repentinamente el trabajo de parto se torna complicado, deberá cambiar su plan. Vale la pena conocer todas las opciones a su disposición.

Estos son algunos de los métodos más comunes para aliviar el dolor durante el trabajo de parto y el alumbramiento:

Opciones farmacológicas
Es común el uso de diferentes fármacos para ayudar a aliviar el dolor del trabajo de parto y alumbramiento, los que, en general, son inocuos para la madre y para el bebé. No obstante, los fármacos difieren en su eficacia y todos presentan cierto riesgo de efectos secundarios (aunque leves) para la mamá y el bebé.

Bloqueo epidural
El método más efectivo y común para aliviar el dolor es el bloqueo epidural, usado por más de la mitad de las mujeres en este país. Se administra una inyección cerca de los nervios en la parte inferior de la espalda que adormece la parte inferior del cuerpo y bloquea el dolor de las contracciones al mismo tiempo que le permite a la madre estar despierta y alerta. La epidural también se aplica para los partos por cesárea. En general, no afecta al bebé de manera alguna o su efecto es muy leve.

Normalmente, la epidural la administra un anestesiólogo (médico especializado en el alivio del dolor) o una enfermera anestesióloga (enfermera registrada con capacitación especial en el alivio del dolor). Antes de administrar la inyección, el médico lava la parte inferior de la espalda de la madre con un antiséptico y aplica un anestésico local para dormir esa zona. Mientras se encuentra sentada o recostada de costado con la espalda curvada hacia afuera, el médico inserta la aguja y pasa por ella un tubo pequeño y flexible llamado catéter. Puede sentir un poco de presión mientras se inserta la aguja, pero no debiera sentir dolor. El médico entonces retira la aguja y deja el catéter insertado para poder administrar más medicamento en la medida que lo necesite, sin tener que volver a colocarlo.

Aunque todavía puede sentir un poco de presión durante las contracciones, el dolor comienza a aliviarse en 5 a 15 minutos. Una vez que la epidural surta efecto no podrá caminar, pero podrá pujar durante el parto.

La epidural tiene sus desventajas. Algunas mujeres experimentan un descenso de la tensión arterial que temporalmente disminuye el ritmo cardíaco del bebé. El médico le administrará más fluidos por vía intravenosa y le pedirá que se acueste de costado. Algunas mujeres sienten un leve escozor, temblores o fiebre. De ser así, se harán ciertos estudios del bebé para determinar si tiene infección y tratarlo con antibióticos. No son comunes los efectos secundarios graves en la madre, pero estos incluyen fuertes dolores de cabeza que suelen durar varios días o semanas, problemas de respiración, mareos o convulsiones.

La epidural puede cambiar el curso del trabajo de parto y del alumbramiento, haciendo necesario a veces otros procedimientos médicos. Con la epidural, el trabajo de parto tiende a durar más tiempo y los partos vaginales que requieren la extracción con fórceps o con vacío son más frecuentes. A veces desacelera las contracciones por lo que es más probable que se le administre oxitocina por vía intravenosa para estimularlas. No obstante, las mujeres que están muy ansiosas o nerviosas pueden descubrir que al sentirse más relajadas después de una epidural, las contracciones se aceleran. Es posible que necesite un catéter para drenar la vejiga ya que la epidural puede dificultar la micción. También es común el uso de otros fármacos y fluidos por vía intravenosa, así como el monitoreo electrónico del feto.

Bloqueo espinal
Al igual que la epidural, el bloqueo espinal se realiza con una inyección que se coloca en la parte inferior de la espalda y anestesia la parte inferior del cuerpo. Este fármaco se administra una sola vez y empieza a aliviar el dolor casi inmediatamente, pero este alivio dura sólo una o dos horas. Se usa más que nada cuando se necesita aliviar el dolor por un tiempo limitado, como cuando se debe practicar una cesárea o en un parto vaginal con instrumental. Los efectos secundarios son similares a los de la epidural y, a veces, se administran al mismo tiempo. Esto proporciona alivio inmediato con la opción de poder aumentar la dosis de medicamento en caso de ser necesario.

Narcóticos
Alrededor de un treinta a un cincuenta por ciento de las mujeres en trabajo de parto reciben narcóticos, como Stadol, Demerol y Nubain. Estos fármacos actúan sobre el sistema nervioso central y alteran la manera en que siente el dolor. Pueden inyectarse o administrarse por vía intravenosa. El dolor comienza a aliviarse de 5 a 10 minutos después de recibir el fármaco. Sin embargo, estudios de investigación comprueban que la epidural es más efectiva que los narcóticos en el alivio del dolor.

Una de las ventajas de los narcóticos es que no interfieren con el trabajo de parto como lo hace una epidural o bloqueo espinal. En contraposición a las embarazadas que reciben la epidural, aquellas tratadas con narcóticos tienden a tener un trabajo de parto más corto, menos partos vaginales con extracción instrumental y el uso de oxitocina es menos común. No obstante, los narcóticos causan efectos secundarios en la madre, incluso somnolencia, náuseas, vómitos y, pocas veces, dificultad para respirar. Estos fármacos se usan más a menudo al principio del trabajo de parto (a veces antes de una epidural) puesto que pueden causar dificultad respiratoria y reflejos lentos en el recién nacido cuando se usan poco antes del alumbramiento. A veces se administran otros fármacos a los bebés con problemas respiratorios causados por los efectos del narcótico.

Opciones no farmacológicas
Usted puede hacer que su trabajo de parto sea menos doloroso estudiando los diferentes métodos que se ofrecen para aliviar el dolor sin la ayuda de fármacos. Quizá prefiera usarlos al principio del trabajo de parto y luego agregar una epidural o narcóticos para sobrellevar el dolor en caso de ser necesario. Alrededor de un veinte por ciento de las mujeres confían en métodos totalmente libres de fármacos para el trabajo de parto y alumbramiento.

Una buena manera de comenzar es asistir a las clases de preparación para el parto. En muchas de ellas se explican las opciones con y sin fármacos y todas enseñan técnicas para respirar y relajarse que pueden ayudarla a controlar el dolor durante las contracciones.

Una persona de apoyo (o “doula”)
Una persona que se quede con usted durante el trabajo de parto y alumbramiento puede ayudarla mucho. Muchas mujeres cuentan con el apoyo emocional y aliento de sus compañeros, quienes las ayudan con las técnicas de respiración y relajación que aprendieron durante las clases de parto. Muchas embarazadas descubren que una “doula”, es decir una persona capacitada que presta su apoyo durante el trabajo de parto y el alumbramiento, ayuda a aliviar el dolor hasta en aquellos casos cuando Papá también la acompaña.

Terapia de agua
Para algunas mujeres, un baño relajante reduce temporalmente las molestias del trabajo de parto. Muchos hospitales ofrecen bañeras para las mujeres en trabajo de parto. Es importante mantener la temperatura del agua cerca de la temperatura corporal (98 ºF a 100 ºF) para evitar la fiebre de la madre y del bebé. No debe entrar en la bañera antes de que el cuello del útero se haya dilatado por lo menos cinco centímetros. Este tratamiento no debiera presentar problema alguno para la madre ni para el bebé mientras estas pautas se sigan.

Cambio de posiciones
El cambio de posición durante el trabajo de parto puede ayudar a reducir su malestar. Sentarse en posición vertical puede mejorar su comodidad y acelerar las contracciones al principio del trabajo de parto y, más adelante, podrá lograrlo poniéndose en cuclillas. Algunas mujeres encuentran cómodo sentarse sobre una enorme pelota de caucho. Otras, con dolor de espalda, prefieren arrodillarse con las manos en el piso para aliviarlo.

Antes del alumbramiento, averigüe cuáles son las opciones que ofrece el hospital para controlar el dolor. Hable de sus preferencias con el profesional médico. No se puede predecir cómo será su trabajo de parto y alumbramiento, pero si lo planea de antemano los dolores del parto serán más llevaderos mientras espera el momento de acunar a su bebé en brazos.

Breve explicación sobre las clases de parto
Existen varios tipos de clases de parto para embarazadas. Las filosofías más conocidas que respaldan estas clases son las de Lamaze y Bradley, sus creadores. Aunque existen otras (la técnica de Alexander, alumbramiento con hipnosis), la mayoría de las clases ofrecen uno de estos dos métodos y muchas utilizan elementos de ambas y alientan la participación del compañero durante el trabajo de parto y alumbramiento.

Lamaze

  • Filosofía básica: Podrá sobrellevar el dolor mucho mejor si conoce lo que ha de suceder y las maneras en que puede concentrar su energía fuera del cuerpo
  • Utiliza técnicas de relajación como la respiración superficial y masajes para aliviar el dolor
  • Proporciona información sobre anestesias y procedimientos médicos para que las embarazadas pueden seleccionar con conocimiento

Bradley

  • Filosofía básica: Concentrarse en su cuerpo es la mejor manera de sobrellevar el dolor
  • Explica el parto natural sin complicaciones médicas
  • Recalca el ejercicio, la nutrición y las técnicas de respiración profunda

Preguntas que debe formular antes de elegir una clase

  • ¿Qué tipo de parto se enseña en esta clase?
  • ¿Enseñan las técnicas de relajación y respiración?
  • ¿Cuál es la filosofía del instructor con respecto al embarazo y nacimiento?
  • ¿Es un instructor certificado?
  • ¿Qué temas cubre?
  • ¿Cuántas parejas hay por clase? (Cinco a seis parejas es el ideal.) ¿Están por lo general casados? ¿Aceptarían una pareja no tradicional?
  • ¿Cuál es el estilo de la clase? –¿Clase teórica o práctica con participación?
  • ¿Es el horario, duración y ubicación conveniente?
  • ¿Cuánto cuesta?

Cómo encontrar una clase de parto

  • Pregunte a su profesional médico.
  • Consulte con el plan de seguros, hospital o maternidad.
  • Pregunte entre sus amigas que acaban de tener un bebé.
  • Consulte los sitios en Internet que pueden ayudar a encontrar una clase cerca de su casa.
  • Lamaze (sitio en inglés): lamaze-childbirth.com
  • Bradley (sitio en inglés): bradleybirth.com
  • International Childbirth Education Association (sitio en inglés): icea.org



Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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viernes, octubre 06, 2006

La Asociación de Víctimas del Aborto señala que la interrupción voluntaria del embarazo produce secuelas psiquiátricas como la depresión

La Asociación de Víctimas del Aborto señala que la interrupción voluntaria del embarazo produce secuelas psiquiátricas como la depresión

La AVA reveló que entre las secuelas psiquiátricas provocadas por el aborto se encuentra la depresión, las disfunciones sexuales y la falta de autoestima.


Madrid, 7 de octubre de 2006 (Europa Press)

La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) o aborto provocado produce secuelas psiquiátricas como la depresión, las disfunciones sexuales y la falta de autoestima, según aseguró el jueves la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA).

AVA citó que, según los últimos datos disponibles del Ministerio de Sanidad (2003), un 9,2% de las mujeres españolas mayores de 16 años que ha abortado refirió sufrir depresión, aumentando el porcentaje en las mayores de 65 años hasta un 14%.

AVA, que enumera diversos estudios para avalar su afirmación, constata que la Ministra de Sanidad, Elena Salgado, "consciente de este hecho tan doloroso que es el aborto ha reconocido que 'ninguna mujer quiere abortar' y que el aborto o IVE debe ser 'la última opción', además de que ha declarado que supone un gran 'dolor personal' en toda mujer".

 

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