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La alimentación es un tema que preocupa
cada vez más a la sociedad, tanto por la
estrecha relación que hay entre una buena
alimentación y la prevención de
enfermedades, como por el creciente culto a la
belleza y la delgadez como condicionantes para
conseguir el éxito hoy día.
Este
gran interés ha hecho que surjan en torno
a la alimentación una serie de creencias
erróneas que lo único que consiguen
es confundir a las personas que quieren perder
peso, mejorar su salud, etc. Muchos de estos mitos
no se basan en los conocimientos científicos
actuales, y otros están propiciados por
intereses comerciales y económicos.
Lo
que sigue son algunos tópicos y un intento
de aclarar conceptos erróneos.
1.
Los hidratos de carbono engordan
"El
pan, la pasta y la patata engordan". Los
hidratos de carbono constituyen la principal
fuente de energía para el organismo.
Cada gramo de hidratos de carbono aporta 4 Kcal.,
igual que las proteínas, frente a las
9 Kcal./gramo que aportan las grasas. Los alimentos
que proporcionan hidratos de carbono son los
cereales y derivados (pan, pasta, harinas
),
patatas, legumbres, frutas y verduras. Deben
representar entre el 50 y el 60% de la energía
total diaria. El organismo necesita una cantidad
mínima diaria de hidratos de carbono
y ante su ausencia recurre a otros nutrientes
como fuente de energía (proteínas
y grasas), pudiendo provocar daños irreparables.
Los
alimentos hidrocarbonados son fuente de fibra,
por lo que aumenta la saciedad de la dieta y
se ingieren menos calorías, normalmente
en forma de grasa.
Hay
que indicar que alimentos como los pasteles,
la bollería y los dulces también
son fuente de hidratos de carbono, pero muchas
veces se acompañan de grasa poco saludable,
por lo que se debe moderar su consumo.
2. El agua tomada en la comida engorda
El
agua no aporta calorías por lo que no
engorda. Incluso si se toma antes o durante
las comidas provoca saciedad y así se
evita el consumo de otros alimentos. Si se ingiere
en gran cantidad, la digestión se realiza
más lentamente como consecuencia de una
dilución de los jugos gástricos.
3. La fruta engorda tomada tras la comida
Una
pieza de fruta aporta las mismas calorías
se tome antes o después de las comidas.
Si se toma antes produce saciedad por su aporte
fibra, evitando una ingesta excesiva posterior.
El orden en que se ingieren los alimentos no
importa si la cantidad de calorías es
la misma.
4. Los alimentos light adelgazan
Los
alimentos light aportan menos cantidad de calorías
que sus equivalentes convencionales, pero si
se toman en exceso también pueden provocar
un aumento de peso. Además se ha comprobado
que no en todos los casos el valor calórico
de estos productos es menor.
5. Las vitaminas engordan
Las
vitaminas no aportan calorías por lo
que no engordan, ni tampoco adelgazan.
6. Los hidratos de carbono y las proteínas
no pueden tomarse juntos en la misma comida
Muchos
alimentos son una mezcla de hidratos de carbono,
proteínas y grasas, por lo que resulta
absurdo separar unos alimentos de otros cuando
su propia composición es una mezcla compleja.
El aparato digestivo del ser humano está
especializado para realizar la digestión
de la más variada mezcla de alimentos.
7. Los alimentos integrales no engordan
Los
alimentos integrales aportan una mayor cantidad
de fibra que los alimentos refinados, pero la
composición en el resto de nutrientes
es similar por lo que la cantidad de calorías
es la misma. Se ha demostrado que la fibra es
muy beneficiosa para el organismo ya que mejora
el tránsito intestinal, contribuye a
reducir los niveles de glucosa y colesterol
de la sangre y a prevenir enfermedades como
el cáncer. Se aconseja incluir en la
dieta productos integrales por estas razones
y no como medio para reducir calorías.
8. Las frutas más dulces como el plátano
y las uvas engordan
Estas
frutas aportan más energía por
100 gramos que otras como la manzana, la naranja,
etc., por lo que tomando menos cantidad de las
primeras, que son más energéticas,
el aporte de calorías es similar al de
una manzana o una naranja medianas.
9. El aceite de oliva no engorda
El
aceite de oliva, al igual que otro tipo de aceites,
aporta 9 Kcal./gramo, tanto si se emplea en
crudo como al estar cocinado, por lo que se
debe moderar su consumo para no aumentar de
peso.
10. Mi exceso de peso se debe a que retengo
muchos líquidos
Es
frecuente oír la frase "mi exceso
de peso es por retención de líquidos".
Hay que desmitificar esta creencia popular ya
que tanto el sobrepeso como la obesidad se caracterizan
por un exceso de grasa corporal y no de agua.
Por tanto, el uso indiscriminado que se realiza
de diuréticos, sin el asesoramiento y
la prescripción de un profesional cualificado
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