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November 2010


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La enfermedad de Alzheimer se podría diagnosticar hasta 30 años antes de su aparición.

- Cerca del 50% de los mayores sufren queja subjetiva de pérdida de memoria, que podría ser un factor predictivo de la enfermedad de Alzheimer. Es una de las primeras fases de la enfermedad, que puede estar presente durante 15 años o más, seguida por un deterioro cognitivo leve y, finalmente, por demencia. Estas personas deben revisarse periódicamente por su mayor riesgo de padecer una demencia, según los expertos

Barcelona, noviembre de 2010.- Las personas mayores suelen olvidar con frecuencia dónde dejaron una cosa, el recado que le dieron, el nombre de un conocido, cosas que suelen venir a la memoria poco después. Sin embargo, es aconsejable analizar esta ‘queja subjetiva de pérdida de memoria’ para descartar la posible existencia de enfermedades causantes de esta queja, entre ellas el Alzheimer. Y es que varios estudios señalan que éste es un factor predictivo a tener en cuenta en el inicio de un proceso degenerativo primario. Es una de las afirmaciones de los autores de ‘Enfermedad de Alzheimer y otras demencias’, cuya cuarta edición ha sido publicada por la Editorial Médica Panamericana y presentada por su editores el pasado jueves en un acto organizado por ESTEVE en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) de Barcelona.

En torno a la mitad de las personas que envejecen creen perder memoria y, aunque se desconoce cuál es la proporción de las personas que consultan con esta queja, la cantidad total es elevada, ya que se trata de un problema asistencial frecuente.

Los autores de ‘Enfermedad de Alzheimer y otras demencias’ han enfatizado en la importancia de la actuación del neurólogo, pero también del médico asistencial, porque un diagnóstico oportuno puede parar la enfermedad antes de que se produzca cualquier déficit. Cabe tener en cuenta que “hoy sabemos que la enfermedad de Alzheimer se podría diagnosticar hasta 30 años antes de su aparición, siempre y cuando pueda ser diagnosticada y el enfermo comience un tratamiento a tiempo”.

Los coordinadores de esta obra, el Dr. Román Alberca Serrano, ex Jefe de Servicio del Departamento de Neurología del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, y el Dr. Secundino López-Pousa, Jefe de Servicio de Neurociencias Clínicas y Coordinador de la Unitat de Valoraciò de la Memoria i les Demències (UVAMID) del Institut d’Assistència Sanitária. Salt (Girona), presentaron esta nueva edición, que se ha convertido ya en un clásico para neurólogos, geriatras, psiquiatras, médicos generales, neuropsicólogos e investigadores básicos. Una obra dirigida a profesionales que se dedican en exclusiva a estas enfermedades, y también a aquellos que deben enfrentarlas en su práctica asistencial cotidiana.

Ante sospecha, la respuesta debe ser activa

Frecuentemente, las demencias degenerativas están precedidas por una fase de deterioro cognitivo de baja intensidad. Por este motivo, es necesario conocer la definición y los criterios diagnósticos de la queja subjetiva de pérdida de memoria y, aparte de ello. Y también es importante adoptar una actitud activa, que pasa por acudir a un centro o unidad de valoración de las funciones cognitivas, donde mediante baterías de pruebas neuropsicológicas se analizará el rendimiento cognitivo.

Cabe tener en cuenta que, de hecho, algunos estudios científicos han comprobado que las quejas de déficit de memoria en personas de edad avanzada y sin deterioro cognitivo aparente representan un factor de predicción importante a considerar en el inicio de un proceso degenerativo primario. Es por ello que las quejas subjetivas de pérdida de memoria tienen un poder predictivo sumamente importante en personas mayores que luego vayan a desarrollar Alzheimer.

El paso de la vejez normal a la demencia en general, y al Alzheimer en concreto, aparecen como un continuum donde se han situado diferentes entidades creadas para identificar a pacientes en un estadio precoz de la enfermedad y así poder tratarlos antes de que la demencia cause alteraciones cognitivas y funcionales irreversibles.

“Las principales entidades son la queja subjetiva de pérdida de memoria, el deterioro cognitivo leve, y la enfermedad de Alzheimer prodrómica, es decir, cuando es casi asintomática. Estas entidades, y en especial el deterioro cognitivo leve, han dado lugar a innumerables trabajos. Sin embargo, no se ha establecido con claridad cuál debe ser la actuación del neurólogo general –o de otros médicos de escalones asistenciales similares– en la práctica diaria frente los enfermos que se quejan de pérdida de memoria”, explica el Dr. Alberca.

Por su parte, el Dr. López-Pousa no duda en afirmar que “este aspecto es fundamental, porque cada vez son más los enfermos que consultan por estos problemas en esos escalones asistenciales, donde será necesario seguirlos en muchas ocasiones. Por ello, es necesario insistir especialmente en la conducta que se debe seguir en la práctica diaria ante un enfermo que se queja de pérdida de memoria – o de otro trastorno cognitivo similar – sin que exista una demencia ”.

Aportando una nueva visión para el médico

Estos son algunos de los nuevos aspectos que se abordan esta nueva edición que aparece doce años después de la primera y que si bien mantiene la línea directriz de las anteriores, incorpora cambios importantes acerca de la visión del médico general sobre las demencias, el deterioro cognitivo leve llevado a la práctica clínica cotidiana, y la exposición de las demencias causadas por enfermedades degenerativas cerebrales.

En los capítulos dedicados a la enfermedad de Alzheimer se han introducido los numerosos avances sobre su epidemiología, fisiopatología y etiopatogenia, su expresión clínica y su tratamiento. Además, se han abordado las demencias debidas a encefalitis autoinmunes, y la obra también contiene un capítulo especial sobre las demencias que aparecen en las enfermedades psiquiátricas –depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar, etc. – por su importante relevancia.

Concretamente, el capítulo “Del envejecimiento a la demencia. La queja subjetiva de pérdida de memoria, el deterioro cognitivo leve y los estados prodrómicos de las demencias”, es uno de los más vanguardistas y novedosos, donde se abordan temas como la necesidad de conocer la definición y los criterios diagnósticos de la “queja subjetiva de pérdida de memoria” y del “deterioro cognitivo leve”.

Según el Dr. López-Pousa, “hay que distinguir estos estados de afectación leve de la normalidad y de la demencia. Y además de ello, deben conocerse la conducta diagnóstica a seguir y los estudios complementarios que a realizar en estos enfermos”.

“Es importante saber que estos pacientes se deben revisar periódicamente, debido a su mayor riesgo de padecer una demencia. Además, se deben tratar los factores de riesgo para disminuir la posibilidad de aparición de un deterioro cognitivo leve o el riesgo de que éste convierta en una demencia. Y es necesario conocer las pautas para mejorar el estado cognitivo y general de estos pacientes”, señala el Dr. Alberca.

Las posibles causas de la queja subjetiva de pérdida de memoria

Cuando se trata de una queja de pérdida de memoria subjetiva, el paciente dice no recordar dónde dejó una cosa o los recados que le dieron, no le sale lo que iba a decir, y olvida el nombre de un objeto o de una persona, aunque el recuerdo suele venir a la memoria poco después. El trastorno parece debido más a una falta de atención que a una autentica amnesia de evocación, algo con lo que el familiar suele estar de acuerdo.

Por otra parte, la normalidad de la memoria suele ser evidente durante la historia clínica, porque el enfermo relata, con todo lujo de detalles, lo recientemente sucedido (qué hizo, quién lo envió a la consulta, cómo vino, a qué hora, etc.). Además de ello, no tienen alteraciones funcionales, de modo que los pacientes manejan sus finanzas, telefonean, utilizan el autobús, desarrollan su vida social y laboral, y controlan su propia medicación sin dificultades. Pero a pesar del aspecto banal de la queja, es aconsejable hacer una exploración general y neurológica para descartar las enfermedades que pueden causarla.

En este sentido, la queja subjetiva de pérdida de memoria puede estar relacionada o deberse a una depresión y/o ansiedad, a dolor crónico, a cansancio por enfermedades neurológicas y médicas, a alteraciones del sueño, a diversas enfermedades médicas (cardiopatías, endocrinopatías, etc.), a tóxicos (como por ejemplo el alcohol), o ser un efecto de determinados tratamientos (en especial benzodiacepinas, somníferos). No obstante, en gran número de pacientes no existe una causa aparente.

Su evolución puede prolongarse hasta 15 años

La evolución de la queja subjetiva de pérdida de memoria es muy variable. A veces desaparece, en otras ocasiones se mantiene sin empeorar y, rara vez, cuando se trata de una persona mayor, se convierte primero en un deterioro cognitivo leve y, luego, en enfermedad de Alzheimer. Esta última evolución es más probable si los marcadores diagnósticos de esta enfermedad son positivos.

De hecho, la queja subjetiva de pérdida de memoria se ha considerado como un “deterioro cognitivo pre leve”, de modo que, en algunos pacientes, la enfermedad de Alzheimer cursaría en tres fases sucesivas: queja subjetiva de pérdida de memoria, que se puede prolongar por 15 años o más; deterioro cognitivo leve amnésico, que también se prolonga durante años; y, finalmente, demencia, cuya evolución es igualmente muy prolongada.

Según el Dr. Alberca, “es fácil advertir la importancia de diagnosticar la enfermedad de Alzheimer en fase de queja subjetiva de pérdida de memoria cuando se disponga de un tratamiento eficaz capaz de impedir el progreso a una alteración cognitiva objetiva, pero de momento no se han validado siquiera los criterios diagnósticos”.

En cuanto a la conducta y al tratamiento, actualmente no existe un criterio universalmente aceptado en la práctica diaria sobre la conducta a seguir ante la queja subjetiva de pérdida de memoria. “Por el momento, no parece razonable comunicar al paciente la posibilidad de que su queja acabe siendo una enfermedad de Alzheimer”, comenta el Dr. López-Pousa, “entre otras razones porque no se ha determinado cuántas veces sucede, ni las características de estos enfermos cuando ocurre. Además, muchos de ellos tienen rasgos neuróticos y acuden, simplemente, por el temor a estar padeciendo Alzheimer, que quizás tuvo algún familiar.

El Dr. Alberca añade que “ni siquiera está establecido si deben realizarse revisiones o cuál debería ser su periodicidad, aunque parece razonable hacerlas anualmente cuando la queja subjetiva de pérdida de memoria es esencial y no hay patología psiquiátrica”.

Tampoco existe un tratamiento curativo o sintomático (excepto cuando la queja se debe a otro proceso, como una depresión), ni hay evidencia de que las terapias cognitivas sean útiles a largo plazo. No obstante, se suele aconsejar una alimentación adecuada (básicamente la dieta mediterránea) y llevar una vida apropiada desde el punto de vista físico, cognitivo y social, teniendo en cuenta la edad de los enfermos.

noticiasmedicas.es

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Con el calor y las Fiestas, en diciembre aumentan los episodios cardiovasculares

Las alta temperaturas, los desórdenes alimenticios y las emociones que se manifiestan en diciembre ante la llegada de fin de año hacen que aumenten en ese mes los episodios cardiovasculares, indicaron fuentes médicas.

Los cardiólogos recomiendan mantener un estilo de vida saludable, que incluya una dieta rica en frutas y verduras, hidratarse y ante la aparición de cualquier síntoma, no postergar la consulta médica por la cercanía de las Fiestas.

Alberto Alves de Lima, director de docencia del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), señaló que “es recomendable prestar atención al cuerpo y sus síntomas y en caso de una descompensación antes o durante las Fiestas, no dejar pasar las horas para realizar una consulta médica”.

“La prevención y el actuar a tiempo es la clave para que no aumente el riesgo de vida en el paciente”, puntualizó el médico.

Un informe del ICBA destacó que en una comida navideña se pueden llegar a ingerir 9000 calorías, más de diez veces de lo normal, con lo cual el organismo trabaja más de lo habitual.

Eso hace en las personas hipertensas que se alteren los valores de presión arterial pudiéndoles ocasionar insuficiencia renal, aumento de las placas de aterosclerosis que dificultan el paso de la sangre en las arterias y cambios en la visión.

También, las altas temperaturas que predominan en diciembre pueden alterar la presión arterial y causar deshidratación.

Jorge Tartaglione, jefe del servicio de Prevención y Calidad de Vida del Hospital Churruca, explicó que “la deshidratación causa alteraciones de la presión arterial, por eso es fundamental mantenerse hidratados”.

Pero añadió que “en el caso de las personas con enfermedades cardiovasculares es fundamental que tomen la medicación diaria y sobre todo en los hipertensos, que no haya excesos en las comidas y se cumpla con una dieta sana” que siempre es baja en sodio.

Además, es importante que las personas puedan manejar las emociones que suelen manifestarse ante la llegada de fin de año, que es vivido por muchas personas como un cierre de un ciclo y una evaluación de metas alcanzadas.

Esos procesos, de acuerdo a lo señalado en el informe del ICBA, pueden desregular el sistema nervioso, activar la neuroendocrina de mecanismos inflamatorios y de coagulación que se asocian a la ruptura de placa y que promueven el ataque cardíaco.

Por eso, el ICBA recomendó en este mes planificar todas las ingestas y comidas, beber abundante agua, entre 2,5 y 3 litros por día, y mantener la actividad física habitual o incorporar caminatas diarias.

También, moderar la ingesta de alcohol: no más de dos copas para el hombre y una copa para las mujeres por día; utilizar gaseosas dietéticas o jugos sin azúcar y mantener una alimentación muy cuidada durante todo el día previo y posterior a un evento, rica en vegetales crudos y frutas frescas.

Señaló que no hay que ayunar antes de una comida importante y si el plato principal es carnes, elegir las magras y acompañarlas de vegetales.

Para aderezar las ensaladas, los especialistas recomiendan evitar mayonesas u otras salsas, preferir aceite de oliva y medir la cantidad (1 cucharada sopera) y a la hora del postre, optar por ensalada de frutas naturales de estación sin agregado de azúcar.

Además, en lo posible no consumir pan y moderarse a la hora de los brindis, porque el alcohol y las confituras pueden triplicar la cantidad de calorías que se consumen.

telam.com.ar

Salud y Alergias

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“Extirpar las mamas para evitar el cáncer plantea un dilema ético”

En el pasado las cirugías para la extirpación del cáncer de mama priorizaban lo oncológico a lo estético dejando a las mujeres sumidas en la contradicción entre conservar su imagen o priorizar la salud. La cirugía estética y reconstructiva vino a resolver un problema que parecía sin solución: actualmente es posible extirpar los tumores mediante intervenciones conservadoras que preservan la piel, areola y pezones, y en el mismo acto quirúrgico, colocar implantes de siliconas, o utilizar tejidos de la misma paciente para la reconstrucción de la zona. De la mano de estos avances se realizan en Rosario las mastectomías profilácticas (extirpación de las mamas en mujeres con una fuerte carga genética de la enfermedad) seguidas de la reconstrucción. Este recurso terapéutico contradice la conducta quirúrgica de los últimos años que apunta a la realización de cirugías menos radicales y más conservadoras, además de plantear interrogantes éticos a los profesionales que las realizan.

Las mastectomías profilácticas encuentran en Estados Unidos un mercado cada vez más creciente de acuerdo a un estudio realizado en la Clínica Mayo, publicado en el Journal of Clinical Oncology en Internet debido a que en ese país se realizan los tests para detectar mutaciones genéticas que pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Para el mastólogo Juan José D’Aloisio la mastectomía profiláctica “es una estrategia de reducción del riesgo no de desaparición del cáncer de mama” en pacientes que tuvieron la posibilidad de hacerse el test o el problema se repitió en la misma u otra mama. “En estas intervenciones se conservan la piel, la aréola y el pezón pero siempre queda algo de tejido”, lo que plantea un dilema ético que según el médico “hay que resolverlo con cada paciente”.

D’Aloisio asegura que en general esta cirugía es pedida por la paciente. “Nosotros no la ofrecemos porque no existen estadísticas que prueben que de esa manera van a disminuir los casos”, dice, al tiempo que reconoce que aquellas que accedieron al procedimiento “sienten un profundo alivio por sacarse de encima la presión que significa que la enfermedad se repita”. Lo cierto es que la mutilación de las mamas, uno de los símbolos femeninos por excelencia, condiciona de por vida la historia personal y social de la mujer con cáncer.

Por su parte, la presidenta de la Sociedad de Cirugía Plástica de Rosario y Litoral, Sandra Filiciani, afirma que con esta cirugía la mujer puede pensar que se saca el problema “pero en realidad le trae otros inconvenientes como la falta de sensibilidad debido a que se extraen los nervios” que irrigan la glándula. “Si llega al consultorio una mujer con cáncer en una de las mamas que con el tiempo se repite, tiene mayores chances de desarrollarlo en la otra mama. Allí charlamos con el mastólogo y la paciente la posibilidad de hacer una mastectomía profiláctica”, explica Filiciani. El procedimiento se realiza en forma conjunta entre el cirujano plástico y el mastólogo, y cubre hasta el 95% el riesgo de aparición de la enfermedad.

En Argentina no se realizan test genéticos para conocer si una mujer tiene posibilidades de desarrollar un cáncer mamario. Lo que sí hacen los genetistas con los mastólogos es armar el perfil genético de aquellas pacientes con una historia familiar donde la madre, la hermana o una tía han tenido cáncer de colon, mama u ovario. Aun cuando Argentina cuente con la tecnología necesaria para realizar los tests, Filiciani opina que un resultado positivo no determina la aparición del cáncer, ya que sólo se manifiesta en el 80% de los casos (algunos centros de salud de Buenos Aires envían la sangre para ser analizada en Estados Unidos o Italia).

Dilemas. “No toda mujer portadora de los genes Brcea1 y Brcea 2 va a tener cáncer de mama, por eso la posibilidad de saberlo genera más incertidumbre porque aún no contamos con un tratamiento para prevenirlo. Entonces no aconsejo la realización del test a todas las mujeres”, dispara el mastólogo Juan José D’Aloisio. Más aún cuando menos del 10% de los cánceres tienen una raíz genética.

La historia familiar directa así lo indica: padre o madre con cáncer de mama, colon y ovario “avisa” que se trata de una paciente de riesgo. “Cuando detectamos una mujer con más de dos antecedentes familiares directos de cáncer de mama o madres jóvenes con hijas con antecedentes de una biopsia precancerosa, suponemos que puede hacer genes que desencadenen la enfermedad. En esos casos derivamos al genetista para evaluar el riesgo real”, agrega el mastólogo.

“Tenemos que ser cuidadosos desde el punto de vista ético y médico porque le estamos poniendo una mochila de plomo a una paciente que en una de esas nunca va tener el cáncer de mama ya que de 10 mujeres con la enfermedad, 8 no tienen antecedentes de riesgo”, resume D’Aloisio. “Tampoco pensemos que la genética es la salvación porque si no tenemos manera de prevenirlo, de qué sirve saberlo. Lo mejor que podemos hacer hoy es llegar lo antes posible y para eso hay que insistir en la necesidad de los controles anuales para las mayores de 40 años”, remarca. “No tenemos las armas para evitar que aparezca el cáncer pero sí para detectarlo cuando apenas está apareciendo”, subraya.

lacapital.com.ar

Klip7: Citas sobre el Amor

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Los vegetales verdes y naranjas podrían prolongar la vida

* Estos alimentos aportan alfacaroteno que ayuda a contrarrestar los daños en el ADN

El consumo de frutas y verduras con esta característica podría reducir enfermedades como el cáncer y cardiopatías
NUEVA YORK, ESTADO UNIDOS (25/NOV/2010).-  Comer gran cantidad de vegetales naranjas y verdes, como las zanahorias, las batatas y las arvejas, reduciría el riesgo de enfermedad y prolongaría la vida.

Esta vez, no se trata del betacaroteno vegetal, sino de su primo: el alfacaroteno. Ambos integran la familia de antioxidantes carotenoides, a la que los científicos les atribuyen la capacidad de promover la salud al contrarrestar el daño del ADN asociado con el oxígeno.

El consumo de frutas y verduras reduce el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer y las cardiopatías, señaló Chaoyang Li, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Pero se desconoce qué sustancia induce esos efectos ni por qué mecanismo.

Para conocer mejor los méritos del olvidado alfacaroteno, el equipo de Li analizó información de más de 15 mil participantes de la tercera edición de un estudio nacional de salud (Third National Health and Nutrition Examination Survey Follow-up Study). A todos se les habían extraído muestras de sangre al inicio del estudio; ellos habían proporcionado otra información médica y del estilo de vida.

A los 14 años del estudio, casi cuatro mil participantes habían muerto. Y los participantes con más alfacaroteno en sangre al inicio del estudio, menos riesgo tenían de tener alguna enfermedad o de morir.

Por ejemplo, a diferencia de los participantes con restos de alfacaroteno en sangre, aquellos con los niveles más altos tenían hasta un 39 por ciento menos riesgo de morir, publicó el equipo en Archives of Internal Medicine.

Aun así, los autores advierten que la relación no prueba que todo el mérito sea del alfacaroteno.
“Sería por lo menos parcialmente responsable de la reducción del riesgo. No pudimos identificar la posible influencia de otros antioxidantes o elementos de las verduras y las frutas en la reducción del riesgo de morir”, dijo Li.

El alfacaroteno, “tiene una gran cantidad de propiedades químicas superpuestas con el betacaroteno y sus mismos mecanismos de acción percibidos”, agregó Howard Sesso, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, que revisó los resultados para Reuters Health.”De hecho, es difícil desagregarlos; tienden a moverse juntos”, manifestó el experto. Las zanahorias son la fuente clave de ambos.

informador.com.mx

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Practicar movimientos al ritmo de la música podría ayudar a los adultos mayores a evitar caídas

Pero otro programa, que usaba videos y sensibilización del riesgo, no ayudó a los pacientes mayores hospitalizados, según muestra una investigación

MARTES, 23 de noviembre (HealthDay News/HolaDoctor) — Investigadores hallaron que hacer ejercicio con música reduce el riesgo de caídas entre las personas mayores.

El estudio incluyó a 134 adultos suizos, mayormente mujeres, de edad promedio de 75.5 años, que tenían un mayor riesgo de caídas. Se les asignó a un grupo de intervención que realizaba un programa de varias tareas de ejercicio con base musical, o un grupo de control que hacía ejercicio normal. Tras los primeros seis meses, los participantes cambiaron de grupo durante los seis meses siguientes.

El programa de intervención usó un programa de ejercicio de una hora a la semana liderado por un profesor, que presentó actividades variadas, entre ellas movimientos diseñados para trabajar el equilibrio y que se hacían cada vez más difíciles con el tiempo. Esos ejercicios incluían caminar al ritmo de música de piano y responder a cambios en el ritmo de la música.

Las personas del programa de intervención mostraron una mayor mejora en el equilibrio y sufrieron 24 caídas (una tasa de 0.7 caídas por persona por año), frente a 54 caídas en el programa de control (una tasa de 1.6 caídas por persona por año), encontraron los investigadores.

El programa de intervención aumentó la velocidad de caminata de los participantes y la longitud del paso mientras realizaban una tarea a la vez, y aumentó la longitud del paso y la variabilidad en la longitud del paso mientras realizaban tareas múltiples al mismo tiempo.

Esa mejora en el paso (la forma o estilo de caminar) y el equilibrio ayudó a reducir el riesgo de caídas, explicaron los investigadores.

“Nuestros hallazgos sugieren que este programa podría resultar útil para la prevención de caídas y la rehabilitación en ámbitos comunitarios como los centros para adultos mayores”, escribieron el Dr. Andrea Trombetti, de los Hospitales Universitarios y la Facultad de Medicina de Ginebra, y colegas en su informe, que aparece en línea en la edición del 22 de noviembre de la revista Archives of Internal Medicine antes de la publicación en una próxima edición impresa.

La misma edición de la revista también incluye los resultados de un estudio australiano que encontró que un programa educativo multimedia personalizado no parece reducir el riesgo de caídas entre los pacientes hospitalizados de más edad.

El programa, que incluía materiales escritos, videos y seguimiento personalizado con un profesional capacitado, ofrecía información sobre la frecuencia y causa de las caídas. También animaba a los pacientes a pensar sobre sus propios riesgos de caídas, identificar las áreas problemáticas y desarrollar metas y estrategias de prevención de caídas.

Pero los investigadores no encontraron gran diferencia en la tasa de caídas entre el grupo de intervención y el de control, con 7.6 frente a 9.3 caídas por 1,000 días por paciente.

healthfinder.gov

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Sobrepeso en embarazo hereda males renales

Un estudio demostró que las mujeres que sufren diabetes o sobrepeso durante el embarazo generarían males renales en sus hijos

De acuerdo con un estudio realziado en la Universidad de Washington en Seattle, aquellas madres que tengan obesidad o sufran de diabetes durante el embarazo, resultan más propensas a tener hijos con enfermedad renal crónica (ERC).

Los resultados del estudio plantean la posibilidad de que un control más severo de la diabetes y el peso durante el embarazo puedan disminuir el riesgo de los niños de desarrollar ERC.

Para desarrollar el estudio se trabajó con poco más de 4 mil pacientes con ERC infantil, que fue diagnosticada a los 21 años o antes. Estos sujetos de estudio fueron contrapuestos contra más de 20 mil niños sanos para evaluar las posibles relaciones entre una mujer embarazada que tiene diabetes, obesidad o sobrepeso, y el riesgo de que su bebé desarrolle ERC.

La tasa global de males renales en la niñez rozaba aproximadamente el 0.26%, cerca de un caso por cada 400 nacimientos.

Cuando los investigadores ajustaron el tiempo de gestación, el riesgo era de un 69% superior en los niños cuyas madres tenían diabetes antes del embarazo.

Para los niños cuyas madres desarrollaron diabetes durante el embarazo había un 28% más de riesgo de ERC. Los niños de madres obesas demostraron un aumento del 22%en el riesgo de ERC. (Con información de 20minutos.es)

sumedico.com

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Uno de cada cuatro pacientes con epilepsia presenta crisis a pesar del tratamiento farmacológico.

En el marco del Seminario “Epilepsia Resistente a Fármacos: definición del problema y búsqueda de la solución”, celebrado el pasado miércoles en Barcelona.

- La nueva definición de la International League Against Epilepsy (ILAE) distingue al paciente de epilepsia resistente a fármacos como aquel en el que no se han controlado las crisis tras el tratamiento adecuado con dos fármacos antiepilépticos tolerados y adecuadamente elegidos y pautados (bien en monoterapia o en combinación) entendiendo como falta de control, cuando aparezcan crisis a lo largo de un año o las sufra en un tiempo inferior a tres veces el intervalo entre crisis que mostraba antes de iniciar el tratamiento

- Para definir a un paciente como resistente a fármacos, previamente hay que comprobar que el diagnóstico de epilepsia es adecuado, que los fármacos y las dosis prescritas han sido apropiados y que el paciente haya tomado correctamente la medicación

- La nueva definición excluye a aquellos pacientes epilépticos que no toman adecuadamente la medicación

- En más del 60% de los casos, los pacientes con epilepsia no son tratados por epileptólogos, sino por otros especialistas como neurólogos generales, neuropediatras generales, neurocirujanos o internistas

Barcelona, noviembre de 2010.- La epilepsia resistente se produce cuando un paciente con epilepsia presenta crisis a pesar del tratamiento farmacológico. La ausencia de una definición concreta y una homogeneización de los procesos de asistencia para estos pacientes lleva, en ocasiones, a que a aquellos pacientes que la sufren no se les aplique el tratamiento más idóneo durante muchos años.

Tanto es así que, en el Seminario “Epilepsia Resistente a Fármaco” organizado por GlaxoSmithKline en Barcelona en el marco de la reunión anual de la Sociedad Española de Neurología, el Dr. Juan Carlos Sánchez, especialista del Hospital Clínico San Cecilio de Granada, afirma que “hasta el 25% de los pacientes diagnosticados con epilepsia refractaria en realidad no sufren epilepsia, y sus síntomas están relacionados, en realidad, con otras patologías”. Por eso, una de las principales necesidades de los pacientes y los médicos pasaba por encontrar una definición válida y universal para la enfermedad, que delimitara en qué casos es real y en cuáles no, algo que recientemente ha hecho la International League Against Epilepsy (ILAE).

Además, señala el Dr. Sánchez, con los años “se ha ido produciendo en los profesionales dedicados al tratamiento de pacientes con epilepsia una visión negativa de la enfermedad cuando es refractaria, algo que ha llevado a realizar unas prácticas poco intervencionistas”. El experto explica que, en ocasiones, se han considerado como “poco tratables” a estos pacientes, también llamados epilépticos de difícil control, que en realidad sí son controlables “si se ajusta adecuadamente el tratamiento o si existe una indicación quirúrgica para su caso concreto”.

Nuevas estrategias terapéuticas para el tratamiento de la enfermedad

Durante el Seminario se han tratado también aquellos aspectos relativos a las estrategias terapéuticas empleadas en el tratamiento de la enfermedad. La Dra. Mar Carreño, responsable de la Unidad de Epilepsia del Servicio de Neurología del Hospital Clínic de Barcelona, señala que “los tratamientos farmacológicos, si son eficaces, pueden disminuir la frecuencia y la severidad de las crisis. Además, los fármacos antiepilépticos nuevos, en general, se toleran mejor que los antiguos”.

El Dr. Sánchez destaca la necesidad, por parte del Sistema Nacional de Salud, de contar, como mínimo, con entre 40 y 50 unidades médicas de epilepsia, a razón de una por millón de habitantes, y aproximadamente entre 20 y 25 unidades médico-quirúrgicas.

“Cuando un paciente presenta epilepsia resistente a fármacos, debe ser evaluado en una unidad de epilepsia con experiencia en cirugía, para comprobar si es candidato quirúrgico y los riesgos concretos asociados a dicha cirugía en su caso particular”, señala la experta. En caso de no ser un buen candidato quirúrgico, se pueden probar secuencialmente otros fármacos antiepilépticos, ya que un porcentaje significativo de pacientes puede alcanzar remisiones con nuevas medicinas.

La Dra. Carreño añade que “es importante que en estos pacientes que reciben varios fármacos antiepilépticos se utilicen combinaciones apropiadas para aumentar la efectividad y minimizar los efectos adversos”. En este sentido, en un futuro próximo saldrán al mercado varios fármacos antiepilépticos con mecanismos de acción novedosos. “Esperamos que combinar fármacos con diferentes mecanismos de acción pueda ayudar a aumentar la eficacia del tratamiento en pacientes con epilepsia resistente”, señala la experta.

Para aquellos pacientes que mantienen crisis a pesar de haber probado múltiples fármacos antiepilépticos, existen también otras alternativas como el estimulador vagal, la estimulación cerebral profunda -recientemente aprobada- o la dieta cetogénica, esta última empleada sobre todo en niños.

En este contexto, la definición de la ILAE permitirá aproximarse más a las necesidades de los pacientes, que pasan, según el Dr. Sánchez, por “evitar las comorbilidades con otras enfermedades y los efectos adversos de los distintos tratamientos utilizados, sean farmacológicos o de otro tipo”.

Una definición apropiada y necesaria

La nueva definición de la International League Against Epilepsy (ILAE) distingue al paciente de epilepsia resistente a fármacos como aquel en el que no se han controlado las crisis tras el tratamiento adecuado con dos fármacos antiepilépticos tolerados y adecuadamente elegidos y pautados (bien en monoterapia o en combinación) entendiendo como falta de control, cuando aparezcan crisis a lo largo de un año o las sufra en un tiempo inferior a tres veces el intervalo entre crisis que mostraba antes de iniciar el tratamiento.

El Dr. Sánchez opina que la nueva definición es de gran importancia porque, por fin, “un organismo internacional de esta envergadura se ha pronunciado en un tema como éste, que antes estaba mal definido y carecía de consenso”. La determinación conducirá, en última instancia y según el experto, a que los pacientes resistentes sean mejor atendidos.

La definición, que aúna posiciones de algunas anteriores, llevará a “la homogeneización de todos los especialistas en cuanto a estudios epidemiológicos y estudios clínicos con fármacos”. También permitirá conocer con exactitud qué porcentaje de la población epiléptica es resistente a los fármacos, ya que hasta el momento, y según los diferentes conceptos empleados, el porcentaje oscilaba entre el 13% y el 37% de los pacientes con epilepsia. Además de corregir la variabilidad de los datos de prevalencia, la nueva definición aprobada por la ILAE presenta la ventaja de “no tratarse de una definición estática, de la misma manera que un paciente puede ser sensible a los fármacos y pasar a ser refractario, y al revés. El concepto unívoco permite una adaptabilidad que antes no era posible”, afirma el experto.

Por el contrario, el especialista destaca que la definición presenta alguna pequeña deficiencia, que no le resta valor: “su relativa complejidad puede hacer que algunos clínicos no familiarizados con la enfermedad puedan tenerle cierta aversión”. Además, la definición, como es lógico, no contiene criterios subjetivos del paciente; las singularidades deben ser consideradas por el propio médico.

En conjunto, la homogeneización de los criterios de la enfermedad es para el Dr. Sánchez de gran utilidad porque actualmente, “en más del 60% de los casos, a los pacientes epilépticos no los tratan epileptólogos, sino otros médicos como neurólogos generales, neuropediatras generales, neurocirujanos o internistas”, y añade que “gracias a la nueva definición se va a conseguir que, cuando una persona con epilepsia no haya respondido a dos fármacos, sea remitido de inmediato a una unidad de epilepsia, para hacer un diagnóstico adecuado y aplicarle el tratamiento más certero, ya sea farmacológico o quirúrgico”.

noticiasmedicas.es

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Nuevos datos de la EPOC

by salud on 23/11/2010


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Nuevos datos de la EPOC

Los pacientes subestiman a menudo la importancia del cumplimiento del tratamiento y los episodios de agudización

El empeoramiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que los expertos denominan exacerbación, constituye una preocupación importante porque provoca muchos ingresos hospitalarios y, con cada uno de ellos, el deterioro de la salud del paciente. Los datos aportados por “Audipoc”, el estudio más amplio realizado hasta ahora en España, han revelado cuál es la situación de las hospitalizaciones por esta causa en nuestro país y, en paralelo, se ha dado a conocer un nuevo tratamiento oral que puede ayudar a controlar los episodios que llevan a los afectados al hospital.

* Autor: Por CLARA BASSI

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una patología respiratoria grave, crónica, progresiva, irreversible y muy discapacitante que se desarrolla, sobre todo, por el nocivo hábito de fumar. En el 90% de los casos, el tabaco es su principal causa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, en la actualidad, hay 210 millones de personas con EPOC en todo el mundo. Otro dato funesto de la enfermedad recuerda que ésta es la quinta causa de muerte en el ámbito mundial y que, lejos de mermar, los estudios vaticinan que será la tercera causa de muerte en 2030, o incluso antes, según algunos expertos.

En España, dos millones de personas, es decir, el 10% de la población entre 40 y 80 años, están afectadas por esta patología, según datos de Juan Ruiz Manzano, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). El Centro Nacional de Epidemiología calcula que por su causa fallecen cerca de 18.000 personas al año: alrededor del 75% son hombres y el 25%, mujeres.

Uno de los aspectos más preocupantes de esta enfermedad, a juicio de clínicos y expertos, son las exacerbaciones o agudizaciones de la EPOC, que a menudo conducen a la hospitalización de los pacientes más de una vez al año y provocan un deterioro cada vez mayor de los enfermos. Nuevos datos, recopilados recientemente a través del estudio “Audipoc” de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES), han retratado cuál es la situación de los afectados en los hospitales españoles.


Nuevas cifras de ingresos

Audipoc, denominado así porque se le considera como una auténtica auditoría del estado de la EPOC en España, es el estudio más amplio realizado hasta ahora en nuestro país sobre el impacto de esta enfermedad respiratoria en personas que ingresan en el hospital por este motivo. El trabajo aporta nuevos datos relativos al 75% de la población española, gracias a la participación del 54% de los hospitales nacionales.

Según este estudio, aunque esta patología afecta de forma predominante a hombres, el 12% de los ingresos por su causa corresponden a mujeres, un dato destacado por los expertos. José Luis López-Campos, de la Unidad Médico-Quirúrgica de Enfermedades Respiratorias del Hospital Universitario Virgen del Rocío, de Sevilla, destaca también cómo a pesar de que la EPOC grave es una situación muy crítica, “el 21% de los pacientes que ingresan siguen fumando”.

No acaba ahí el baile de cifras: el 66% de los enfermos de EPOC que ingresan en un hospital (la mayoría) están graves o muy graves y el 4,6% mueren mientras están en el centro. A estos decesos se añaden los de un 7,1% más que fallece durante los 90 días que suceden al ingreso. La tasa de mortalidad total asciende al 11,3%, una cifra “nada desdeñable”, a juicio de López-Campos. El 37,2% de estos pacientes vuelven a ingresar durante los tres meses que siguen al ingreso y el 27,8%, durante las seis semanas posteriores.

Éstas son solo algunas de las llamativas cifras reveladas por Audiopoc, presentadas en el último Congreso de la Sociedad Europea de Respiratorio (ERS), celebrado en Barcelona. Los expertos tendrán que analizar más de 400 variables que aportarán nueva información para mejorar la asistencia que se presta a estos enfermos respiratorios, así como su calidad de vida, puesto que el ingreso en un centro hospitalario “supone que el paciente está más grave y un deterioro de su calidad de vida”, advierte López-Campos.

La ERS ya ha anunciado que realizará otro estudio europeo similar a Audiopoc, el “Copd Audit”, que financiará esta misma sociedad científica con 200.000 euros y que liderarán España, Austria y Reino Unido. Se prevé que participen un total de 300 hospitales y 10.000 pacientes de 14 países, con los mismos objetivos que la investigación anterior: profundizar en el conocimiento de la situación de los enfermos hospitalizados para mejorar la atención que se les brinda y su calidad de vida.

Exacerbaciones subestimadas

Las exacerbaciones son episodios de la EPOC en los que los síntomas empeoran. Los principales son la disnea (falta de aire), la tos crónica, las sibilancias (pitidos), la expectoración y la reducción del flujo de aire respirado (o capacidad respiratoria). Cuando una persona padece una exacerbación, los síntomas que a menudo empeoran son la disnea, la tos y la expectoración, además de tener fiebre. También es posible diagnosticar taquicardia (aceleración del ritmo cardiaco), taquipnea (respiración superficial y rápida), insomnio, fatiga o depresión.

Las agudizaciones se clasifican en leves, una situación que exige aumentar la dosis de los broncodilatadores necesarios; moderadas, para cuyo control se requieren antibióticos o corticosteroides orales; y graves, que suponen de manera irremediable la hospitalización. Las principales causas que favorecen estas exacerbaciones son: contraer alguna infección, ciertas condiciones ambientales desfavorables o incumplir el tratamiento prescrito por el médico.

A menudo, no se otorga la importancia suficiente al cumplimiento del plan terapéutico ni al padecimiento de un episodio de exacerbación cuando, según los especialistas, tienen un mayor impacto, en términos de hospitalizaciones y mortalidad, que los infartos de miocardio. El estudio “Profundidades Ocultas de la EPOC” (Hidden Depths of COPD), impulsado por la compañía farmacéutica Nycomed, ha revelado interesantes datos respecto a la escasa importancia que dan muchos afectados a las exacerbaciones. Se ha efectuado en 2.000 pacientes de 14 países, con la participación de 1.400 médicos.

Según sus resultados, el 70% de los sujetos incluidos decían haber padecido una exacerbación. Aunque dos tercios de ellos pensaban que su EPOC estaba bien controlada, la mayoría confesaban haber sufrido episodios de exacerbaciones y haber requerido tratamientos extras, que al inicio el médico no había planificado para ellos. Los afectados subestimaban los episodios, puesto que tardaban en acudir a un especialista: un tercio de quienes sufrían una exacerbación aguardaban hasta conocer cómo progresaban sus síntomas para consultar a un médico, un cuarto no consultaba con ningún especialista y, entre quienes lo hacían, un 25% esperaba de tres a cuatro días.

NUEVAS MEDIDAS TERAPÉUTICAS

La EPOC no se puede revertir. Una vez que se desarrolla, la enfermedad avanza de forma irremisible. Prevenir los episodios de exacerbaciones, con el seguimiento correcto del tratamiento prescrito por el facultativo, es una de las medidas que puede ayudar a enlentecer ese avance. Sin embargo, en la actualidad, la mayoría de los fármacos disponibles no son específicos para la EPOC, sino que se tienden a aplicar los utilizados en el control del asma. En este contexto, las personas afectadas tienen auténticas necesidades no cubiertas de nuevos medicamentos más específicos frente a la inflamación pulmonar que tienen cuando sufren una exacerbación.

Este año se ha diseñado un nuevo medicamento oral, el roflumilast, que a diferencia de los tratamientos clásicos “tiene un efecto más específico frente a la inflamación detectada en la EPOC”, según José Luis Izquierdo, jefe de la sección de Neumología del Hospital Universitario de Guadalajara. Es el primer antiinflamatorio oral diseñado de manera específica y que, según los estudios realizados, reduce de manera significativa las exacerbaciones a largo plazo (12 meses) y mejora la función pulmonar. Se ha presentado en el congreso de la ERS, se ha aprobado en Europa y se espera que esté disponible en distintos países europeos antes de que finalice el año, mientras que en España está previsto para 2011.

Junto con el desarrollo de la nueva generación de medicamentos orales, en el marco de este último congreso también se ha destacado la importancia de las distintas medidas útiles en el control de las agudizaciones, como realizar actividad física antes y después de las exacerbaciones, ya que mejora su pronóstico, enseñar al paciente a reconocer sus síntomas para que pida ayuda antes e, incluso, para que se le pueda tratar en casa en lugar de ingresarle en el hospital, además de insistir en la clásica advertencia para dejar de fumar.

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