5 cosas que los científicos quieren que sepas sobre la epilepsia

by salud on 24/11/2016

in Epilepsia,Neurologia,Salud

5 cosas que los científicos quieren que sepas sobre la epilepsia.

2ti.es

La epilepsia me toca de cerca. Tengo un familiar que desde muy temprana edad padece este mal. Pero también me tocan de cerca los mitos que rodean la epilepsia. Mi familiar no se cae entre estertores y espuma por la boca. De hecho, si no lo hubiese diagnosticado un médico, nunca sabríamos que esos despertares que creíamos sonambulismo en realidad respondían a una crisis epiléptica.

Una crisis epiléptica ocurre cuando las señales eléctricas y químicas que permiten que nuestras neuronas se comuniquen entre sí—y seamos todo lo que somos como humanos—se sobreactivan. Dependiendo del lugar donde comienza esa actividad excesiva, así serán los síntomas que vemos en los enfermos. Para algunos será solo una mirada fija, para otros implicará una pérdida de la conciencia momentánea.

Existe una gran variabilidad entre los enfermos, pero de mitos va sobrada la epilepsia. La imagen que popularmente tenemos de las personas con este mal dista mucho de la realidad de millones de enfermos. Por esa razón una científica de la Universidad de Drexel, en Filadelfia, EE.UU, la neuróloga Carla LoPinto- Khoury, quiso ayudar a desmitificar la epilepsia a través de cinco puntos esenciales.

La epilepsia: esto deberías saberlo

    La epilepsia se caracteriza por la “tendencia a tener convulsiones”.

Tener una convulsión no significa que tienes epilepsia. Muchas personas experimentan una convulsión debido a otra condición médica, por ejemplo, un aumento de azúcar en sangre o un traumatismo craneoencefálico. El diagnóstico de epilepsia se establece cuando una persona ha tenido dos o más convulsiones sin que se encuentre otra causa médica que las justifique.

La clave, según esta experta, es si la persona tiene una tendencia a tener convulsiones. Porque puede darse el caso de que a una persona con una sola convulsión le diagnostiquen epilepsia, pero al hacerle las pruebas correspondientes—donde el papel del encefalograma es clave—se identifique que las probabilidades de que ocurra de nuevo son altas.

Hay personas que sufren una crisis cada dos años, otras dos al día, ejemplifica LoPinto.

    La epilepsia puede ser un síntoma de muchos trastornos diferentes.

No hay una sola causa para la epilepsia. Unas personas pueden tener problemas del desarrollo, mientras otros difícilmente puedas distinguirlos de la población general. Hay ciertos factores que pueden contribuir a desencadenar una convulsión, por ejemplo:

– Insomnio
– El periodo menstrual en la mujer.

Ah y sobre el mito de las luces que provocan una convulsión, dice LoPinto que:

“la mayoría de los pacientes no tienen epilepsia fotosensible”

La epilepsia es susceptible de ser tratada.

Existen más de una decena de fármacos para el tratamiento de la epilepsia en el mercado. Aun así, hay un tercio de los enfermos que no logra controlar sus síntomas con estos medicamentos.

Para ellos existen otras opciones, eso sí, mucho más invasivas. Por ejemplo, una cirugía cerebral que elimina parte del tejido que provoca las convulsiones. Según comenta LoPinto casi la mitad de las personas que se someten a este procedimiento logran vivir sin convulsiones y con pocos efectos secundarios. En otros casos en que la medicación ni la cirugía resultan efectivos, se puede practicar la estimulación cerebral.

    Los tratamientos deben ser muy personalizados.

Según esta experta. Los tratamientos deben tener en cuenta las particularidades de cada persona. Y una vez se comienzan, valorar el efecto. Si no cumple las expectativas, probar con otros. Es una especie de ensayo y error que a veces tanto desconcierta a los enfermos, pero que es la vía de encontrar justo lo que cada persona necesita. Ese proceso implica una estrecha relación de colaboración entre médico y paciente.

    Lo que debes hacer si eres testigo de una convulsión.

Si ves a una persona con epilepsia tener una convulsión, LoPinto señala que lo primero es fijarse si hay cosas alrededor que pueden ocasionar daño al enfermo, como un borde afilado o que esté cerca de una piscina. También es positivo ponerlos de lado y no intentar frenar la convulsión. Esta generalmente dura pocos minutos, pero si se ve que dura más de cinco, lo mejor es llamar a urgencias.

Comments on this entry are closed.

Previous post:

Next post:


Estadisticas