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Alergia

Cómo identificar las alergias

by salud on 13/08/2016

in Alergia,Salud

Cómo identificar las alergias

elcolombiano.com.-daniel bravo andrade

Años atrás, algunos alérgicos no podían disfrutar de ciertos eventos de la Feria de las Flores. Cuando la cabalgata era todavía un evento de la Feria, sectores completos del Valle de Aburrá quedaba inundados de pelos de los animales, y con base en la severidad de la reacción salir a la calle era imposible para algunos. Tanto así que, si no recibían tratamiento, tenían que salir de la ciudad o encerrarse por completo en sus viviendas.

Por supuesto, esto se trata de casos extremos. Sin embargo, lo cierto es que las enfermedades alérgicas pueden producir este tipo de reacciones en la gente.

Desde el 2013, la Organización Mundial de las Alergias (WAO por sus siglas en inglés) alertó el aumento de las enfermedades alérgicas en los países desarrollados y en vía de desarrollo. El Libro blanco sobre alergia indica que “el aumento en la prevalencia de las alergias ha continuado en el mundo industrializado por más de 50 años. Este incremento es especialmente problemático en los niños, sobre quienes recae la mayor carga de esta tendencia”.
El origen de todo

En términos sencillos, una alergia es una reacción exagerada del sistema de defensas del cuerpo frente a un agente externo.

“Se trata de una respuesta excesiva frente a un estímulo que normalmente no produce enfermedad, como un medicamento, alimento, el polen de las plantas, cosas regularmente inofensivas pero que ante el alérgico generan reacciones variadas”, explica María Victoria Moreno, alergóloga clínica.

¿Por qué se dan estas respuestas excesivas en una persona y en otra no? Aunque los elementos relacionados pueden ser muchos, en general se considera que las causas de las alergias están divididas en dos grandes grupos: factores genéticos y ambientales.

“Hay una predisposición genética frente a desarrollar una cierta alergia, pero no es que se nazca con ella”, indica Ingrid Bissinger, alergóloga.

“Realmente uno se puede volver alérgico a algo a cualquier edad. Lo más común es detectarlo en ciertos tiempos, como cuando se es un niño, pero [así se haya comido antes] podés desarrollar una alergia al maní, por decir algo, a los 50 años”, añade.
Lo más común

Los elementos que pueden generar una reacción alérgica en una persona son múltiples, e inclusive un solo individuo puede tener varias enfermedades alérgicas distintas.

Sin embargo, una forma de entender las causas más comunes es dividirlas según la forma como llegan a los alérgicos: por ingesta, alimentos como el pescado, los mariscos o ciertas nueces; por inhalación, como el polvo, polen o pelo de algunos animales; por contacto, como el látex o algunas plantas; y mediante el torrente sanguíneo, como los medicamentos o el veneno de la picadura de ciertos insectos.

“Desde un punto de vista clínico las manifestaciones de la alergia en una persona se dan en los órganos que están en contacto con ese medio ambiente: ojos, nariz, sistema respiratorio, sistema gastrointestinal o piel. Esos son los órganos más afectados por procesos alérgicos”, aclara Moreno.

Esto no quiere decir que sean los únicos órganos afectados. Algunos estudios han indagado si, por ejemplo, una persona alérgica al maní puede sufrir una reacción grave si su piel entra en contacto con este, en vez de ingerirlo. Se ha encontrado que, en general, es poco probable que ocurra. Sin embargo, no puede descartarse por completo.

Flores, frío, caballos

Con todo esto, las reacciones alérgicas son un tema con asuntos todavía por estudiar por la ciencia.

Por ejemplo, un mito común entre la gente es pensar que porque cuando disminuye la temperatura y se les congestionan la nariz o los ojos, tienen alergia al frío.

“La única alergia al frío es la urticaria que puede producir el contacto con bajas temperaturas, como el agua o frío extremo”, comenta Moreno.

Algo diferente, añade la experta, es que el frío es un irritante ambiental, que puede desencadenar manifestaciones de otras enfermedades respitarorias, como una gripa.

En el mismo sentido de los mitos comunes, Bissinger suma que: “la gente le dice rinitis a la alergia, cuando puedes tener rinitis no alérgica. Puede ser, inclusive, una rinitis que se desencadene con elementos ambientales como el cigarrillo o el cambio de temperatura, pero no es una alergia como tal”.

También está el tema de las generalizaciones. Ocurre, por ejemplo, con el asma, donde: “los bioenergéticos dicen que los niños con asma o rinitis no deben tomar lácteos porque producen alergia. Esto es un fenómeno supremamente raro, el síndrome de Heiner, pero en general no hay problema”, expone la experta.

En el mismo sentido se expresa el Consejo Nacional de Asma de Australia, que indica no disminuir el consumo de estos alimentos: “hay muy poca evidencia científica que apoye el mito de que los lácteos sean un desencadenante común”.

Sobre la Feria y la historia de la cabalgata, Bissinger cuenta que, en efecto, los alérgicos a los pelos del animal que no recibían terapia debían buscar una forma de evitar salir de sus hogares. “Pero se trata de personas que no querían recibir inmunoterapia, pues pacientes con ella podían asistir”, esclarece.

¿Y las flores y aquellos alérgicos al polen? La experta ilustra que si bien son plantas con polen, el de estas es muy pesado (“tanto que debe ser transportado en las patas de los insectos”) y no corre el riesgo de ser llevado por el viento. Por su parte, Moreno ratifica que las plantas que en verdad significan un riesgo para los alérgicos al polen son otras, como árboles o malezas.

No obstante, existe un fenómeno particular: la alergia a las flores, que suele desarrollarse por la exposición prolongada a las plantas y se considera un riesgo ocupacional de, entre otros, los floricultores.

El reto para la ciencia a futuro será estudiar los factores modernos que han hecho que los enfermos de alergias aumenten en las últimas décadas. Ambiente, genética, o ambos, en algún lado podrá estar la respuesta.

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Los niños que se muerden las uñas desarrollan menos alergias

El mal hábito de morderse las uñas o chuparse el pulgar podría tener un efecto beneficioso para los niños.

muyinteresante.es

Según una nueva investigación llevada a cabo por la Universidad de Otago en Dunedin (Nueva Zelanda), los niños que se muerden las uñas y se chupan el pulgar podrían ser menos propensos a desarrollar alergías a medida que van creciendo. El estudio ha sido publicado en la revista Pediatrics.

La explicación a este efecto beneficioso de un mal hábito, es que los niños quedan expuestos a más microbios, lo que a su vez altera su sistema inmune y los hace tener menos probabilidades de desarrollar alergias.

Para llegar a esta conclusión, los expertos utilizaron los datos del estudio multidisciplinar de Dunedin que realizó un seguimiento a 1.037 participantes desde su nacimiento hasta la edad adulta en un periodo no inferior a 40 años. Los voluntarios se sometieron a pruebas de punción cutánea a los 13 y 32 años de edad donde un resultado positivo indica que esa persona está en mayor riesgo de desarrollar una alergia a la fuente del alérgeno en particular, como pueden ser los gatos, el polvo doméstico, plantas…

Los resultados a los 13 años mostraron que sólo el 38% de los participantes que se solía chupar el pulgar o morderse las uñas , dio positivo en al menos un alérgeno, en comparación con el 49% que no tenía ninguno de estos hábitos. Si poseían ambas conductas, el porcentaje disminuía al 31%.

Los resultados, cuando los participantes contaban con 32 años, seguían siendo igual de llamativos aun teniendo en cuenta factores como el sexo, antecedentes de alergia en los padres, tener una mascota en la infancia, el hábito de fumar de los padres y la lactancia materna.

El estudio sugiere así que la exposición de un niño a los microbios -por el gesto de chuparse el pulgar o morderse las uñas- reduce su riesgo de desarrollar alergias. Sin embargo, “aunque los resultados apoyen esta hipótesis no hay que animar a los niños a hacerlo”, explica Bob Hancox, líder del trabajo.

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Alergias pueden derivar en serios problemas

Con la llegada del clima cálido llegan también las alergias, entre ellas al polen, una hipersensibilidad que, de no tratarse adecuadamente, pueden desencadenar problemas de salud más serios.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), el 40 por ciento de los niños de Estados Unidos sufre de rinitis alérgica, también conocida como fiebre del heno.

Los estornudos y la congestión nasal son los síntomas más comunes, pero en ciertos casos este tipo de alergias puede desencadenar reacciones respiratorias más serias, como el asma.

“El asma muchas veces puede ser parte de la misma alergia y muchas veces, especialmente en los niños, no se dan cuenta de que una tos, un catarro o bronquitis que se extiende por más tiempo de lo normal puede ser en realidad asma y vale la pena ser visto por un médico”, dijo a Efe Juan C. Guarderas, especialista en afecciones respiratorias de la Clínica Mayo.

Otra de las complicaciones más comunes en las que derivan las alergias es la conjuntivitis, que usualmente mejora cuando se elimina la exposición a lo que está causando la reacción alérgica.

“Es muy común que se desarrolle conjuntivitis. La picazón de los ojos, la hinchazón de los ojos y, si no se trata, en especial entre los niños, el afectado puede rascarse demasiado, hasta el punto de hacerse daño a la cornea”, aseveró el médico.

Guarderas recomienda utilizar algún tipo de gotas para los ojos para aliviar la conjuntivitis alérgica, además de tratar con medicamentos la alergia, que puede provocar también estornudos, goteo nasal, picazón en nariz y ojos, sarpullidos y edema.

Recomienda tomar medidas preventivas para aliviar los síntomas y mantener bajo control la alergia antes de que provoque problemas más severos.

Reducir las actividades al aire libre en las tardes, cuando los niveles de polen son más altos, mantener las ventanas de la casa y del auto cerradas durante los días soleados y con viento, y duchar a los menores después de permanecer afuera para eliminar los residuos de polen son algunos de los consejos de NIAID.

“Esta ha sido una primavera muy fuerte, especialmente para personas que tienen alergia al polen y han tenido más manifestaciones”, indicó el médico.

Las autoridades sanitarias sugieren además evitar estar al aire libre entre las 5 y 10 de la mañana, o en días muy calurosos y secos, cuando hay mayor concentración de polen.

Asimismo, el experto recomendó el uso de antihistamínicos sin prescripción para ayudar a combatir los síntomas de las alergias, sin abusar de éstos y siempre siguiendo las instrucciones del medicamento de acuerdo a la edad y el peso de cada persona.

En los casos en los que la alergia es más severa o no puede ser controlada, los especialistas recomiendan llevar a cabo una prueba para identificar el orgien y poder tratarla adecuadamente.

Entre los alérgenos más comunes en esta época se encuentran los ácaros del polvo, las esporas de moho y el pelo de animales.

 

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Ni cuentos ni escaqueos: la alergia al ‘running’ existe

La vibración y el aumento de temperatura desencadenan incómodas urticarias que impiden hacer deporte

elpais.com

Viendo la reciente euforia por el atletismo popular cuesta creer que quien no corre no lo haga por afán de llevar la contraria o de sedentarismo. Ni porque, sencillamente, no le vea la gracia a lo de dar zancadas a toda velocidad enfundado en prendas sintéticas, ceñidas y en tonos fosforitos. Pero sí. Hay un pequeño grupo de humanos que cuenta con una buena excusa: son alérgicos. En concreto, padecen urticaria vibratoria. “Es una forma muy rara de alergia. Quienes la sufren, en cuanto someten toda o alguna parte de su cuerpo a alguna vibración fuerte, como es el constante choque de los pies contra el suelo, se hinchan”, explica la doctora Marta Ferrer, miembro del Comité de Alergia Cutánea de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

No solo les sucede a los corredores. “También se han dado casos de conductores a los que se les desencadena esta reacción con la trepidación del volante o a trabajadores de la construcción que manejan martillos neumáticos”. Otros síntomas posibles son dolor de cabeza, visión borrosa y hasta un sabor metálico en la boca. También se puede desencadenar al viajar en un vehículo en un tramo de baches, al aplaudir o al secarse violentamente con una toalla. Los efectos suelen desaparecer al cabo de la hora. Así lo señalan desde el Instituto Nacional de la Salud de EE UU, donde un grupo de expertos en inmunología, genetistas y microbiólogos acaba de dar con el motivo de este raro desorden inmunológico: una mutación genética en el gen ADGRE2. “Este hallazgo pone de manifiesto la importancia de los estudios multidisciplinares para desentrañar los misterios médicos. Sobre todo, el enorme potencial de las nuevas técnicas genómicas”, afirma el doctor Dan Kastner, coautor del estudio y director de Programa de Investigación del Instituto Nacional para el Estudio del Genoma Humano (NHGRI). Los resultados de este estudio se publicaron el pasado 3 de febrero en New England Journal of Medicine.

Por exótica que parezca, hay otra forma de alergia igual de sorprendente y mucho más frecuente de lo que se cree: la urticaria colinérgica. “Al aumentar la temperatura corporal aparece una urticaria que pica mucho, normalmente, en el tronco, aunque puede brotar en cualquier parte del cuerpo. Llama la atención en el caso de los deportistas, pero sucede por igual en trabajadores que pasen mucho tiempo en espacios muy calientes, como panaderos o cocineros. Incluso en ciudadanos que tienen que apretar el paso para coger el autobús y, de pronto, sienten que todo el cuerpo les pica”, revela la doctora Ferrer. Actualmente, lidera un estudio en colaboración con varios hospitales españoles para saber más acerca de esta curiosa forma de urticaria. Los resultados se conocerán a mediados del año próximo. “Estamos trabajando con un anticuerpo recientemente aprobado para otro tipo de urticaria. La ventaja frente a los antihistamínicos es que no se administra un fármaco al paciente y, por tanto, no tiene los efectos secundarios de aquel. Esto es muy relevante para los atletas, ya que podrían librarse de una urticaria que, en los casos más severos, les impide totalmente ejercitarse porque es imposible hacer deporte y que no suba la temperatura corporal”. Ante la pregunta obligada de si este tipo de terapias podría dar positivo en el test de antidopaje, la respuesta es contundente: “En absoluto, ya que solo se trata de tratamientos inmunológicos”.

¿Se puede padecer una alergia colinérgica y no ser consciente de ello? “En los casos más leves, quienes la padecen aprenden a vivir con ella: procuran no sudar, no pasar calor, si han de hacer deporte lo hacen solo cuando el tiempo es fresco… Pero, sin duda, es muy limitante”. En cuanto al número de afectados en España, la doctora reconoce que no hay estudios epidemiológicos, “pero si la urticaria crónica afecta a entre un 0,5 y un 1% de la población, la prevalencia de la colinérgica tal vez esté en torno a un 0,2 – 0,1%”. Ferrer señala otro tipo de urticaria que también puede obligar a colgar las zapatillas: la urticaria por presión. “Es parecida a la vibratoria. Sucede, por ejemplo, cuando alguien camina por la playa y, al cabo de seis horas, aparece un edema en las plantas de los pies. O cuando se inflaman las yemas de los dedos después de cargar con bolsas pesadas”.

Hasta aquí, las alergias raras que sirven como pretexto para mantenerse alejado del running. Pero hay otra más frecuente. Y no, no se trata de las consabidas gramíneas primaverales. “En invierno polinizan las cupresáceas. La más conocida es el ciprés, pero la arizónica de los setos también pertenece a esa familia. Los síntomas (picor y enrojecimiento de los ojos, lagrimeo, secreción líquida y clara, estornudos…) pueden confundirse con los del catarro. La recomendación es que, en caso de perdurar esa sintomatología varias semanas, se acuda al alergólogo. Una vez diagnosticada puede tratarse con inmunoterapia mediante vacunas de extractos de pólenes que desensibilizan. El éxito de estos tratamientos ronda el 70-80%”. Una vez más, “ni dan positivo ni merman el rendimiento. Todo lo contrario, van a mejorar mucho al poder respirar sin impedimentos”.

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Cinco alergias típicas del verano

Según el Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología, hay cinco tipos de alergia a las que hay que prestar especial atención durante la estación veraniega:

1. A los insectos. Se recomienda tener precaución al consumir refrescos y otras bebidas edulcoradas al aire libre, ya que atraen insectos causantes de picaduras y alergias como las avispas y abejas. Dado que la reacción alérgica a una picadura puede ser mortal, las personas sensibles deben consultar al alergólogo si les convendría llevar consigo epinefrina cuando salen de vacaciones al campo o a la playa.

2. Al cloro. Este producto químico usado en el mantenimiento de las piscinas causa asma en ciertas personas.

3. Al humo de las barbacoas y las hogueras. Que también puede causar un ataque de asma. Las personas sensibles deben colocarse en contra del viento.

4. A los cambios de tiempo. Sobre todo cuando se producen cambios en la dirección en que sopla el viento, que hace circular abundante polen y moho que desencadena reacciones alérgicas.

5. A la fruta. Frutas típicamente veraniegas como los melocotones y el melón pueden generar picor y erupciones en la boca, especialmente en personas que padecen alergia al polen.

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[22-8-15]

Cómo manejar la alergia al polen en verano

El polen es la causa principal de la rinitis alérgica en verano. Este alérgeno puede ocasionar estornudos, congestión nasal, tos, picazón o irritación en la nariz, ojos y garganta.

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos, unas 35 millones de personas en Estados Unidos padecen de alergia al polen, también conocida como fiebre del heno.

Siga estas recomendaciones para prevenir o tratar este tipo de alergias.

Medidas de prevención para alergias

  • Limite sus actividades al aire libre en las mañanas, ya que a esas horas los niveles de polen son más elevados.
  • Tome una ducha y cámbiese de ropa después de llegar a casa para eliminar los residuos de polen en su cuerpo, cabello y ropa.
  • Evite secar la ropa al aire libre.
  • Mantenga las ventanas de la casa y del auto cerradas en días soleados y con viento. Utilice el aire acondicionado si es posible.
  • Procure no cortar el césped o barrer la terraza o el patio con mucha frecuencia.

Uso y administración de medicamentos

Los medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas de las alergias o rinitis alérgica. Consulte con su doctor para que le indique los medicamentos para combatir las alergias, por ejemplo:

  • Descongestionantes orales y nasales
  • Antihistamínicos en pastillas, jarabes o gotas
  • Aerosoles nasales, con o sin corticosteroides

Pruebas para las alergias

Si presenta síntomas difíciles de controlar con medicamentos, su doctor le puede realizar una prueba de alergia en la piel para obtener un diagnóstico más acertado. Después de obtener los resultados del examen, el doctor le indicará el tratamiento adecuado.

Para aprender más sobre temas de salud consulte GobiernoUSA.gov, el portal oficial del Gobierno de Estados Unidos en español, que forma parte de la Administración General de Servicios (GSA) de EE.UU.

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Medicina natural para enfrentar alergias estacionales

Según destaca el Dr. Cristóbal Carrasco, los pacientes alérgicos reaccionan satisfactoriamente ante la medicina biorreguladora. Basada en medicamentos naturales, marca una diferencia con antialérgicos y corticoides que “intentan controlar solamente la punta del iceberg”.

La Primavera se acerca a pasos agigantados y a su lado lo que puede ser la pesadilla para muchos chilenos: las molestas e incómodas alergias estacionales. Parte así la temporada de inhaladores, antihistamínicos y corticoides habituales en la medicina convencional, que no siempre dan la respuesta esperada. Ante esto, surge una opción que ofrece excelentes resultados y que puede conseguir una mejora definitiva: la medicina biorreguladora.

“Las alergias se producen cuando el sistema inmune reacciona de manera exagerada ante ciertas partículas ambientales. A través de la terapia biorreguladora es posible generar una reeducación de sistema inmune, evitando así la sobrerreacción del sistema defensivo frente a estos alergenos. Un tratamiento con medicina biológica busca corregir no solo los síntomas alérgicos, sino que la base real de la enfermedad”, explica el Dr. Cristóbal Carrasco, médico cirujano y director del Centro médico Versalud.

“La respuesta de un paciente alérgico a un tratamiento de este tipo es más que satisfactoria. En general no sólo se logran controlar los síntomas molestos de las alergias, sino que además se puede evitar que el paciente desarrolle sintomatología alérgica, pues a través de estos medicamentos se logra enseñar al sistema inmune a no reaccionar  exageradamente ante alergenos ambientales”, detalla el especialista.

La importancia en el tratamiento de una alergia no sólo responde a aminorar los molestos síntomas, sino también prevenir eventuales complicaciones. Según describe el Dr. Carrasco, “la mayoría de los pacientes que sufren de alergias estacionales presentan síntomas leves o moderados, que generan molestias muchas veces  tolerables. Sin embargo, cuando los cuadros se hacen persistentes o más severos, comienzan a aparecer otros síntomas que desencadenan una alteración en la calidad de vida de los pacientes”.

Entre estos casos, añade, es común que desarrollen infecciones respiratorias a repetición. “Las sinusitis y las bronquitis o neumonías pueden desarrollarse en pacientes que presentan una inflamación persistente o crónica del aparato respiratorio debido a un cuadro alérgico inicial. Por otro lado, una obstrucción nasal persistente puede llevar a una alteración real de la oxigenación en algunos pacientes. Muchos pacientes mientras duermen comienzan a roncar, e incluso los más severos pueden tener períodos  cortos de apneas durante el sueño. Esto desencadena, en primera instancia, que el sueño no sea reparador, razón por la cual estos pacientes riníticos refieren estados de agotamiento o sensación de falta de energía”.

La diferencia con los medicamentos convencionales

Los antihistamínicos, al igual que otros medicamentos utilizados en las alergias, como  corticoides y antileucotrienos, son fármacos químicos sintéticos que permiten cierto  control de los síntomas alérgicos en algunos pacientes. Según destaca el Dr. Carrasco, “todos los medicamentos antialérgicos convencionales se encargan únicamente de los síntomas del paciente. Es decir, el paciente sigue siendo alérgico, pues estos fármacos no tratan la base inmunológica del problema alérgico, sino que solo las manifestaciones de la enfermedad. Dicho de otra manera  los antialérgicos y corticoides intentan controlar la ‘punta del iceberg’ de las alergias, pero mientras siga existiendo  la base de este  iceberg siempre aparecerá una nueva punta. Es por esto que hoy en día a muchos pacientes se les recomienda utilizar estos medicamentos incluso durante meses, años o por toda la vida”.

Aquí radica una importante diferencia entre la medicina biológica y los antihistamínicos y antialérgicos convencionales. “Los medicamentos tradicionales presentan conocidos efectos adversos a la salud. Algunos de estos efectos secundarios son muy peligrosos, sobre todo si se toman por largo tiempo. En cambio, los medicamentos biorreguladores habitualmente no producen efectos secundarios de ningún tipo, pues utilizan compuestos activos naturales y diluidos”, destaca el Director del Centro Versalud.

“Los tratamientos biorreguladores suelen ser altamente individulizados.  Además de cambios en ciertos hábitos, particularmente nutricionales, indico un esquema de tratamiento biorregulador basado en los tres pilares de la homotoxicología: Drenaje y Detoxificación, Inmunomodulación, y Soporte Orgánico y Celular. Además, es muy importante el manejo de los síntomas propiamente tal, sobre todo en una primera etapa del tratamiento,  mientras se lleva a cabo la reeducación del sistema inmunológico. Para esto recomiendo frecuentemente Luffeel, un inhalador natural que permite generar un alivio de las manifestaciones riniticas propias de las alergias estacionales”, detalla.

 

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Las alergias infantiles

De qué manera atacan a los chicos y cómo prevenirlas. Consejos útiles para las mamás.

A veces la conjuntivitis, la otitis, o incluso la rinitis, pueden llegar a ser reacciones alérgicas. La cuestión es como detectarlas y no confundirse. Este dossier te ayudará a comprender esta afección y te dará consejos útiles para cuidar la salud de tus hijos.

1) ¿Qué son las alergias?
La alergia es una hipersensibilidad o respuesta exagerada del sistema inmune a una sustancia particular que si se inhala, se ingiere o se toca, puede producir síntomas o manifestaciones característicos. La sustancia a la que se es alérgico se llama alérgeno y los síntomas provocados son definidos como reacciones alérgicas. Cuando un alérgeno penetra en el organismo de una persona alérgica, el sistema inmunitario responde produciendo una gran cantidad de anticuerpos llamados inmunoglobulina E o IGE.

2) ¿A qué edad aparece la alergia?
La tendencia a desarrollar alergia suele tener una base hereditaria lo que significa que se puede transmitir de padres a hijos. Cuando un padre es alérgico sus hijos tienen hasta un 40% de posibilidades de padecerla. Si ambos padres son alérgicos las posibilidades de serlo pueden ascender a un 70%. Cabe destacar que no es una enfermedad contagiosa.

3) ¿Cuáles son las alergias más comunes en los chicos?
En menores de un año, generalmente coincidente con la introducción de algunos alimentos a la dieta como la leche de vaca, comienzan síntomas como vómitos, diarrea y cólicos, y pueden aparecer en la piel, sobre todo en la zona del pañal, eccema y eritema. Más allá del año pueden emerger cuadros bronquiales como bronco espasmos recurrentes, asma alérgico y otros síntomas en nariz, ojos y oídos.

4) ¿Hay diferentes graduaciones?
Si, hay diferentes graduaciones. Estas pueden ser leves: picor de ojos y nariz, congestión nasal, estornudos, u otras más importantes como dificultad para respirar o una reacción anafiláctica que puede afectar varios sistemas de nuestro organismo, como el sistema respiratorio, digestivo y el cardiovascular, incluso con riesgo de vida.

5) ¿Cómo se diferencia un resfrío de una alergia?
Los resfríos son causados por varios tipos de virus, los cuales en general tienen capacidad especial para afectar el aparato respiratorio, y no suelen durar más de 7 días. Conllevan síntomas generales como malestar, dolores musculares, y en muchas ocasiones fiebre. Por su parte la alergia es de instalación mas brusca, su duración depende del tiempo de exposición a las sustancias que la causan pudiendo durar meses, siendo los síntomas constantes, persistentes y duraderos, y sin presentar fiebre.

6) ¿Se curan las alergias?
La alergia es una patología crónica. No existe una solución definitiva, sin embargo la terapia medicamentosa y los tratamientos desensibilizantes alivian los síntomas y mejoran la calidad de vida. Además es importante reducir o eliminar la exposición a los alérgenos para que las reacciones alérgicas se produzcan lo menos posible.

7) ¿Qué tratamiento se puede utilizar para mejorar el estado alérgico?
Las vacunas antialérgicas o tratamientos desensibilizantes ayudan a que el organismo construya cierto tipo de “inmunidad” ante alérgenos específicos. Estas vacunas contienen una forma purificada de alérgenos, que se administran en forma de dosis pequeñas de los mismos, aumentando en forma creciente su concentración para lograr el “bloqueo” al alérgeno.

8 ) Algunas medidas para evitar los alérgenos como ácaros, hongos y pólenes:
– Evitar alfombras, cortinas gruesas, peluches u objetos que acumulen polvo.
– Utilizar fundas para cubrir almohadas y colchones.
– Evitar que las mascotas entren a las habitaciones.
– Mantener los ambientes secos y limpios, como el cuarto de baño y otros lugares donde se formen hongos.
– En época de polinización, mantener las ventanas cerradas y evitar actividades al aire libre en horas de máximo apogeo polínico.
– Limpiar frecuentemente los filtros del aire acondicionado.

 

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