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Autoayuda – Autoestima

Bullying:baja estima del agredido; resentimiento del agresor

Con el inicio del nuevo año escolar el lunes 10 de marzo, el sistema de Hospitales de la Solidaridad recomendó evaluaciones psicológicas para los estudiantes a fin de identificar a tiempo posibles casos de bullying.

En ese contexto, dio algunas pautas que caracterizan a agresores y agredidos, a fin de tomar precacuciones y acciones:

Las víctimas

Los escolares víctimas de bullying se caracterizan por su baja autoestima, son tímidos, retraídos y, generalmente, no comunican a sus padres o a los profesores por temor a represalias.

Igualmente, se observa una baja en el rendimiento escolar y en casos extremos puede llevarlos al suicidio.

Los agresores

Los niños agresores, generalmente, viven en un ambiente familiar disfuncional, inestable, donde los padres se pelean constantemente delante de ellos.  Existe una falta de respeto y de maltrato hacia el niño, lo que genera sentimientos de ira, frustración y resentimiento.

Qué hacer

Lidia Palomino, psicóloga de Sisol de Puente Piedra señaló que un chequeo psicológico permite a los padres identificar las fortalezas y debilidades de sus hijos, y desarrollar estrategias para una conducta adecuada.

Refirió que si un padre se da cuenta que su hijo necesita desarrollar algunas capacidades o muestra conductas, ya sea de baja autoestima o de agresión, debe brindarle el apoyo necesario, no dejarlo y pensar que se va solucionar más adelante.

Mencionó que tanto los niños agredidos como los agresores son producto de familias disfuncionales, inestables, donde se vive en un ambiente de peleas, discusiones, y falta de comunicación.

“Todos los niños en edad escolar deberían pasar por un chequeo psicológico, ser evaluados, ver qué áreas están fortalecidas, qué áreas están débiles y trabajar en eso”, señaló.

Explicó que el bullying  es un comportamiento de hostigamiento permanente, de maltrato físico, psicológico, hacia un estudiante por parte de otro grupo de estudiantes, con la intención de lastimarlo, amedrentarlo, afectar su dignidad y faltarle el respecto.

El papel del profesor

Precisó que en el colegio es el profesor de aula quien debe tomar acción cuando ocurren estos hechos, siempre en coordinación con los padres de familia. Generalmente ocurre durante el recreo, en el baño o a la salida fuera del colegio.

Pero, además los padres deben enseñar a sus hijos a hablar, a decir “no quiero”, a decir “¡basta!”, son palabras claves para poder defenderse ante una situación de bullying, y si es necesario apoyarse con los profesores.

¿Cambiarlos de colegio?

Afirmó que en ningún caso la solución es cambiarlos de colegio. “La baja autoestima de un niño agredido será igual en cualquier lugar y siempre habrá gente que se va aprovechar de su condición. Igualmente en aquellos que cometen bullying, hay que trabajar con un psicólogo tanto el niño como la familia, enseñarles a valorarse, a respetarse y respetar a los demás”, concluyó.

 

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Lecciones para ser feliz

Entrevista con Tal Ben-Shahar, el profesor de Harvard que asegura que la felicidad es una ciencia.

La inteligencia llegó a Harvard desde que se terminó de poner el último ladrillo. Pero hasta que, años atrás, desembarcó un profesor israelí de sicología llamado Tal Ben-Shahar, nunca había llegado a las aulas algo tan sutil, irresistible e inexplorado como la felicidad.

En la historia de la universidad, pocas veces hubo una cátedra más popular que la suya: más de 800 alumnos inscritos. Allí, Shahar, exestudiante de informática en Harvard, un atleta lleno de reconocimiento que descubrió que la felicidad nunca tiene forma de medalla, se dedicó a enseñar científicamente cómo ser dichoso en la vida, gracias a la sicología positiva. Como en toda disciplina, asegura, basta con leer algunos libros, ser disciplinado y cumplir con los ejercicios.

En la actualidad, la felicidad dejó de ser una elucubración filosófica o especulación de los gurús de la “nueva era”, y se transformó en índice para evaluar el progreso de cada país. Las naciones rinden cuenta de su dicha en el World Database of Happiness, una base de datos que, muchas veces, no se emparenta ni con la riqueza y ni con los buenos gobiernos. Es una fórmula más compleja que Shahar, considerado ya autoridad mundial en el rubro, con seis títulos publicados sobre cómo ser feliz –y con una cátedra de Harvard que está hoy disponible para cursarse por Internet–, se ocupa de revelar su esencia en cada sitio donde lo invitan a disertar.

Shahar visitó recientemente Argentina como expositor estrella del World Business Forum, donde reflexionó sobre cómo la felicidad afecta al mundo corporativo. Antes de hacer su ponencia, hizo una pausa para conversar con PODER.

Usted habla de una ciencia de la felicidad. ¿En qué se basa esa afirmación?
Hasta hace poco, el tema de la felicidad y de cómo abrazar esa cualidad en nuestras vidas era dominado por la psicología pop. En muchos seminarios “new age” y libros que se ofrecen hoy, hay mucho de entretenimiento y carisma, pero relativamente poca sustancia. Prometían cinco pasos rápidos hacia la felicidad, o tres secretos para el éxito o cuatro formas de encontrar  al amor de tu vida. Normalmente, estas son promesas vacías, y a través de los años la gente se volvió cínica sobre la autoayuda.
Del otro lado, tenemos a los académicos, que escriben y estudian el tema con solidez y bagaje, pero cuyos resultados no llegan a la mayoría de la gente. Tal como lo veo yo, el rol de la psicología positiva –que es lo que hacemos en mi curso– es establecer un puente entre la torre y la calle principal, entre el rigor de la academia y el entretenimiento del movimiento de autoayuda. Todo aquello que sostiene la psicología positiva está basado en evidencia, es científico.

¿No cree que a veces, no es solo la democracia la que ayuda a la felicidad, mientras las dictaduras la oprimen, sino que existen factores como el clima que pueden favorecer o no la felicidad y hacer que los países tropicales sean más dichosos que los países fríos?
La democracia, está comprobado, es buena para el desarrollo del ser humano y su dicha, y la opresión es todo lo contrario. Aquí, las cuestiones climáticas influyen muy poco. Lo más importante, sin embargo, son las relaciones: pasar tiempo con gente que te importe y que a ellos les importes tú. Una de las razones de por qué los países de Sudamérica obtienen, en general, altos niveles de felicidad, es por su énfasis en la familia y en los amigos. Así que la fuente más importante de felicidad puede ser la persona que está sentada a tu lado.

Un estudio señala que el dinero no hace la felicidad, pero que la gente feliz atrae más dinero y más posibilidades de negocios. ¿Está de acuerdo con esto?
Así es. Una investigación encabezada por Ed Diener, Laura King y Sonja Lyubomirsky concluye que la felicidad conduce a un mayor éxito en el trabajo, en las relaciones y a una mejor salud. Es importante señalar, sin embargo, que una vida feliz no sobreviene tras superar emociones dolorosas y luchas. De todos modos, la gente que experimenta más emociones positivas a lo largo de su vida –aun en medio de un duro trabajo– en general le va mejor.
Por otra parte, un mayor ingreso, una vez que las necesidades básicas están satisfechas desde luego, no los vuelve más felices. La gente ha buscado la felicidad en los lugares equivocados. Piensa que se encuentra en un nuevo ascenso, en la próxima compra, en la próxima victoria; de hecho, descubre que se halla en ellos mismos. Es decir, la dicha está determinada en mayor parte por un estado de la mente, que por una cuestión de estatus o por el monto que hay en nuestra cuenta bancaria. Si nuestras necesidades básicas –comida y hogar– no están aún satisfechas, lógicamente, todo ingreso extra nos va a traer más felicidad, pero una vez que estas demandas se llenan, esta dependerá de otros factores.

¿Por qué algunas de las personalidades más inteligentes de la historia, como Nietzsche, Sartre, Kierkegaard, Schopenhauer, fueron tan depresivas? ¿Ser demasiado inteligente atenta contra la felicidad?
¡Oh, no! No existe una correlación entre inteligencia y felicidad. Sabemos de los depresivos porque suelen quejarse de sus padecimientos. Pero, no le quepan dudas: hay millones de depresivos que no escribieron obras maestras de la filosofía ni fueron compositores de grandes sinfonías. La balanza es la misma.

Alguna gente sostiene que, gracias a la tecnología, el confort, somos más felices que en la antigüedad. Sin embargo, según parece, están equivocados.
Los niveles de felicidad comenzaron a medirse hace medio siglo aproximadamente. Y aun, cuando las sociedades se volvieron más prósperas en la mayoría de los países, los estudios demuestran que la felicidad no se ha elevado.
Ciertos maestros de la espiritualidad advierten que la sicología jamás proveerá de felicidad porque se limita a la mente. Y la mente es la que genera todas las insatisfacciones y pesadumbres de la humanidad. ¿Qué opina de eso?
Si la sicología se limita solo a la mente, estoy de acuerdo. Jamás podrá traerte más felicidad. De cualquier manera, en la actualidad los psicólogos exploran, usando métodos científicos, el rol del cuerpo, al igual que técnicas espirituales. Cuando, por ejemplo, combinamos técnicas de la psicología cognitiva –es decir, de la mente–, con meditación –espíritu– y ejercicio físico, aumentamos los niveles de felicidad y satisfacción de aquel que los practica.

Se cuenta que Buda renunció a un imperio cuando era príncipe para encontrar la felicidad y liberarse del sufrimiento. ¿Debemos seguir su ejemplo y darles menos darle valor a las cosas mundanas para ser felices?
No creo que sea necesario, o deseable, renunciar al mundo, a nuestra realidad, para encontrar la felicidad. Si aceptamos que la vida es dura a veces, que tiene sus subidas y bajadas, entonces estaremos abiertos a los regalos que nos rodean. Las cosas mundanas le dan a tu vida un sentido. Aunque no lo crea, es lo ordinario lo que hace la vida extraordinaria.

Pasos para alcanzar la felicidad

1.- Permitirse actuar como ser humano. Cuando aceptamos las emociones –miedo, tristeza, ansiedad– como naturales, tendremos una mayor tendencia a superarlas. Rechazar nuestras emociones, positivas o negativas, lleva a la frustración y a la infelicidad. Estamos obsesionados culturalmente con el placer y creemos que un rasgo de la buena vida es la ausencia de disconfort, y cuando experimentamos algo doloroso, creemos que esto indica que hay algo mal en nosotros. De hecho, hay algo malo en nosotros si no experimentamos tristeza y ansiedad a veces, es humano. La gran paradoja es que cuando aceptamos nuestros sentimientos, nos permitimos ser humanos y experimentar también nuestras emociones dolorosas, nos abrimos a experimentar también las emociones positivas.

2.- La felicidad se ubica en la intersección entre el placer y el significado. Ya sea que uno se encuentre en casa o en el trabajo, la meta es combinar actividades que son, a la vez, disfrutables y con significado para nosotros. Cuando esto no es posible, hay que asegurarse de tener recreos de felicidad, momentos en la semana que nos provean de placer y significado. Los estudios indican que una hora o dos de una experiencia placentera y significativa pueden afectar la cualidad entera de tu día, e incluso de toda tu semana.

3.- Recordar que la felicidad depende, al margen de circunstancias extremas, de aquello donde ponemos la atención por nuestra interpretación de episodios externos. Por ejemplo, ¿eres de los que piensan en el lado vacío o en el lado lleno del vaso? ¿Vemos los fracasos como catastróficos o como oportunidades de aprendizaje?

4.- Simplificar las cosas. En general, estamos muy ocupados tratando de involucrarnos en más actividades que nos dejan menos y menos tiempo. La cantidad influye en la calidad. Y comprometemos nuestra felicidad tratando de hacer demasiadas cosas. Aprender a decir “no” a los demás, a veces es una forma de decirnos “sí” a nosotros mismos.

5.- Recordar la conexión cuerpo y mente. Lo que hacemos o no hacemos con nuestros cuerpos influye en  nuestra mente. El ejercicio regular, el descanso adecuado y hábitos de comida saludables ayudan a la salud física y psíquica.

6.- Expresar gratitud cada vez que sea posible. Muchas veces, damos nuestras vidas por hechas. Aprender a apreciar y saborear las cosas bellas de la vida, desde la comida a la gente, desde la naturaleza hasta una sonrisa.

 

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En busca de la autoestima perdida

Pensando ayer en una persona que lee @masdelamitad, decido aparcar mi coche para telefonearla:

-Hola, Luisa… Cuando tenías la autoestima tan baja, ¿qué hubiera pasado si alguien te dice que ‘eres’ especial?

-Que no me lo hubiera creído

-¿Qué pasó cuando te dije: ‘tienes’ algo especial?

-(Se ríe ilusionada) Eso sí me podia permitir creerlo y te hice una propuesta: ‘¿Cuando empezamos?’

El restablecimiento de la autoestima de cada persona es un proceso dinámico en el cual las pautas se modifican y ajustan de acuerdo a los escalones que se van ascendiendo, desde un sótano- al que por uno u otro motivo ha llegado-, hasta alguna planta por encima del mismo. Ese salto es el que marcará el comienzo de la recuperación.

Tan solo un escalón por encima, la perspectiva de la vida es ya diferente a la que se veía a través de  la pequeña rendija por la que observaba el mundo de los demás, y que hacía siempre perdedor al mundo propio. En ese sótano interior la aspiración se limita a hacer confortable el aislamiento, sobrevivir a él. Subir el primer escalón es encontrar el valor de tener un objetivo correcto: ‘congeniar con la vida’.

Es un regreso al hogar íntimo y privado en el que cuidar de uno mismo y de todo lo que se aloja allí. Es probable que se tenga que ir descubriendo poco a poco ya que cada persona posee el suyo y es exclusivo y diferente del de los demás. Esta diferencia no hace peor ni  resta reconocimiento, respeto, amor, credibilidad.  Un error de base suele ser  intentar reconocerse a través de la imagen que reflejan los otros, real o no, porque cuando no se es capaz de apostar por uno mismo, la diferencia con quienes le rodean se convertirá en agravio comparativo y nunca en aportación sumatoria. Recordar en ese momento el potencial inherente a todas y cada una de las personas para ser y hacer algo bien, bueno, diferente aportará arrojo para al menos tratar de hacerse visible.

Así es cada ser humano, especial, y así va aprendiendo, enriqueciéndose, reconociendo los aciertos y los que no lo son tanto. Equivocarse no devuelve a la invisibilidad del sótano, sino que procura una nueva oportunidad para conseguir lo que se desea por vías distintas. No le arrebata su turno para hacerlo. La equivocación es un baremo valioso para concretar y definir bien el objetivo en base a sus capacidades para realizarlo. Ceder espacio a la frustración es mantener un  vacío carente de eficacia que hará imposible salir de ella.

Con el primer  escalón, el objetivo debe estar muy claro y no  perderlo de vista: recuperarse a sí misma, a sí mismo, y descubrir  o recordar las capacidades y cualidades que posee, la valía que tiene siendo quien es. Si precisa de modelos que inspiren su proceso de crecimiento, deben ser compatibles y asumibles y no ser quien no se tiene  posibilidad de ser por no encajar en las diferencias específicas que cada plantilla posee. Tener autoestima no significa perder la identidad y pasar a engrosar  las filas estandarizadas y estereotipadas de quienes parece que sí la tienen. Conservar su propia idiosincrasia aporta elementos vitales para un mismo y para el grupo social, familiar, profesional, etc. al que se pertenezca. Dentro de él, se van matizando, adaptando e incorporando nuevas herramientas y actitudes necesarias para la justa convivencia, pero sin necesidad de autodestruirse para conservarla.

Hay que descubrir cuál es la plantilla propia y exclusiva para, a partir de ahí, sacarle todo el partido posible. Es importante identificar el puesto que se ha estado ocupando durante el tiempo que se ha perdido la propia identidad y renunciar a él. No se puede recuperar la plantilla original mientras se está ocupando otra que no le pertenece por miedos, desconocimiento o imposiciones.

Tener una correcta autoestima es asomarse al interior de uno mismo sin miedo a descubrirse y sin temor a valorarse o a corregirse. Desde su escalón cada vez más conocedor de la realidad sabe que quien menosprecia no posee la razón, sino el problema, que intenta ocultar creando uno igual en el otro. ‘Ser’ con la seguridad de poseer el liderazgo propio permite agradecer y pedir perdón desde la humildad sin el temor a caer en la subordinación moral. Una vez en ese escalón, lo demás fluirá de manera diferente a como lo sentía desde su sótano; por eso no siempre las prioridades que veía allí coincidirán con las que descubra una vez se instale en el escalón de  su propia aceptación.

El proceso de reencuentro con la autoestima es un camino enriquecedor y plagado de descubrimientos.

Hoy puede ser un día estupendo para ponerse en marcha.

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La baja autoestima promueve prejuicios contra los demás

Cuando las personas se sienten mal consigo mismas, son más propensas a mostrar prejuicios contra las personas que son diferentes. Ésta es la demoledora conclusión de un nuevo estudio, que parece venir a confirmar una vieja idea de la sabiduría popular, la de que ver en otras personas defectos, reales o imaginarios, nos sirve de consuelo para los nuestros propios.

Jeffrey Sherman (Universidad de California en Davis) y Thomas Allen utilizaron el Test de Asociación Implícita (IAT por sus siglas en inglés) (una tarea diseñada para evaluar las reacciones automáticas de las personas a palabras y/o imágenes) para investigar la veracidad de esta creencia.

Con el fin de poner al descubierto los prejuicios de los sujetos de estudio, quizá no asumidos de manera consciente por ellos, se pidió a estas personas que observaran la pantalla de un ordenador mientras aparecía en ella una serie de palabras positivas, palabras negativas, e imágenes de rostros de personas blancas o de color. En la primera parte del test, a los participantes se les pidió que presionaran la tecla “E” al ver rostros negros o palabras negativas, y la tecla “I” al ver rostros blancos o palabras positivas.

En la segunda tarea, se invirtieron las normas, de modo que entonces los participantes tuvieran que asociar las palabras positivas con los rostros de color, y las palabras negativas con los rostros blancos.

Determinar prejuicios mediante el test IAT es bastante simple: Si el sujeto tiene ideas negativas sobre las personas de color, debería resultarle más difícil la segunda tarea.

Esto debería darse aún más cuando la persona se siente mal consigo misma.

En su experimento, Sherman y Allen pidieron a los participantes responder a un cuestionario de 12 preguntas muy difíciles que requieren de pensamiento creativo. Nadie logró más de dos respuestas correctas. A la mitad aproximada de los participantes se les dio a conocer el resultado de sus respuestas al test y se les dijo que el promedio de respuestas acertadas de los demás participantes era de nueve, para que se sintieran mal consigo mismos. A la otra mitad se les dijo que sus respuestas al test serían evaluadas posteriormente. Luego, todos los participantes pasaron por el test  IAT, y, como era de esperar, quienes se sentían mal consigo mismos por sus resultados en la prueba mostraron más evidencias de estar ostentando prejuicios contra otras personas.

 

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El ejercicio físico reduce el estrés y la depresión en mujeres menopáusicas

Un estudio multidisciplinar dirigido por la Universidad de Granada ha concluido que la actividad física en mujeres menopáusicas reduce los síntomas de estrés y depresión y previene las alteraciones en el estado de ánimo que provoca el choque de la deprivación hormonal de este periodo de la vida.

Un grupo de investigación multidisciplinar de la Universidad de Granada, dirigido por Carmen Villaverde, ha desarrollado un estudio para analizar los beneficios que aporta el ejercicio físico a las diferentes dimensiones implicadas en la calidad de vida de las mujeres después de la menopausia.

La investigación se ha orientado a conocer los efectos que tiene la actividad física en mujeres de entre sesenta y setenta años para controlar estados de ansiedad o estrés, ya sean leves o moderados.

Este estudio se ha desarrollado con sesenta mujeres postmenopáusicas divididas en dos grupos, uno de control y otro que ha realizado actividad física continua, con sesiones adaptadas a su edad y sus condiciones, primero con ejercicios dos veces por semana y luego con tres sesiones.

La coordinadora de la investigación, Carmen Villaverde, ha explicado a Efe que la menopausia femenina representa la etapa de la vida con mayor choque hormonal, por lo que resulta necesario controlar o combatir los cambios en el estado de ánimo que conlleva.

“Se han hecho otros estudios para controlar los cambios físicos que sufren las mujeres tras la menopausia, como la osteoporosis en los huesos, pero resulta importante conocer mecanismos contra el estrés que puede producir la menopausia”, ha explicado Carmen Villaverde, del Departamento de Enfermería de la Universidad de Granada.

 

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5 claves para desarrollar tu inteligencia emocional

hola.com

La inteligencia emocional (IE) es un concepto muy empleado en el campo de la psicología y tiene que ver con la manera con la que interpretamos el mundo e interactuamos con nuestros propios sentimientos y habilidades sociales: la motivación, la empatía, el entusiasmo, la perseverancia, la autoconciencia y el control de los impulsos… Tal y como nos explica Roser de Tienda, quiropráctica y coach, tener una inteligencia emocional implica ser consciente de uno mismo, lo que significa “reconocer nuestros estados de ánimo y de los pensamientos que tenemos acerca de esos estados de ánimo”. En definitiva, como la autoestima, se trata de una competencia que nos ayudará a vivir saludablemente, a entender nuestros talentos y debilidades y a alcanzar un completo bienestar mental. La experta nos cuenta cómo conseguirlo a través del fitness emocional.

El término de Inteligencia Emocional (IE) fue acuñado por primera vez por los psicólogos Salovey y Mayer (1990), aunque se hizo más popular cuando el psicólogo americano David Goleman publicó su bestseller, ‘Inteligencia Emocional’, en 1996. Según el modelo de Salovey y Mayer, podemos aumentar nuestra IE trabajando, principalmente, estas cinco competencias:

  • Conoce de tus emociones. Es importante estar atentos a los estados de ánimo y a nuestras reacciones ante las situaciones cotidianas, buscando establecer las conexiones con los estímulos que las provocan. Hay que lograr una actitud neutra, sin juzgar o rechazar lo que se siente, eliminando de nuestra percepción los pensamientos negativos.
  • Controla tus emociones. Debemos tratar de controlar nuestros impulsos e inhibir los pensamientos negativos, libres de ansiedad, tristeza o irritabilidad exagerada. No se trata de reprimir los sentimientos, sino de lograr un equilibrio ya que cada sentimiento (miedo, rabia, tristeza, alegría, euforia…) tiene su función y utilidad.
  • Motívate a ti mismo. El optimismo es uno de los requisitos claves para alcanzar nuestras metas. Esta capacidad se pone de manifiesto en las dificultades, en el cansancio, en la frustración, en el fracaso, cuando las cosas negativas abundan, es aquí cuando el hecho de mantener una visión positiva puede significar el éxito o el abandono de la meta. El desarrollo del optimismo y la autoestima está relacionada con las pautas de crianza y educación, por ello es importante establecer mecanismos para reforzar la expectativa de éxito del individuo.
  • Saber reconocer las emociones ajenas. Es la capacidad que posee el individuo de captar los estados emocionales de los demás, es decir, la empatía. Es importante tener conciencia de nuestros propios estados emocionales y lograr percibir los elementos no verbales asociados con las emociones de los demás, logrando detectar qué necesitan o qué quieren. La empatía constituye una habilidad social fundamental. Se trata de ponerse en el lugar del otro, sintonizar con sus sentimientos y necesidades.
  • Control de las relaciones. Esta habilidad consiste en la capacidad de un individuo para relacionarse adecuadamente con las emociones de los otros. El requisito básico para llegar a controlar las emociones de los demás consiste en el desarrollo de dos habilidades: el autocontrol y la empatía. Estas actitudes sociales garantizan la eficacia en el trato a los demás y sin ellas estamos condenados al fracaso e ineptitud social. Al contrario, el desarrollo de estas aptitudes influye en la capacidad de inspirar, persuadir y profundizar en las relaciones con los demás.

¿Qué es el ‘fitness’ emocional?

“El llamado ‘fitness’ emocional tiene como objetivo alcanzar el bienestar integral basado en el modelo anterior. Como quiropráctica no sólo trabajo ajustando a las personas en su columna vertebral. Muchas veces las personas necesitan ajustes también en sus pensamientos. Nadie ha sido educado para ello y en la práctica diaria es una parte fundamental en la consulta, porque todo el mundo busca orientación en un momento en el que la inteligencia emocional se valora más que el coeficiente intelectual. Entrenar a las personas para que interactúen con el mundo basándose en el desarrollo de habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la empatía, la perseverancia, entre otros, hace que disfruten de una gran satisfacción personal y profesional basada en la eficacia vital”, explica la experta Roser de Tienda.

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Personas con autoestima baja son menos capaces de romper su relación de pareja aunque esta sea infeliz

Una investigación realizada por el equipo de la psicóloga Megan McCarthy, de la Universidad de Waterloo en Canadá, reveló que las personas con autoestima baja son menos propensas a romper su relación de pareja aunque les resulte negativa.

Según indican los resultados de la investigación, publicado el 27 de febrero del 2015, este tipo de personas no se queja sobre su relación con la pareja porque temen ser rechazadas.

Esto provoca que el cónyuge no deje de hacer las cosas que desagradan a su pareja con poca autoestima, porque ignoran la situación o asumen que la otra persona está conforme.

El estudio también sugiere que el pensamiento de las personas con autoestima baja, le hace creer que enfrentarse a los problemas solo conducirá la situación a resultados negativos en vez de positivos.

De manera que podrían pensar que no pueden manifestar sus quejas sin arriesgarse a que su pareja les eche en cara las cosas por culpa de las cuales estas personas tienen baja su autoestima y que ello dañe su relación, provocando una falta de satisfacción general aún mayor con respecto a dicha situación sentimental.

La psicóloga McCarthy tiene planes para emprender un segundo estudio, en compañía de su equipo de investigación, para buscar cómo incrementar la sensación de poder o influencia en un cónyuge con autoestima baja, y lograr que este pueda exponer a su pareja las quejas que antes no se atrevía a plantearle.

Tener una baja autoestima, o sentirse por debajo de la medida del éxito personal mientras se considera que el cónyuge y otras personas cercanas están por encima, puede provocar que la persona no logre atreverse a presentarle a su pareja las quejas que tiene sobre su forma de ser, y opte por seguir aguantando una relación insatisfactoria con ella.

 

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La falta de autoestima se ceba en redes sociales

A lo mejor tienes a alguien en tus redes sociales que necesita tu ayuda

elmundo.es

La baja valoración de nosotros mismos es un trastorno del pensamiento que hace al individuo sentirse merecedor de poco. No confiar en uno mismo. Con frecuencia, los terapeutas ven la falta de autoestima como un síntoma de algún trastorno y, en la mayoría de los casos, es al revés.

El problema provoca que aparezcan otros trastornos. Según algunos psicólogos, la falta de autoestima está muy trivializada por la sociedad. Creemos que es algo sencillo de superar. Pero es un trastorno que tiene un impacto brutal en la vida de una persona. Ya que afecta a sus relaciones personales y profesionales. ¿Te interesa el tema? Pues debería.

Así es la falta de autoestima

Las características más comunes de las personas con falta de autoestima son variadas: actuar como una víctima, negatividad, exagerar, ser muy perfeccionistas, juzgar constantemente, no cumplir acuerdos, ser celosos, vulnerables a la opinión de los demás, etc. Mucha gente ni siquiera sabe que tiene una autoestima baja.

Los grandes avances socio-culturales hacen que algunas cosas mejoren, pero también empeoren. Hoy en día, la vida está en las redes sociales. Según los expertos, estas pueden fomentar la falsa autoestima, que cubre el defecto de aprecio hacia uno mismo. Hemos alucinado con los estudios que ha hecho un investigador, con respecto al significado de las fotos en redes sociales.

Se habla de los selfies y su relación con la autoestima. Los estudios concluyen que las personas que se hacen más selfies tienen una autoestima más baja, aparte de practicar menos sexo. El problema no es hacerse fotos a uno mismo, sino la necesidad de que esas imágenes sean vistas y admiradas por todos. Otro estudio descubrió que las personas que suben fotos con sus amigos muestran una personalidad de estilo dependiente, que se caracteriza por la falta de confianza y el miedo a ser abandonado.

Esto de las redes sociales es un mundo que debemos conocer y usar de forma consciente. Moderarse, no convertirnos en adictos y que no afecte a nuestra autoestima, a nuestra vida en general. Al fin y al cabo, la existencia en redes no es la realidad. Son una herramienta, aunque también una vía de escape, ya sea por falta de autoestima y confianza o por puro trabajo. El exceso de “postureo” o la necesidad de una aprobación constante pueden derivar en problemas psicológicos que terminen en depresión.

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