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Deporte – Ejercicio

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PRIMERA CAUSA DE MUERTE SÚBITA EN EL DEPORTE: MIOCARDIOPATIA HIPERTRÓFICA.

Se denomina Muerte Súbita, a la que ocurre en forma brusca e inesperada dentro de la 1ª hora del inicio de los síntomas, otras sociedades científicas la toman hasta dentro de las 24 horas, en un individuo supuestamente sano, como seria el caso de un deportista, lo que lo hace más temible y preocupante.

La incidencia o frecuencia es baja, según datos de todo el mundo, pero en mi opinión no es real, ya que se contabilizan los casos resonantes, de deportes de concurrencia masiva y difusión (fútbol, básquet, ciclismo, etc.), dejando de lado los deportes menos practicados o de tipo recreativo.

No habiendo un Registro de denuncia obligatoria, como es el caso en muchos lugares del mundo, lo que hace que no sea muy claras las estadísticas.

Sólo algunos países llevan registro, uno de ellos es España y en los útimos años se está implementado en la Argentina, a través de la Sociedad Argentina de Cardiología.

Se dice, que fallece 1 deportista cada 200.000 estudiantes universitarios en los EE.UU. por año, otra cifra es en EE.UU 0,79 /100.000 x año, en Europa 1,9 /100.000 x año (se calcula hasta los 35 años, luego aumentan las cifras) en Italia se redujo a la mitad los casos debido a los controles atravez de la Ley del Deporte, en España se calcula que mueren 10 deportistas x año aproximadamente.

Se sabe que es más frecuente en el hombre que en la mujer y que la incidencia de muerte súbita en deportistas jóvenes es el doble de la población general.

Las causas Cardíacas:

• En los mayores de 35 años, la causa es la enfermedad coronaria.
• En menores de 35 años y deportistas, las causas más frecuentes son:

1) La Miocardiopatía Hipertrófica.
2) Displasia arritmogénica de Ventrículo Derecho.
3) Anomalías de las arterias Coronarias.
4) Alteraciones eléctricas del corazón (Q-T-largo etc.).

Causa Extracardíacas:

Drogas (Cocaína, anabólicos, Efedrina, etc.), aneurisma cerebral, golpe de calor, asma, deshidratación, traumatismos de torax,  etc.

Otra causa es la de origen genético, por alteraciones cromosómicas, como es el caso de los Canales Iónicos.

Causas no identificables:

Son los casos de muerte súbita que no se suele saber la causa por métodos convencionales como son: laboratorio, autopsia tradicional etc.

Son las llamadas enfermedades canaliculares, que se dan a nivel de los canales de sodio-potasio.

Pero en un futuro próximo será de rutina la “Autopsia Molecular, que se basa en estudios de biología molecular (técnicas complejas a nivel molecular).

Por este método se sabrá con certeza la causa de muerte y por ende se tomarán medidas de prevención.

Causas Cardíacas:

Miocardiopatía Hipertrófica el primer fantasma de la muerte súbita en el deporte.

Es una enfermedad del músculo cardíaco, poco frecuente, primaria, con expresión clínica–genética, que se caracteriza por hipertrofia miocárdica con aumento de la masa, con cavidades ventriculares pequeñas ó no dilatadas y  aurículas dilatadas, en general hipertrofiadas, afectando en forma simétrica o asimétrica al ventrículo, pudiendo cursar con o sin obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo.

El 25 % de los casos cursa con obstrucción del tracto de  salida del ventrículo izquierdo (TSVI).

El 75% aproximado está afectado el Septum Inter-Ventricular (SIV) y la Pared Anterolateral, sólo el 15 % está afectado sólo el Septum.

Esta afección que ocurre una (1) de cada quinientos (500) individuos, se produce por una alteración genética denominada mutación.

Hoy ya se conocen 50 genes y entre 3.000 – 4.000 mutaciones relacionadas con las cardiopatías familiares, por lo que es muy recomendable realizar estudios cardiológicos ó genético cuando un familiar ha fallecido de muerte súbita antes de los 35 años aproximadamente o se sospecha de  los primeros indicios de que puede haberla.

Es una enfermedad de carácter autosómico dominante que se transmite en el 50% de los casos.

Su aparición comienza alrededor de los 10 años o en la adolescencia .Es una enfermedad progresiva.

Es la causa mas frecuente de Muerte Súbita en menores de 30 años y en la mayoría de los casos durante la actividad física, siendo la arritmia cardíaca ventricular la causa del fallecimiento.

Síntomas:

En la mayor parte de los casos, los pacientes cursan su enfermedad sin síntomas, siendo en algunos casos la Muerte Súbita la primera manifestación. El 90 % de los casos es la Disnea (falta de aire), el 75 % de los casos es el Dolor de Pecho, le sigue el presíncope (mareos) y Síncope (pérdida de conocimiento).

El ejercicio exacerba los síntomas, habiendo bajo gasto cardiaco, arritmias.

El soplo cardiaco se ausculta mejor entre la punta y el borde izquierdo del esternón.

El diagnóstico se puede sospechar por antecedentes familiares, detección de soplo cardiaco, electrocardiograma, pero el diagnóstico más exacto es por Ecocardiograma.

Electrocardiograma: Alteración del S-T, Ondas T negativas, Signos de hipertrofia ventricular.

Ecocardiograma : Hipertrofia Ventricular, el Septum I. Ventricular mayor de 15 mm, cavidad ventricular menor de 45 mm, Dilatación Auricular, Obstrucción del tracto de salida se da en 1 de cada 4 casos.

El tratamiento en la mayoría de los casos no lo necesita, pero en otros puede indicarse medicación antiarrítmica, colocación de Cardiodesfibrilador y en los severos, el tratamiento es quirúrgico.

Una vez detectado el caso se deben estudiar todos los familiares directos (hijos, hermanos, etc)

Estando presente la historia familiar apoyada por un diagnóstico genético, se pueden tomar varias pautas terapéuticas, desde no hacer ejercicio en determinadas condiciones a pautas farmacológicas, como la administración de medicamentos betabloqueantes, o tomar medidas más agresivas cuando hay un peligro razonable de arritmias, en cuyo caso se podrían colocar al paciente desfibriladores implantables.

El recorrido de medidas terapéuticas va desde las más suaves, que consisten en recomendaciones de ciertos hábitos de vida, hasta las más agresivas, como el implante cardiodesfibriladores y el tratamiento quirúrgico.

Medidas preventivas:

Todo deportista ya sea de elite ó recreativo es necesario que acceda a un Apto Médico.

Basado en Historia Clínica Personal y Familiar + Electrocardiograma de Reposo + Laboratorio + Ergometría. Completando con Ecocardiograma.

Si algún estudio de lo mencionado da datos positivos, se debe continuar con estudios de Alta complejidad.

En el caso de antecedentes de MIOCARDIOPATIA HIPERTRÓFICA ó Muerte Súbita en familiares directos menores de 35 años, se debe estudiar a los familiares directos.

El deportista que se le detecta una Miocardiopatía Hipertrófica, debe abandonar la actividad deportiva.

A la Muerte Súbita, no se debe temer, se debe respetar, se puede prevenir, pero no evitar.

DIFUNDIR ES PREVENIR
Dr. Norberto Debbag
Cardiólogo Deportólogo (UBA)
www. medicalsport.com.ar
drdebbag@hotmail.com
Club A. Atlanta
ARGENTINA

Salud Respiratoria

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Hacer ejercicio sin haber comido puede ser perjudicial para la salud

por Camila Álvarez

La creencia popular nos dice que hacer ejercicios sin haber comido antes generará que quememos más grasa y, por lo tanto, sea más fructífero estar horas en la corredora, la bicicleta o el gimnasio en general.

Sin embargo, luego de años de investigación sobre el tema, el Strength and Conditioning Journal concluyó que hacer ejercicio sin haber comido antes, quema más o menos la misma cantidad de grasa que habiendo comido.

Además indica que no haber comido antes podría ser perjudicial para el cuerpo, ya que sin tener energía para entrenar por no ingerir alimentos genera que se queme incluso menos calorías y se sobreexija el cuerpo incluso perdiendo músculo, indicó The Guardian.

El estudio se realizó examinando a ciclistas que entrenaron sin comer quemando calorías que venían de las proteínas, perdiendo músculo.

Además otro estudio indicó que las mujeres que comían antes de ir al gimnasio, algo moderado, terminaron comiendo mucho menos durante el día.

Así que ya sabes, a no privarte de la comida por hacer ejercicio para bajar de peso, que finalmente puede beneficiarte.

biobiochile.cl

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El ejercicio ayuda a prevenir el Alzheimer

Investigadores de la División de Neurociencias de la Universidad Pablo Olavide en España, han subrayado que el ejercicio físico tiene un efecto indirecto en el proceso de formación de neuronas en el cerebro adulto, según los resultados de un estudio publicado en la revista ‘Plos One’, por lo que ponen en valor esta actividad para prevenir el Alzheimer.

Este proceso de formación de neuronas, denominado neurogénesis “se ve favorecido gracias al entrenamiento en edades tempranas”, explica el director de la División de Neurociencias y Catedrático de Fisiología de la Olavide, José María Delgado.

Por el contrario, afirma que cuando el individuo es adulto, “ni el entrenamiento, ni el aprendizaje afectan a la formación de nuevas neuronas”.

Según sugiere otro estudio, el ejercicio físico y las tareas mentales, realizadas en ratones modelo de Alzheimer, facilitan el proceso de aprendizaje y memoria retrasando el desarrollo de la enfermedad.

El investigador indica que “a pesar de que no es posible frenar el desarrollo de la enfermedad, la práctica de ejercicio puede disminuir la intensidad de los síntomas, ralentizando el avance de pérdida de memoria”. Así, indica que alteraciones cognitivas propias del Alzheimer como la pérdida de memoria, ansiedad, depresión, falta de motivación y apatía, pueden verse atenuadas gracias al efecto neuroprotector que produce la práctica de ejercicio físico.

diarioportal.com

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El ejercicio como terapia

by salud on 21/06/2011

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El ejercicio como terapia

Los programas de entrenamiento reglado y monitorizado son claves en la lucha contra algunas patologías

Los beneficios que reporta cualquier actividad física son conocidos. Practicar deporte de manera periódica ayuda a prevenir un sinfín de enfermedades y es puntal en el tratamiento de otras, como la diabetes o la obesidad. Un nuevo programa puesto en marcha en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, con la colaboración de la Universidad Europea de Madrid, demuestra que en niños afectados de parálisis cerebral, cáncer o anorexia, entre otras enfermedades, el ejercicio físico ayuda al pronóstico y a sobrellevar mejor las terapias, además de mejorar su calidad de vida.

Por MONTSE ARBOIX

Expertos del servicio de fisioterapia y rehabilitación del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, de Madrid, junto con la Universidad Europea de Madrid (UEM), han desarrollado un programa de ejercicio físico para optimizar la capacidad funcional, aumentar la percepción del propio cuerpo y mejorar el estado de ánimo de los pacientes ingresados en este centro. Ya en 2004 empezaron a aplicarlo como una herramienta terapéutica en pacientes de oncología.

Más tarde, trasladaron el programa a los pacientes que, por recibir un trasplante de médula ósea, deben permanecer aislados (como medida de control de infecciones), precisan estar encamados y registran ingresos hospitalarios muy largos. Realizar ejercicio físico en la misma habitación les permitía afrontar mejor las terapias, sentir menos fatiga y realizar más actividades de la vida diaria. Los investigadores han confirmado que les ayuda a superar el componente depresivo habitual por su situación crítica.

Entrenamiento de fuerza

Otros programas en marcha en el mismo centro hospitalario buscan estudiar los efectos de un entrenamiento reglado y monitorizado, en oposición a las directrices aconsejadas hasta este momento: una rehabilitación suave. Los estudios preliminares sobre niños afectados de fibrosis quística, que por norma general tienen una condición física deficiente, empiezan a dar resultados. El interés que suscita la actividad física como parte de la terapia queda plasmado en una investigación que acaba de obtener el III Premio Nacional de Investigación en Medicina del Deporte otorgado por la Universidad de Oviedo.

Desde el servicio de Traumatología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y el Laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la UEM, en colaboración con el Laboratorio de Análisis del Movimiento, se ha estudiado el uso de plataformas vibratorias en niños con parálisis cerebral, con la conclusión de que ayuda a demorar el deterioro funcional. Uno de los objetivos del programa es retrasar la evolución de la enfermedad cuando el afectado precisa silla de ruedas.

Deporte para la anorexia

Participar en programas de entrenamiento que incluyan ejercicio físico regular y supervisado puede ser uno de los pilares del tratamiento en afectados por anorexia nerviosa. Esta práctica refuerza la imagen, reduce el estrés emocional y las afectadas -a menudo mujeres- aceptan mejor los programas de realimentación, un aspecto que favorece el pronóstico y evolución del trastorno. Así concluye otro trabajo conjunto entre la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Europea (UEM) y el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús.

Para el estudio se contó con 22 pacientes (de 13 a 15 años) en régimen ambulatorio. El entrenamiento monitorizado, siempre adaptado a la terapia psicológica y al estado de la paciente, fue de intensidad baja-moderada y en las sesiones se trabajaban los grandes grupos musculares. El objetivo era recuperar la masa corporal, la fuerza, la resistencia y corregir la atrofia por inactividad. Aunque parece que se origina una mejora en la densidad ósea y en la capacidad cardiorrespiratoria, los expertos creen que todavía carecen de datos concluyentes y que son necesarios más estudios.

El ejercicio en el tratamiento de la diabetes

El entrenamiento físico, también en la diabetes, es uno de los pilares en los que se fundamenta el tratamiento, junto con la dieta y la medicación. La actividad física reduce los niveles de glucosa en sangre al aumentar su utilización por el músculo, mejora la eficiencia de la insulina, disminuye las necesidades de insulina diaria o las dosis de fármacos antidiabéticos orales, contribuye a mantener un peso adecuado (evita la obesidad) y disminuye los niveles de lípidos en sangre (colesterol y triglicéridos), además de mejorar la calidad de vida (contiene la ansiedad, depresión y el estrés) y evitar el desarrollo de complicaciones cardiovasculares de la enfermedad.

No obstante, su práctica debe estar orientada de manera individual según las características y peculiaridades de cada persona y el tipo de diabetes que sufra. De lo contrario, puede comportar problemas. El más frecuente y temido es la hipoglucemia, que se desarrolla mientras se realiza la actividad física o unas horas después de haber terminado.

A pesar de que no está contraindicado realizar deportes de riesgo (que no comporten excesivo esfuerzo o posibles lesiones en los pies), siempre hay que empezar de forma gradual y nunca perder de vista los niveles de glucemia. Sin embargo, el ejercicio moderado y diario es el más recomendable, algo muy fácil de conseguir si se andan 60 minutos o se dan paseos en bicicleta. No llevar un buen control de la enfermedad, no saber recononocer los signos de peligro (hipoglucemia) o cuando la diabetes ya ha empezado a provocar algunas complicaciones crónicas, sean microvasculares (retinopatía, nefropatía, neuropatía) o macrovasculares (alteraciones coronarias, arteriopatía periférica, enfermedad cerebrovascular o estenosis de arteria renal, entre otras) contraindica el ejercicio físico.

En definitiva, la práctica de actividad, además de reforzar el sistema inmunológico, el cardiovascular, el respiratorio, el musculoesquelético o la función renal, entre otros, proporciona bienestar emocional. No solo es imprescindible en la prevención de enfermedades, sino que parece ser también una herramienta fundamental en la terapia de muchas patologías.

EJERCICIO PARA EL COLESTEROL ALTO

La hiperlipidemia es el nivel elevado de grasas en la sangre. Estas grasas, llamadas lípidos, son el colesterol y los triglicéridos. Cuando se registran niveles altos de ambos, se denomina trastorno lipídico. A pesar de que el tratamiento depende de la edad, los antecedentes médicos o tóxicos (hábito tabáquico), cualquier persona puede tomar algunas medidas para mejorar los niveles en sangre y disminuir el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular.

Una dieta cardiosaludable (más frutas y verduras ricas en fibra), evitar las grasas saturadas (estén en alimentos de procedencia animal) y las grasas trans (en algunas margarinas, patatas fritas, aperitivos fritos industriales, pastelería y bollería industrial), someterse a revisiones médicas y controles de los niveles de lípidos, mantener un peso adecuado, dejar de fumar y, además, realizar ejercicio físico con regularidad son las recomendaciones de los expertos que, en definitiva, están relacionadas con hábitos de vida modificables.

Esta afirmación se apoya en multitud de investigaciones que han demostrado que un entrenamiento periódico influye en los niveles de lípidos en sangre. Los expertos invitan a realizar una consulta médica previa para valorar la práctica deportiva más adecuada, más si se sufre obesidad o sobrepeso. El ejercicio más recomendable es el aeróbico, como caminar, la carrera suave, el ciclismo o la natación, entre otros, siempre de tres a cinco veces a la semana.

consumer.es
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Los expertos recomiendan evaluaciones cardíacas para los atletas universitarios

Según un estudio, 1 de cada 4 examinados presentaba anormalidades cardíacas o síntomas que requerían de más evaluación

MIÉRCOLES, 1 de junio (HealthDay News/HolaDoctor) Según un estudio reciente, evaluar a los atletas universitarios en busca de afecciones cardíacas antes de que participen en deportes podría contribuir a evitar incidentes como la muerte cardíaca súbita.

Prácticamente uno de cada cuatro atletas examinados presentaba ya fuera una anormalidad cardíaca distinta o síntomas que requerían de más evaluación, lo que movió a los investigadores a solicitar que se examine a los estudiantes universitarios antes de participar en deportes.

En los Estados Unidos, todos los años entre 60 y 80 atletas sucumben ante la muerte cardíaca súbita, apuntaron los investigadores en su informe publicado en la edición de junio de The American Journal of Medicine. Pese a esta estadística sombría, los atletas universitarios estadounidenses no suelen ser sometidos a pruebas cardíacas antes de permitírseles participar en deportes.

Ese tipo de pruebas ya se practica de forma rutinaria en Europa; son promovidas por el Comité Olímpico Internacional y son obligatorias en Italia, comentó en un comunicado de prensa de la revista el investigador principal, el Dr. Anthony Magalski, de Saint Luke’s Mid America Heart and Vascular Institute en la ciudad de Kansas.

Para el estudio, los investigadores reunieron los electrocardiogramas (un registro de las ondas eléctricas que causan que el músculo cardíaco bombee la sangre) y los ecocardiogramas (un ultrasonido del corazón) de 964 atletas universitarios (entre hombres y mujeres), que representaban una amplia gama de deportes, incluido el fútbol, el remo y el atletismo.

El equipo de Magalski identificó diferentes anormalidades cardíacas en 10 por ciento de los atletas. Casi 15 por ciento de ellos informó acerca de síntomas cardíacos y alrededor del 23 por ciento necesitó pruebas cardíacas adicionales.

De hecho, los investigadores identificaron a siete atletas con síndrome de Wolff-Parkinson-White sin diagnosticar (un defecto eléctrico que puede causar arritmia), y a uno con síndrome de QT largo (una anormalidad del ritmo eléctrico del corazón que se relaciona con muerte cardíaca súbita).

Como resultado del estudio, a dos de los atletas se les prohibió en última instancia participar en competencias.

Los autores del estudio agregaron que las diferentes anormalidades fueron casi tres veces más comunes entre los atletas masculinos y alrededor de dos veces más comunes entre los afroamericanos (aunque los investigadores especularon que algunos de estos últimos podrían haber sido falsos positivos).

“Estos hallazgos ofrecen un marco para realizar evaluaciones entre los atletas universitarios previo a la participación en competencias”, comentó Magalski en el comunicado de prensa. “La incorporación de electrocardiogramas y ecocardiogramas a los exámenes físicos y los antecedentes de rutina previos a la participación en competencias proporcionó un valor diagnóstico incremental”, concluyó.

Los autores del estudio también apuntaron que las guías de evaluación previa a la participación (en competencias) de la American Heart Association/American College of Cardiology identificaron en forma eficaz a casi el 25 por ciento de los atletas que eran candidatos a evaluación cardíaca sobre la base de los antecedentes o los síntomas.

healthfinder.gov

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El Tai Chi podría ayudar a los pacientes de insuficiencia cardiaca

Investigadores informan que el antiguo ejercicio chino parece mejorar la calidad de vida

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

LUNES, 25 de abril (HealthDay News/HolaDoctor) — El antiguo ejercicio chino llamado Tai Chi podría mejorar la calidad de vida de las personas que sufren de insuficiencia cardiaca, según informan investigadores de la Harvard.

El Tai Chi combina movimientos circulares fluidos, equilibrio y cambios en la distribución del peso, técnicas de respiración y una conciencia interna enfocada. Ya se ha demostrado que resulta útil en una variedad de afecciones médicas, entre ellas la hipertensión, las enfermedades del equilibrio y musculoesqueléticas, y la fibromialgia, anotaron los investigadores.

“El entrenamiento en Tai Chi mejoró importantes parámetros de la calidad de vida, el estado de ánimo y la confianza de hacer ejercicio en pacientes de insuficiencia cardiaca”, apuntó la Dra. Gloria Yeh, investigadora líder, de la división de medicina general y atención primaria del Centro Médico Beth Israel Deaconess, y profesora asistente de medicina de la Facultad de medicina de la Harvard.

“Mantener un régimen de ejercicio es importante en la insuficiencia cardiaca. El Tai Chi podría ser una alternativa adecuada o un ejercicio adjunto para estos pacientes”, señaló.

El Tai Chi incorpora aeróbicos de intensidad baja y moderada con entrenamiento de fuerza, técnicas de respiración, relajación y gestión del estrés, explicó Yeh.

El informe aparece en la edición del 25 de abril de Archives of Internal Medicine.

Para el estudio, el equipo de Yeh asignó al azar a cien pacientes de insuficiencia cardiaca a un programa de Tai Chi de doce semanas o a sesiones educativas sobre la insuficiencia cardiaca.

Los investigadores encontraron que aunque ambos grupos tenían un uso similar de oxígeno durante caminatas de seis minutos, los que practicaban Tai Chi mostraron mayores mejoras en la calidad de vida, que se midió con el Cuestionario de vida con insuficiencia cardiaca de Minnesota.

Además, los que practicaron Tai Chi también mostraron una mejora en el estado de ánimo y en el número de calorías que quemaban semanalmente, frente a los que estaban en el programa educativo, añadieron los investigadores.

Las personas que tienen insuficiencia cardiaca sufren por la incapacidad del corazón de bombear la sangre con eficacia para satisfacer las necesidades del organismo. La afección provoca falta de aire, tos, congestión venosa crónica, inflamación de los tobillos y dificultad para hacer ejercicio.

El Dr. Gregg Fonarow, jefe asociado de cardiología de la facultad de medicina Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles, anotó que “la insuficiencia cardiaca resulta en una discapacidad funcional en la capacidad funcional, la calidad de vida y el estado de ánimo”.

“Aunque el ejercicio aeróbico tradicional puede ofrecer algunos beneficios a los pacientes de insuficiencia cardiaca, muchos de ellos tienen dificultades para realizar y continuar con ejercicio aeróbico regular”, agregó.

Ha habido un interés creciente en utilizar ejercicios de cuerpo y mente como el Tai Chi en pacientes de insuficiencia cardiaca, dijo Fonarow. “Tal vez sea más fácil de implementar y agradable, y conllevar el beneficio añadido de la meditación”, apuntó.

“Como complemento de la atención médica estándar, este estudio ha demostrad que el Tai Chi mejoró la calidad de vida, el estado de ánimo y la auto eficacia del ejercicio”, aseguró Fonarow. “El Tai Chi parece ser una alternativa segura al entrenamiento con ejercicio convencional de intensidad de baja a moderada en pacientes de insuficiencia cardiaca. Se necesitan más estudios para comparar el Tai Chi con el entrenamiento en ejercicio aeróbico y para determinar si practicar Tai Chi tendrá un impacto favorable sobre el riesgo de hospitalización o la supervivencia en pacientes de insuficiencia cardiaca”.

Otro estudio que apareció en la misma revista encontró que los pacientes de VIH podrían estar en mayor riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca.

En el estudio, el Dr. Adeel A. Butt, de la Facultad de medicina de la Universidad de Pittsburgh, y colegas recolectaron datos sobre 8,486 veteranos, 2,391 de los cuales eran VIH positivos. Durante el seguimiento de 7.3 años, los investigadores encontraron que los que eran VIH positivos tenían un riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca 81 por ciento más elevado que los que no lo eran.

Podría haber varios motivos para la conexión entre el VIH y la insuficiencia cardiaca, entre ellos la infección misma, el uso empedernido de alcohol, los efectos secundarios de la terapia antirretroviral, deficiencias nutricionales y daño al músculo cardiaco, especuló el grupo de Butt.

“La infección con VIH se asocia con un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca tras ajustar por los factores de riesgo tradicionales de esa enfermedad”, escribieron los investigadores. “Esta asociación persiste incluso tras excluir a los pacientes con antecedentes de línea de base de enfermedad cardiaca coronaria, insuficiencia cardiaca y angina, además de un evento de enfermedad cardiaca coronaria en el periodo de seguimiento tras el diagnóstico de insuficiencia cardiaca, y antecedentes de abuso de alcohol o un diagnóstico de dependencia. La infección viral continua se asocia con un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca”.

healthfinder.gov

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Qué comer cuando se practica deporte habitualmente

El consumo de proteínas y carbohidratos dependen de la actividad y la composición corporal de cada persona.

Los nutrientes que una persona necesita para tener una práctica deportiva dependen del tipo de actividad que realiza y de su estado nutricional, es decir cantidad de grasa y masa muscular que presenta.

Efectivamente quien busca modificar el peso corporal, debe fijarse en la cantidad total de energía que consume, para facilitar la disminución de la masa corporal. “Si existe déficit baja la masa, y si sobra energía aumenta el peso. Lo anterior en combinación a un programa de ejercicios, favorece una tendencia a la disminución de la grasa y al aumento de la masa muscular”, explica Juan Tejo, académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.

Si el objetivo es aumentar la masa muscular, el nutricionista y profesor de educación física sostiene, que se debe generar un balance positivo de energía y de proteínas, para lo cual la persona debe aumentar la ingesta de alimentos como pescado, carnes bajas en grasa, huevos y lácteos.

En caso de tener poca grasa corporal, se debe aumentar la ingesta de energía. En cambio, si posee grandes depósitos de grasa, un régimen bajo en calorías pero alto en proteínas favorecerá la construcción muscular.

Según explica el especialista, cuando se desarrollan actividades aeróbica, aumenta la necesidad de algunas vitaminas ligadas a la generación de energía y a la capacidad antioxidante, tal como las vitaminas C y E.

“En general es importante considerar que cada vez que modificamos nuestro nivel de actividad física, deberemos modificar la alimentación para optimizar el cumplimiento de los objetivos”, subraya Tejo.

Importancia el agua

“Cada persona debe tomar en cuenta su alimentación para realizar un trabajo físico. Así, por ejemplo, si alguien va a media tarde a pedalear debe almorzar. Si es en la mañana, debe consumir algo que rompa el ayuno nocturno, ya sea un desayuno completo o al menos una fruta o una caja de leche o una barrita de cereal”, dice el experto.

Otro tema importante es la hidratación. Es vital mantener la cantidad de agua que permita regular la temperatura corporal y las funciones metabólicas básicas. “Hay que estar atento a la sensación de sed, pero eso sucede cuando ya hace falta agua, por eso es importante consumir de forma regular durante la sesión de ejercicio fuentes de líquidos como jugos, agua o bebidas isotónicas”, comenta el académico de la U. Andrés Bello.

Riesgos

Uno de los riesgos de muchas personas que practican actividad física es realizarla arduamente y saltándose las comidas. Lo más probable es que esta persona baje de peso, dice el profesional, pero poniendo en riesgo su salud, es decir, puede perder una gran cantidad de masa muscular. Esto es lo que genera el efecto de rebote.

Cuando esto sucede también se pueden producir alteraciones de ánimo, disminución de la concentración, de la calidad de los aprendizajes, de la resistencia, del brillo del pelo y de la calidad de la piel, entre muchos efectos.

“En el mediano plazo aparecen típicamente cuadros de anemia por la falta de fierro y algunas enfermedades vinculadas a la disminución de las vitaminas. Si restringimos la ingesta de hidratos de carbono o masas, bajaremos de peso sobre la base de la deshidratación, peso que rápidamente se recupera”, advierte Tejo

lasegunda.com

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El exceso de ejercicio perjudica al corazón

* Practicar maratón o triatlón durante muchos años podría alterar el corazón
* Estos cambios funcionales favorecen la aparición de arritmias en roedores

Cristina G. Lucio | María Valerio | Madrid

Decir que los excesos no son buenos para la salud no es nada nuevo. Los especialistas no se cansan de repetir que pasarse con la comida, con la bebida o, incluso, con el trabajo sólo tiene consecuencias negativas para el organismo. Sin embargo, pocas veces se ha hablado de los riesgos de hacer ‘demasiado ejercicio’. Una investigación con ratas liderada por científicos españoles avanza en ese camino y señala que practicar actividades de resistencia de forma intensa y durante años podría ser, en algunos casos, perjudicial para el corazón.

Según sus datos, aún preliminares ya que se han obtenido en estudios de animales, este tipo de ejercicio puede provocar alteraciones en la estructura y función del corazón que favorecerían la aparición de arritmias.

Como explican a ELMUNDO.es los doctores Lluis Mont y Anna Serrano-Mollar, coautores de la investigación, hasta ahora se sabía que el ejercicio provoca cambios físicos en la anatomía del corazón (lo que se conoce como ‘corazón de atleta’), pero éste es el primer trabajo que demuestra que el ejercicio intenso y mantenido en el tiempo “crea enfermedad”.

“De confirmarse en humanos, nuestros hallazgos podrían tener importantes implicaciones para quienes practican ejercicio atlético de alto nivel [como los corredores de maratón, ciclismo o triatlón]“, señalan estos investigadores, miembros del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Suñer de Barcelona, en las páginas de la revista ‘Circulation’.

El riesgo potencial, aclara el texto, no afectaría a quienes practican ejercicio moderado de forma regular, sino a personas que pueden llevar haciendo una actividad muy intensa durante 20 ó 30 años. “[El estudio] se refiere al entrenamiento crónico, porque los daños tienen un efecto acumulativo”, apuntan los investigadores.

“Nuestros resultados no pueden extrapolarse a formas más moderadas de ejercicio. La actividad física habitual confiere beneficios ampliamente reconocidos, como la prevención de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes”, añaden.

La investigación

Precisamente, la idea de poner en marcha el estudio surgió después de que algunos estudios observacionales apuntaran la existencia de un mayor riesgo de arritmias entre deportistas sometidos a altos niveles de entrenamiento.

Los investigadores quisieron determinar los efectos del ejercicio intenso a largo plazo y, ante las dificultades de realizarlo en humanos, iniciaron varios experimentos en ratas.

Así, sometieron a un grupo de roedores a una hora de ejercicio intenso diariamente durante cuatro, ocho y 16 semanas, tras lo que examinaron el estado de sus corazones. Después, compararon los resultados con los de otro grupo de animales, que habían permanecido sedentarios.

Según sus estimaciones, la intensidad y duración del entrenamiento en ratones, podría equivaler en humanos a realizar una actividad física muy vigorosa durante 10 años.

Al contrastar los resultados, los investigadores observaron que sólo los animales ‘maratonianos’ presentaban anomalías en la estructura del músculo cardiaco, lo que se conoce como fibrosis (tejido cicatricial). Además, también observaron cambios en la función ventricular de estos animales, entre otras alteraciones que se relacionan con un mayor riesgo de arritmias.

Esto, según sus datos, sugiere que existe una relación directa ente el ejercicio intenso de resistencia realizado durante años y un incremento de las probabilidades de sufrir un problema en el ritmo del corazón.

Respecto a cómo se traslada esta observación con ratas sanas a la población general apuntan varias cosas: “En el caso de la fibrilación auricular, por ejemplo, ya hay diversos estudios que demuestran que el ejercicio multiplica por cinco, o por ocho el riesgo de sufrirla. Es decir, la observación clínica ya nos ha ofrecido de alguna manera un conocimiento claro de este fenómeno”. En el caso de otras patologías del ritmo, como las arritmias ventriculares o la muerte súbita, reconocen que es más difícil observar en la autopsia si la fibrosis (el tejido dañado) era previo o adquirido a consecuencia del ejercicio intenso.

Seguimiento al deportista

“Un buen estudio previo del deportista permite descartar la mayoría de causas de muerte súbita”, señala el doctor Mont. “Pero en aquellos casos en los que no se ha encontrado la causa, ahora podemos pensar que probablemente era secundaria a la práctica deportiva”.

En cualquier caso, y como mensaje a la población deportista, los especialistas catalanes reconocen que los resultados de esta investigación deben cambiar el modo en el que se realiza el seguimiento a los deportistas. “Hasta ahora se hacían pruebas, electros, a una determinada edad y se decía, ‘eres apto’. Ahora, será obligatorio un estudio más detallado que vaya observando los cambios del corazón con el paso de los años, debido a este efecto acumulativo”, subrayan.

Con todo, en las conclusiones de su trabajo, los investigadores sugieren que los daños que el ejercicio intenso podría provocar en el corazón no serían irreversibles. Según sus datos experimentales, el cese del entrenamiento también se traduce en una remisión de la anomalía cardiaca.

Un editorial que acompaña a este trabajo en la revista médica pide más estudios al respecto ya que “persiste la preocupación sobre las consecuencias cardiacas de un ejercicio extremo. Los elegantes resultados de este trabajo animan el debate sobre este tema, pero hace falta la confirmación en humanos”, concluye.

elmundo.es

http://vital-7.com/ejercicio/

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Estadisticas

Herbalife .