From the category archives:

Menopausia

Mujer, mayor de 50, cuidadora: peor salud

telecinco.es

Las mujeres son más longevas, pero también tienen una vejez con peor salud que los hombres. Y así lo perciben y manifiestan. La desigualdad de género en la salud de la vida adulta se agudiza porque, a partir de los 50 las mujeres no solo tienen más enfermedades incapacitantes y dolorosas como la artrosis o la artritis. Sino que, al cumplir con el rol tradicional de cuidadoras de familiares mayores, de nietos, añaden carga emocional, que supone en no pocos casos, depresión.

Son algunas de las conclusiones de un informe de la Fundación Mapfre y de la Universidad a distancia (UNED), “Salud en la vida adulta y su relación con el envejecimiento saludable”. También que los españoles con 50 o más años, son los europeos que sienten que tienen peor salud, en la misma línea que el resto de países mediterráneos. Según los expertos, esto es así, al margen de que España tenga un equilibrio dinámico entre años de vida y la discapacidad y la esperanza de vida. No se perciben igual las limitaciones físicas en un país o en otro, según existan o no infraestructuras urbanas y sociales para la discapacidad. En España, señala una de las autoras del informe, hay más consciencia de las limitaciones y menos problema en contarlas, que en países nórdicos, por ejemplo

La autopercepción de peor salud aumenta cuando se trata de personas de edad avanzada y cuando son cuidadoras de un familiar o de los nietos. Las mujeres de forma mayoritaria, porque asumen el tradicional rol social de atender a los demás. A los problemas físicos, en cualquier persona, se unen en las que son cuidadores, hábitos como reducir las horas de sueño o el tabaquismo, en mujeres, y la ingesta de alcohol en los hombres. Pero además hay impacto emocional. “La sobrecarga de responsabilidad sobre el cuidado, la falta de ayudas sociales, les hace sentir ansiedad y depresión”, dice Rosa Gómez Redondo, catedrática de la UNED.

La insuficiente aplicación de la ley de dependencia, dicen las autoras del informe, la falta de una red de apoyo social público y privado, inciden en la carga de los cuidadores. Una población que, aseguran, carece de relevo. Por la baja natalidad, que merma las generaciones venideras. Contar con redes de apoyo mejoraría la salud física y mental de hombres y mujeres por encima de los 50.

{ Comments on this entry are closed }

Premenopausia: recomendaciones y consejos

En la entrada de hoy queremos explicaros la premenopausia además de daros una serie de recomendaciones saludables y consejos nutricionales para afrontarla de la mejor forma y ánimo.

Cuando hablamos de menopausia generalmente nos referimos a toda una etapa en la que la mujer entra en la edad madura. Pero lo cierto es que convendría diferenciar entre tres períodos de transición paulatina del estado reproductivo o período fértil de la vida al no reproductivo: la premenopausia, la menopausia y la postmenopausia.

  • Premenopausia: Período que precede a la menopausia. Puede durar meses o años y suele ir acompañado de alteraciones del ciclo tanto en lo que se refiere a la cantidad de la pérdida como a la frecuencia de presentación, aunque algunas mujeres no presentan irregularidades previas y simplemente un día dejan de menstruar.
  • Menopausia: Desaparición definitiva de las reglas.
  • Posmenopausia: Período posterior a la menopausia. En esta fase aparecen las complicaciones y los síntomas por la falta de hormonas (estrógenos) que irán instaurándose de forma lenta y progresiva con el paso de los años.

Premenopausia

Esta transición del período reproductivo al no reproductivo en la vida de la mujer se inicia unos 10 años antes del cese definitivo de las menstruaciones, es decir, alrededor de los 40 años. En la mayoría de las mujeres durante la premenopausia, se producen diferentes cambios físicos o psicológicos. Durante este período, pueden experimentar una serie de síntomas como: ciclos irregulares, reglas más largas y abundantes, primeros sofocos y sudores nocturnos, sequedad en la piel y mucosas (también en la vagina), cambio en la distribución de la masa corporal, alteraciones del sueño, cambios de humor, ansiedad o pérdida de la capacidad de atención.

Si bien estos síntomas no son una amenaza grave para la salud, sí pueden resultar molestos y limitar la actividad normal de la mujer y por lo tanto su calidad de vida. Afortunadamente, existen numerosas soluciones y consejos para aliviar los incómodos síntomas de esta etapa de la vida.

El papel del FSH en la menopausia

La FSH (Hormona Folículo Estimulante) es una hormona que participa en la producción de los óvulos. En la etapa fértil de la mujer, los niveles de FSH aumentan durante la primera parte del ciclo menstrual hasta que se produce la ovulación. Después dichos niveles descienden, se normalizan hasta que se produce la menstruación y vuelven a aumentar en el siguiente ciclo y así sucesivamente.

Pero cuando se acerca la menopausia, la FSH alcanza niveles más elevados porque los ovarios tienen más dificultad de producir óvulos. Eso se debe a que el organismo reacciona produciendo más FSH para estimular la producción de óvulos.

Uno de los métodos para saber si la mujer se encuentra en un estado cercano a la menopausia es la medición de la FSH (Hormona Estimuladora del Folículo). En la farmacia encontrarás un producto que te permitirá conocer los niveles de FSH: el Test de Menopausia de Cinfa. Ello te ayudará a estar mejor informada sobre si sus síntomas como primeros sofocos, ciclos irregulares, sequedad vaginal y/o de la piel, problemas para dormir e irritabilidad tienen que ver con el inicio de la transición a la menopausia. La prueba es muy simple, basta con utilizar la primera orina de la mañana.

Consejos de hábitos de vida durante la premenopausia

Las principales medidas que se pueden llevar a cabo son eficaces, resultan muy sencillas de aplicar en la vida diaria y no comportan riesgos asociados.

  • Fomenta tu autoestima: dedica tiempo a tus aficiones que durante un tiempo hayas dejado olvidadas. Una actitud positiva y activa es vital para hacer frente al desánimo característico de esta etapa.
  • Realiza ejercicio físico moderado y regular: hay que evitar el sedentarismo, por ejemplo, caminando entre media hora y hora diaria o con otro tipo de actividades como el baile, aerobic, el yoga, la natación y de acuerdo a las posibilidades reales de cada uno. Incorpora por ejemplo las siguientes actividades en tu rutina diaria:- Subir y bajar escaleras en lugar de coger el ascensor.

    – Si es posible, ir al trabajo andando.

    – No utilizar el coche para trayectos pequeños

    – Si coges el bus o el metro, bajate dos paradas antes

  • Realiza controles periódicos de tensión arterial, colesterol y glucosa.
  • Huye del tabaco: fumar puede adelantar el comienzo de la menopausia.
  • Acude a las revisiones ginecológicas: para evitar problemas típicos de esta etapa es imprescindible un control ginecológico periódico. Tu médico valorará la severidad de los síntomas y los posibles tratamientos.
  • Evita la automedicación con hormonas u otros medicamentos: consulta con tu médico y también en la farmacia para fomentar el cumplimiento terapéutico y realizar el seguimiento farmacológico del mismo.
  • Consultanos también en la farmacia acerca de soluciones nutricionales: muchos de los trastornos que afectan la calidad de vida de la mujeres, en muchos casos requerirá de una prescripción farmacológica. El empleo de soluciones nutricionales que contengan isoflavonas de soja pueden ser un recurso de gran ayuda para combatir los efectos emocionales y físicos de la mujer en esta etapa de la vida.

Consejos nutricionales para mejorar la calidad de vida en la premenopausia

Durante este período es fundamental seguir una alimentación variada, equilibrada y adecuada. Los siguientes consejos nutricionales te ayudarán a reducir el consumo de grasas y azúcares e aumentar el consumo de frutas, verduras y cereales y finalmente incrementar el consumo de calcio y vitamina D.

  • Desayuna siempre: saltarse el desayuno incrementa el riesgo de obesidad.
  • Elige alimentos con fibra y si puede ser integral mucho mejor: previenen el estreñimiento, normaliza tus niveles de azúcar y reducen el colesterol. Se encuentran en cereales, legumbres, verduras, fruta, hortalizas y frutos secos.
  • Come legumbres entre dos y cuatro veces a la semana (alubias, guisantes, garbanzos, habas, lentejas,etc). Mantienen a raya el colesterol.
  • Toma tres frutas al día: elígelas frescas y enteras, ricas en vitaminas y minerales necesarios para nuestro corazón y para tener una piel más joven y firme por su contribución al mantenimiento del colágeno.
  • Evita las grasas saturadas (mantequillas, tocino, seso, paté, embutidos, etc) y las grasas trans (productos de bollería, palomitas, panadería industrial, precocinados,etc). No son recomendables porque aumentan el colesterol. En cambio, apuesta por las grasas insaturadas como el aceite de oliva y los pescados azules (sardinas, jurel, atún, trucha, salmón,etc)
  • Modera el consumo de proteínas: seleccione cortes magros de carne, tanto de carnes rojas (ternera, cordero, caza) cono aves (pollo y pavo).
  • Reduce la sal en las comida: la sal aumenta la tensión arterial y la retención de líquidos. Por ello, sustitúyela por especias como pimienta, ajo, hierbas aromáticas y zumo de limón. Evita alimentos precocinados como las conservas, sopas de sobre, pastillas de caldo, embutidos,etc.
  • Modera el consumo de alcohol y café y otros estimulantes perjudiciales: más de dos o tres tazas de café diarias o más de dos vasos de vino al día no son recomendables. Asimismo, es conveniente evitar las comidas picantes, que pueden desencadenar la aparición de los sofocos.
  • Incorpora el calcio y la vitamina D a tu dieta: sus huesos serán más fuertes: elige lácteos como leche semidesnatada, quesos frescos desnatados y yogures bajos en grasa.
  • Bebe alrededor de dos litros de agua al día (8 vasos): es importante mantener una correcta hidratación. Favorecen la digestión de los alimentos, y ayudan a normalizar el tránsito intestinal.

Y para despedir esta entrada, recuerda que la menopausia es una etapa más en la vida de la mujer, no es ninguna enfermedad ni mucho menos. En algunos países incluso tanto la menopausia como el envejecimiento son razón de orgullo, por ejemplo, en la India, no solamente no se da importancia a la menopausia, sino que se espera con cierta ilusión porque la mujer asciende en la escala social.

{ Comments on this entry are closed }

Las claves para afrontar la menopausia

El ginecólogo José María Fernández Moya participó en las Aulas de Salud de El Norte de Castilla, donde explicó las principales consecuencias del final de la vida reproductiva de la mujer

elnortedecastilla.es

«A las mujeres, la biología les ha jugado una faena muy gorda». Así, sin paños calientes. El doctor José María Fernández Moya, coordinador jefe de Ginecología y Obstetricia de las Unidades de Salud de la Mujer de Recoletas Red Hospitalaria, fue ayer claro y franco: «La población envejece; la vida media está hoy en día en los 87 años, y tenemos que estar preparados para ello». Y en este vivir más, «pero también, y sobre todo, vivir mejor», las mujeres cuentan con el hándicap de la menopausia. «A partir de los 50 años, la mujer deja de producir hormonas; pero claro, vive hasta los 87, así que tenemos un problema porque pueden empezar a aparecer fenómenos adversos que van a repercutir de forma muy importante en su calidad de vida», explicó el doctor Fernández Moya, que enumeró en las Aulas de Salud de El Norte de Castilla las principales consecuencias de la menopausia. Aunque eso sí, y lo apuntó en varios momentos de su conferencia, «cada uno de ustedes es un ser individual, y va a vivir esta etapa de la vida de forma individual. Por ello es importante conocer el síndrome climatérico de la mano de su ginecólogo, y dejar de lado los consejos de las vecinas de cabecera. No vale el café para todos».

En su recorrido por los principales síntomas citó los sofocos –«uno de los fundamentales y que hacen que la mujer pierda su control biológico»– y tal vez el más comentado entre las mujeres que inician esta etapa. En el otro lado, la sensación de atrofia o sequedad vaginal es «el que más se callan», pero que puede ir asociado a multitud de patologías que necesitan de una adecuada higiene. En este punto, el doctor Fernández Moya reivindicó el concepto de salud vaginal, «al igual que hablamos de salud de los dientes o de los ojos».

Otra de las consecuencias de la menopausia es la osteoporosis. Una de cada tres mujeres mayores de 50 años la va a padecer. «Es necesario prevenir», añadió el ginecólogo, que apuntó que se registran en España más de 25.000 fracturas al año.

Y en este suma y sigue de contraindicaciones de género, Fernández Moya señaló que la ausencia de hormonas en la mujer multiplica por diez el riesgo cardiovascular y aumenta las posibilidades de sufrir cáncer. El más frecuente, el de mama –«que hoy en día se ha logrado controlar de forma muy importante»–, aunque también citó el cáncer de ovario.

Prevención

Sofocos, osteoporosis, riesgo cardiovascular, posibilidad de sufrir cáncer… Y una solo palabra para enfrentarlas: prevención, pero desde la juventud. Aquí, José María Fernández Moya introdujo otra interesante e innovadora reivindicación: educar desde el colegio en la salud de la mujer y la menopausia.

«No consiste solo en añadir años a la vida, sino vida a los años, que intentemos prolongarla», aseveró el coordinador jefe de Ginecología y Obstetricia de las Unidades de Salud de la Mujer de Recoletas Red Hospitalaria. En este punto, adoptar hábitos de vida saludable es crucial para mitigar estos síntomas: un paseo diario, no fumar y que no falte calcio y vitamina D.

Fernández Moya rompió también una lanza a favor de los tratamientos hormonales, denostados durante años tras un estudio de la doctora Manso de 2002 y que ella misma terminó rechazando. «El año pasado esta doctora se retractó en una carta; pero ya hemos perdido una oportunidad de tratar la menopausia para aquellas personas que así lo necesiten», comentó durante el turno de preguntas de estas Aulas de Salud, patrocinadas por la Junta de Castilla y León, Recoletas Red Hospitalaria y Gullón.«Todo el mundo quiere llegar a viejo, pero nadie quiere serlo. Podemos modificar nuestro envejecimiento con hábitos de vida saludable, y esa será la fórmula para vivir más y mejor», finalizó.

{ Comments on this entry are closed }

Conoce algunos consejos para enfrentar la menopausia

Ejercicio regular, evitar el consumo de cafeína, tener una alimentación baja en grasa y más abundante en frutas y vegetales, así como dejar de fumar y mantener un peso adecuado, son modificaciones en el estilo de vida que ayudan a las mujeres a enfrentar mejor el climaterio.

El coordinador de Ginecología del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS David Rey Vazquez Martinez, indica que esta condición a menudo provoca afectación en la vida familiar, sexual y laboral de las mujeres ya que debido a la disminución de estrógenos, se generan cambios emocionales muy bruscos.

Durante esta etapa se presentan bochornos, sudoración, irregularidades en la menstruación, los cuales duran aproximadamente entre diez años, pues son cinco antes y cinco después, que es el cese definitivo del sangrado durante 12 meses seguidos.

De acuerdo con el coordinador de Ginecología del IMSS, es importante que la mujer conozca lo que puede suceder en esas etapas de su vida, así como la mejor manera de controlar y disminuir sus efectos adversos, a fin de que pueda transitar todo ese largo periodo de tiempo de una manera más fácil.

Durante la premenopausia lo más común son los bochornos, sin ninguna señal anticipada. La fatiga o cansancio, está presente y son probables los problemas para dormir, para levantarse temprano o para volver a concluir el sueño después de haberse despertado en medio de la noche.

Hay aumento de peso en el área de la cintura, pérdida de masa muscular y aumento del tejido graso, así como adelgazamiento y disminución de la elasticidad de la piel y tamaño de los senos.

Por ello, David Rey Vazquez, exhorta a la población femenina acudir con su médico familiar, quien le brindará un diagnóstico certero y oportuno, proporcionando el tratamiento adecuado, con el reemplazo hormonal que permite a las mujeres en esta etapa evitar los cambios bruscos, tanto fisiológicos como emocionales.

Por último refiere que el objetivo del IMSS es brindar información actualizada y clara que  ayuden a la población a mantener una mejor calidad de vida.

{ Comments on this entry are closed }

Evite los huesos porosos

La osteoporosis se previene con sencillas medidas que incluyen el consumo de alimentos ricos en calcio y la práctica de ejercicios de impacto.

El presidente de la Fundación Dominicana de Enfermedades Metabólicas, Menopausia y Osteoporosis (Fundemos), Casimiro Velazco, quiere dejar a la sociedad dominicana un mensaje muy claro: “La osteoporosis se puede prevenir, se puede diagnosticar y se puede tratar”.

Las cifras acentúan la importancia de su afirmación. Las fracturas por osteoporosis en el mundo superan en número todos los casos de infartos agudos del miocardio, paro cardíaco y cáncer de mama juntos.

“Si somos sensatos debemos cuidarnos del infarto, cuidarnos del cáncer de mama, pero también debemos cuidarnos de la osteoporosis porque no tiene sentido prevenir una cosa y sufrir la otra”, comenta Velazco.

La osteoporosis se previene con sencillas medidas que incluyen el consumo de alimentos ricos en calcio, la práctica de ejercicio de impacto y un estilo de vida sano que limite la ingesta de alcohol y tabaco.

Suplementos de calcio ¿sí o no?

Respecto al consumo de suplementos de calcio para prevenir la osteoporosis, el médico Casimiro Velazco advierte que cada caso tiene que evaluarse de forma individual.

Hay personas a las que, por condiciones de salud particulares, se les recetan estos suplementos.

Algunas mujeres embarazadas también podrían necesitarlos para promover la formación de los huesos del bebé.

No obstante, a personas sanas Velazco les recomienda obtener el mineral -importante no solo para la formación de huesos- de los alimentos.

Un adulto debe consumir entre 1,000 y 1,200 miligramos de calcio diariamente. Con ocho onzas de leche, un trozo de cuatro onzas de queso y una porción de vegetales verdes en un día, una persona habrá alcanzado este valor.

Prevención: Clave contra la osteoporosis

Alrededor del 5 2por ciento de las dominicanas mayores de 55 años tiene densidad mineral ósea baja. De ese grupo cerca del 28 por ciento padece osteoporosis y el 52 por ciento osteopenia, afirma Casimiro Velazco, especialista en medicina interna, endocrinología y nutrición.

Tratándose de un problema de tal magnitud, ¿por qué no tiene mayor visibilidad? “Todavía las autoridades locales no han hecho conciencia del problema como tal”, asegura Velazco, presidente de la Fundación Dominicana de Enfermedades Metabólicas, Menopausia y Osteoporosis (Fundemos).

Sin embargo, informa, este año Fundemos y el Despacho de la Primera Dama iniciarán un programa nacional de prevención de osteoporosis.

“Países como nosotros todavía tenemos un concepto errado de que las enfermedades infectocontagiosas son las que más relevancia tienen y ya eso no es así”, asevera Velazco.

En un mundo donde la expectativa de vida aumenta y hay cada vez más personas envejecientes, se eleva la incidencia de problemas de salud asociados a la edad, entre ellos la osteoporosis.

Enfermedad

La osteoporosis (literalmente “huesos porosos”) se produce por la pérdida generalizada del contenido mineral del hueso, un problema que se presenta por razones fisiológicas, enfermedades endocrinas o por el uso prolongado de medicamentos como la cortisona, los antiepilépticos y anticoagulantes.

Desde el nacimiento hasta los 20 años el hueso crece y se modela.

Por tanto, si hay un momento crítico en la vida cuando el ser humano debe consumir alimentos ricos en calcio y hacer ejercicio es el desarrollo, especialmente la preadolescencia y la adolescencia.

Entre los 20 y los 35 años el hueso tiende a consolidarse y, a partir de entonces, tanto el hombre como en la mujer empiezan a perder aproximadamente 0.5 por ciento de hueso por año.

En el caso de las mujeres, alrededor de los 50 años llega la menopausia y, con ella, una pérdida brusca de estrógenos, hormonas muy importantes para la protección del hueso.

Por eso, comenta Velazco, en esta etapa las mujeres sufren una pérdida progresiva de densidad ósea.

El hecho de que la mujer alcance un pico de masa ósea menor que el varón y más tarde en la vida atraviese por la menopausia incide en su riesgo frente a la osteoporosis. Pero, más tarde que temprano, los hombres también enfrentarán problemas por la desmineralización del hueso: el proceso que en la mujer comienza a los 55 años, en los hombres se inicia a los 65.

Ejercicio

No subestime las recomendaciones de hacer actividad física.

El hueso se reforma con la práctica de ejercicios de impacto contra gravedad y de pesas.

“No es que si yo no hago nada me quedo igual. No. Es que si yo no hago nada pierdo masa ósea”, advierte Velazco.

El ejercicio -añade el médico- es fundamental para activar el mecanostato.

Por medio de este mecanismo físico-químico, el impacto estimula a los osteocitos para la renovación de los huesos.

“Obviamente, una persona con osteoporosis tiene que asesorarse con su médico sobre qué tipo de aeróbicos debe hacer porque hay de alto impacto, de bajo impacto…”, aclara Velazco.

Fracturas

Los huesos débiles y frágiles, como los de una persona con osteoporosis, tienen propensión a las fracturas.

En la osteoporosis se presentan tres tipos de fracturas: la de colles o de muñeca, la vertebral y la de cadera.

La vertebral es la más común, pero casi siempre pasa inadvertidas.

Normalmente ocurre cuando la persona ejerce una fuerza de forma incorrecta, siente un fuerte dolor y trata de corregirlo con calmantes o cremas, pero no busca ayuda profesional.

“Las vértebras se van aplastando -explica Velazco- y gracias a Dios no compromenten la médula, se queda solamente en un dolor y la persona disminuye de tamaño y se va jorobando”.

La fractura de cadera es la más grave por su alta tasa de mortalidad. La mitad de quienes la sufren fallecen dentro del año siguiente al problema porque por lo general se trata de personas mayores con otras complicaciones.

Además, la intervención quirúrgica y la colocación de una prótesis implica un gran costo económico y emocional para el paciente y su familia.

Velazco dice que una de cada cuatro fracturas de cadera ocurren en Latinoamérica o Asia y que en el año 2050 esa cifra aumentará a una de cada dos.

Para ese mismo año las fracturas de cadera representarán un costo anual de 13 billones de dólares solo en Latinoamérica.

 

{ Comments on this entry are closed }

El ejercicio físico reduce el estrés y la depresión en mujeres menopáusicas

Un estudio multidisciplinar dirigido por la Universidad de Granada ha concluido que la actividad física en mujeres menopáusicas reduce los síntomas de estrés y depresión y previene las alteraciones en el estado de ánimo que provoca el choque de la deprivación hormonal de este periodo de la vida.

Un grupo de investigación multidisciplinar de la Universidad de Granada, dirigido por Carmen Villaverde, ha desarrollado un estudio para analizar los beneficios que aporta el ejercicio físico a las diferentes dimensiones implicadas en la calidad de vida de las mujeres después de la menopausia.

La investigación se ha orientado a conocer los efectos que tiene la actividad física en mujeres de entre sesenta y setenta años para controlar estados de ansiedad o estrés, ya sean leves o moderados.

Este estudio se ha desarrollado con sesenta mujeres postmenopáusicas divididas en dos grupos, uno de control y otro que ha realizado actividad física continua, con sesiones adaptadas a su edad y sus condiciones, primero con ejercicios dos veces por semana y luego con tres sesiones.

La coordinadora de la investigación, Carmen Villaverde, ha explicado a Efe que la menopausia femenina representa la etapa de la vida con mayor choque hormonal, por lo que resulta necesario controlar o combatir los cambios en el estado de ánimo que conlleva.

“Se han hecho otros estudios para controlar los cambios físicos que sufren las mujeres tras la menopausia, como la osteoporosis en los huesos, pero resulta importante conocer mecanismos contra el estrés que puede producir la menopausia”, ha explicado Carmen Villaverde, del Departamento de Enfermería de la Universidad de Granada.

 

{ Comments on this entry are closed }

Vivir mejor la menopausia

Un 15% de las mujeres sufren sofocos y complicaciones al dejar de ser fértiles, pero esta etapa se les hace cuesta arriba a muchas más. Los expertos recetan deporte, dieta mediterránea y aprender a mimarse

Carmen Lara, de 66 años, está sentada tranquilamente en el sofá después de comer. De repente siente cómo su cuerpo se inunda de un sudor conocido. Si se pone nerviosa, es peor, cuenta, porque el calor aumenta. “Sobre todo son las manos. Y eso que yo no soy de sudar, ni siquiera cuando voy al gimnasio”, dice esta empresaria de Valencia que lleva más de una década conviviendo con los sofocos, el síntoma más frecuente de la menopausia. Con el tiempo, el autocontrol y la ayuda de la acupuntura, asegura ir dominando la situación. Durante los cinco años posteriores a una histerectomía que le provocó, a los 54, la retirada brusca de la regla, llevó parches con hormonas.

Pero después de que en 2002 un ensayo clínico revelara que la terapia hormonal sustitutiva (THS) puede tener efectos secundarios adversos, esta solo se recomienda a un reducido número de casos y en la dosis mínima más efectiva durante el menor tiempo posible. Y es que los expertos coinciden en que la gran mayoría de mujeres podría convivir mejor con la menopausia cuidando más de sí mismas y cambiando algunos hábitos por otros más saludables.

La menopausia empieza con la retirada gradual de la menstruación en torno a la década de los 50 debido a que los ovarios de la mujer dejan de producir las hormonas estrógenos y progesterona. Pese a su mala prensa, la menopausia solo provoca sofocos frecuentes y otras complicaciones importantes en un 15% de los casos, según datos de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Aun así, se le atribuyen otros muchos síntomas de forma injustificada. “La depresión es tan frecuente en la etapa posmenopáusica como en otras franjas de edad y su relación con la menopausia no tiene ninguna base fisiológica”, explica Isabel Ruiz Pérez, médica, profesora de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y miembro del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP). “Muchos síntomas psicológicos que presenta la mujer en esta etapa se deben a otros factores, como la falta de apoyo social ante una carga provocada por el hecho de tener que cuidar de padres mayores e hijos adolescentes, un deterioro de las relaciones de pareja o sexuales, uno o varios acontecimientos vitales estresantes o a la influencia de estereotipos socioculturales sobre el envejecimiento”, añade Ruiz, que ya en los años noventa publicó varios estudios al respecto con otros dos equipos de la Universidad de Valencia.

Otros problemas de salud, como el aumento de peso o el dolor osteoarticular asociado, se producen por la disminución del metabolismo corporal propio de la edad o por insatisfacción vital, añade Pilar Babi, médica de familia en el centro de atención primaria La Pau, en Barcelona.

Los trastornos vasomotores que producen los sofocos en un 80% de las mujeres -a intensidades muy variables- y la sequedad vaginal sí que son síntomas que no aparecen hasta que llega la menopausia. “Cuando la mujer atraviesa la barrera de los 50 años, el facultativo debe analizar también la posible aparición de un conjunto de complicaciones, como la pérdida de masa ósea (osteoporosis) o el aumento del riesgo de padecer cáncer de mama o accidentes cardiovasculares”, señala Rafael Sánchez Borrego, ginecólogo y presidente de la AEEM.

¿Cómo prevenirlos? Sánchez Borrego recomienda, aparte de los programas de cribaje de cáncer de mama o útero, trazar en la consulta un programa personalizado que analice el riesgo de complicaciones y que, sobre todo, proporcione una serie de pautas de estilo de vida que ayuden a la mujer a llevar mejor la menopausia. Por ejemplo, informándole de que un peso adecuado disminuye la severidad de los sofocos o de que fumar los aumenta. “Algunos estudios epidemiológicos indican que la mujer padece menos sofocos cuando está fuera de casa y que, por tanto, la carga de estrés psicológico influye en este síntoma, que tiene carácter subjetivo”, insiste Sánchez Borrego. El médico añade que en la mayoría de mujeres estos síntomas pueden mejorar con cambios en la dieta, los hábitos o con ayuda de la fitoterapia (utilización de las plantas con finalidad terapéutica).

El presidente de la AEEM asegura que algunas de las disfunciones sexuales que aparecen en este periodo tienen a menudo más que ver con una falta de comunicación en la pareja, el estrés o la tristeza provocada porque los hijos quieren irse de casa que con la menopausia.

Babi añade que “aunque en muchos casos es útil recomendar la aplicación de una crema con estrógenos locales, debido a que la mucosa vaginal se atrofia por la ausencia de estas hormonas, esta prescripción debe ir acompañada de una charla sobre cómo recuperar el suelo pélvico o las relaciones sexuales”.

Cuando llega la menopausia, insiste Sánchez Borrego, “acaba la etapa biológica de la reproducción, pero comienza todo el resto”. “El mito antiguo que relacionaba la menopausia con la vejez es propio de principios del siglo XX, pero no tiene razón de ser hoy, teniendo en cuenta que la esperanza de vida de la mujer alcanza los 84 años”, añade Babi. “Es el momento de pasar de cuidar de los demás a cuidar de sí mismas, pero no desde la perspectiva de la enfermedad”, insiste la médica de familia.

 

{ Comments on this entry are closed }

El 70% de las mujeres en edad menopáusica padece osteoporosis

Los cambios hormonales en la mujer con la llegada de la menopausia, junto con otros factores de riesgo, motivan que la prevalencia de la osteoporosis sea mayor que en los hombres a partir de los 45 años, ya que afecta hasta al 70 por ciento de las mujeres en edad menopáusica.

Los cambios hormonales en la mujer con la llegada de la menopausia, junto con otros factores de riesgo, motivan que la prevalencia de la osteoporosis sea mayor que en los hombres a partir de los 45 años, ya que afecta hasta al 70 por ciento de las mujeres en edad menopáusica.

Así lo ha alertado la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), que ha elaborado una serie de manuales prácticos, denominados ‘Menoguías’, sobre algunas de las patologías asociadas a la menopausia, como es el caso de la osteoporosis, para unificar las recomendaciones de los especialistas y mejorar la información que éstos dirigen a la mujer.

Dada su prevalencia e impacto sobre la calidad de vida de la mujer, consideran fundamental fomentar la formación e información entre los especialistas y potenciar la comunicación con las pacientes para poder detectar cuanto antes las primeras manifestaciones.

El doctor Eloy Moral Santamarina, coordinador del taller de ‘Menoguías’, que se ha celebrado en Pontevedra, defiende que el ginecólogo “se encuentra en una situación privilegiada para detectar la enfermedad en la mujer al realizarle un seguimiento exhaustivo a lo largo de toda su vida reproductiva y durante la menopausia”.

Por tanto, puede colaborar en la detección de la osteoporosis y orientar a la mujer sobre la adopción de medidas “para prevenir la enfermedad y que se deben mantener durante toda la vida”.

La prevalencia de la osteoporosis en España se ha incrementado en los últimos años debido a una mayor concienciación tanto de la población general como de los profesionales sanitarios, que ha provocado el aumento de pruebas diagnósticas, principalmente densitometrías.

De hecho, se ha descubierto que la pérdida de masa ósea está acelerando su aparición y cada vez afecta a mujeres de más temprana edad, sobre todo entre los 30 y 40 años, lo que se conoce como osteopenia, y que representa la antesala de la osteoporosis.

En este sentido, el doctor insiste en la importancia de la prevención desde la adolescencia y hace hincapié en que desde la niñez se deben introducir medidas preventivas, por ejemplo mediante la práctica de ejercicio y llevando una dieta rica en calcio y vitamina D.

 

{ Comments on this entry are closed }


Estadisticas