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Neurologia

El estrés puede producir Alzheimer

La investigadora de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra Maite Solas ha descubierto que “factores ambientales como el estrés pueden estar influyendo ya en un aumento de la incidencia de la enfermedad de Alzheimer en la sociedad”.

El trabajo de Solas, que ha formado parte de su tesis doctoral, se ha centrado en estudios con modelos murinos (ratones) expuestos tanto a estrés postnatal -en las primeras etapas de la vida- como en la vida adulta. “En ambos casos el estrés contribuía al desarrollo de un déficit cognitivo y al aumento de marcadores presentes en los enfermos de Alzheimer”, ha señalado la investigadora.

Aunque todavía hoy no se conocen los mecanismos que subyacen al desarrollo de Alzheimer, Solas ha aclarado que van descubriéndose algunas conexiones, como la relación entre la hipersecreción de glucocorticoides y la pérdida neuronal en el hipocampo, una lesión característica de la dolencia degenerativa.

También diabetes

“Asimismo, la exposición a niveles altos de glucocorticoides produce respuestas fisiológicas propias de la diabetes mellitus de tipo 2, como la resistencia periférica a la insulina. Por eso parece que podría existir una relación entre ambas dolencias”, ha explicado la nueva doctora.

Además, agentes endógenos -como la edad y la genética- podrían ser determinantes en el inicio y la progresión del Alzheimer, por lo que, sostiene que si se pude “controlar el estrés o intervenir con fármacos en la hipersecreción de glucocorticoides y la producción de insulina, quizá se esté ante una diana terapéutica fundamental para tratar la enfermedad”. Parte de la tesis doctoral de Maite Solas se ha desarrollado en el Instituto Karolinska, en Estocolmo, uno de los centros más importantes del mundo en la investigación sobre Alzheimer.

 

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Bailar ayuda a pacientes con Parkinson

Nadar es otra actividad física con la que se puede lograr, incluso, disminuir la dosis de fármacos que se toman

Realizar un actividad física ayuda a tener una mejor absorción de la dopamina, fármaco que se receta a personas con el Mal de Parkinson, explica el neurólogo Francisco Javier Jiménez Gil.

El médico del Instituto Mexicano del Seguro Social señala que el ejercicio, pero especialmente la natación y el baile, son herramientas que ayuda a controlar este mal degenerativo.

Titular de la Clínica de Trastornos del Movimiento en el Hospital de Especialidades del Instituto en el estado de Jalisco, Jiménez Gil agrega que nadar y bailar, mejora de manera sustantiva la capacidad motora de quien la padece.

Los pacientes con Mal de Parkinson desarrollan un proceso de pérdida neuronal traducido en temblor de reposo, el signo clásico de la afección, al que le sigue la lentitud. Esta característica se nota, por ejemplo, cuando el paciente trata de escribir.

“La letra va cambiando en su caligrafía la cual se va haciendo pequeña e ininteligible conforme la enfermedad avanza”.

Otra señal de la enfermedad es la torpeza, sobre todo en la manipulación de objetos los cuales se caen con facilidad, también hay lentitud en el lenguaje, el cuál se torna apagado, de poco volumen y grave, al grado de que no puede entenderse lo que dicen.

Alteraciones en el caminar y rigidez son otros síntomas, “en muchos casos hay dolor, sobre todo en hombros y cuello”, siendo éste el primer síntoma que se presenta, incluso hasta 10 años antes de la aparición franca del mal.

El Parkinson puede tener un origen hereditario, pero en la mayoría de los casos desarrollan el mal por una conjunción de factores genéticos y ambientales.

También tienen alto riesgo de desarrollar la enfermedad personas que están expuestas a tóxicos como herbicidas y pesticidas, además de los consumidores de drogas ilegales, como el cristal.

El médico recomendó que las personas que noten temblor en alguna de sus extremidades, al estar en reposo o que presenten dolor en cuello y hombros, deben acudir con un especialista.

Quienes ya tienen el diagnóstico de la enfermedad, se les recomienda mantener apego al tratamiento y mantenerse activos físicamente.

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El avance del Alzheimer es más lento tras los 80, según un estudio

El hallazgo tiene implicaciones para el costo de la atención del paciente y para la evaluación de nuevos tratamientos, afirman expertos

El letal avance de la enfermedad de Alzheimer es más lento en las personas que tienen a partir de los 80 años que en las personas mayores de menos edad, hallaron investigadores.

El riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer aumenta con la edad, y para los 85 años, es de alrededor de 50 por ciento. Pero los que desarrollan el trastorno cerebral progresivo a esa edad tan avanzada experimentan una enfermedad menos agresiva que aquellos cuyos síntomas aparecen a los 60 o los 70, según investigadores de la Universidad de California, en San Diego.

Dominic Holland, investigador principal del departamento de neurociencias de la universidad, señaló que los médicos tendrán que tomar estos hallazgos en cuenta cuando evalúen a los pacientes más ancianos de enfermedad de Alzheimer.

“Los métodos para la detección temprana, que dependen de biomarcadores además de la capacidad mental, tendrán que tomar en cuenta la edad del individuo evaluado”, aseguró. Dado que los mayores “viejos” podrían deteriorarse más lentamente que los pacientes de menos edad, quizás los médicos no se den cuenta de que sufren de Alzheimer.

Los hallazgos también tienen implicaciones para los ensayos clínicos que evalúan tratamientos potenciales para el Alzheimer y las proyecciones sobre el costo de la atención de distintos pacientes de la enfermedad, señalan Holland y otros expertos.

Actualmente, no hay tratamientos efectivos para ralentizar ni curar el Alzheimer, que destruye gradualmente a las neuronas y le roba la memoria a las personas, así como su capacidad de comunicarse y realizar tareas cotidianas.

El informe aparece en la edición en línea del 2 de agosto de la revista PLoS ONE.

Para estudiar el avance de la enfermedad de Alzheimer, Holland y colegas usaron datos del estudio de Iniciativa de neuroimágenes de la enfermedad de Alzheimer. Observaron a más de 700 personas entre los 65 y los 90 años de edad, algunas con un funcionamiento mental normal, algunas con señales leves de demencia, y otras que sufrían de Alzheimer.

Los participantes se sometieron a pruebas cada seis o doce meses.

Los investigadores hallaron que los pacientes más jóvenes de Alzheimer perdían sus capacidades mentales más rápido que los pacientes mayores.

Esos declives entre los pacientes más jóvenes eran paralelos a la tasa acelerada de pérdida de tejido cerebral y el aumento en un indicador del fluido espinal del Alzheimer que se observó en el grupo de menos edad, en comparación con los pacientes más viejos, añadieron los investigadores.

Los investigadores no están seguros de por qué el Alzheimer es más agresivo en los pacientes más jóvenes. Una explicación podría ser que los pacientes mayores han estado en declive a una tasa más lenta durante más tiempo, y que algún factor desconocido mantiene los síntomas a raya, sugieren.

Otra posibilidad es que los pacientes mayores tengan demencia además de Alzheimer, lo que podría retrasar el efecto completo del Alzheimer sobre el cerebro. Pero esos diagnósticos se deben realizar mediante autopsias, la única forma en que el Alzheimer se puede diagnosticar con precisión, anotó Holland.

Se calcula que actualmente el Alzheimer afecta a 5.6 millones de estadounidenses, y se espera que esa cifra se triplique para 2050 a medida que la generación de la postguerra envejezca.

El hallazgo de que mientras más joven se desarrolla la enfermedad, más agresiva es, no es una buena noticia para los pacientes mayores de menos edad que sufrirán de una pérdida en empeoramiento de sus capacidades mentales durante mucho tiempo, lamentó Holland.

Otro experto dijo que los hallazgos podrían afectar tanto las proyecciones de los costos de salud como los ensayos clínicos.

“Se trata de un trabajo extremadamente importante con implicaciones tanto para las proyecciones del costo de la atención de la enfermedad de Alzheimer como para la planificación de los ensayos clínicos”, aseguró el Dr. Sam Gandy, director asociado del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer Mount Sinai de la Escuela de Medicina Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Si el panorama clínico de la población mayor de 85 años es más leve que lo que típicamente se ve en poblaciones más jóvenes, esos pacientes mayores seguirían siendo independientes más tiempo, y las proyecciones de la carga económica para el sistema de atención de salud se deben ajustar, aseguró.

“Actualmente, en EE. UU. el costo anual es de 200 mil millones de dólares, y la proyección es de 1 billón para 2050”, advirtió Gandy.

“Quizás en lugar de 1 billón se trate de 500 a 750 mil millones. Sigue siendo catastrófico, pero considerarlo en esta proyección vale la pena”, añadió.

Algo igualmente importante es que si la tasa de declive es más lenta en las personas de 85 que en las de 65, esto se debe tomar en cuenta cuando se reclute para ensayos clínicos, apuntó Gandy.

Por ejemplo, si todos los pacientes que reciben un fármaco fueran mayores de 85 años y todos los pacientes que reciben un placebo inactivo fueran mucho más jóvenes, quizás parezca que el fármaco funciona cuando, en realidad, las poblaciones no están emparejadas adecuadamente, apuntó Gandy.

“Ya sabíamos que lo deseable era que las poblaciones fueran lo más idénticas posible, pero realmente no conocíamos este fenómeno específico”, comentó.

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Alzheimer: 3 causas que no conocías

El alzheimer es una enfermedad que puede ser ocasionada por muchas cosas. Por eso, siempre es bueno tomar precauciones.

peru.com

A todas las personas les ha ocurrido que están a punto de hacer algo o buscarlo, cuando inesperadamente se les olvida. Bueno en en algunos cosas eso no es algo para preocuparse, pero en otras puede ser la señal de la presencia del alzheimer y deben empezar a tomar algunas precauciones. Es así que hoy te mostramos tres causas de esta enfermedad que pocos conocen:

1.- Estás tomando medicamentos contra la ansiedad

Según un estudio publicado por el British Medical Journal aquellos medicamentos que son usados para controlar la ansiedad o luchar contra el insomnio podrían, muchas veces podrían ocasionarte al alzheimer en un futuro no muy lejano. Por eso, lo mejor es probar con la terapia cognitivo-conductual, que se soluciona ambos problemas y no te ocasiona secuelas de este tipo.

2.- Te has golpeado la cabeza muchas veces

La University of Pittsburgh’s Brain and Spine Injury Program ha descubierto que una lesión en la cabeza podría producir en algunos personas una inflación en los tejidos del cerebro.

3.- Te sientes sola

Mantener un lazo constante con la familia y amigos es una buena medicina para alejarnos de la soledad y evitar el desarrollo de demencia y la enfermedad posteriormente.

 

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Dormir 9 horas al día aumenta el riesgo de alzhéimer

La enfermedad de Alzheimer afecta a millones de personas en todo el mundo.

muyinteresante.es

Las cifras asociadas a la enfermedad de Alzheimer no paran de crecer en todo el planeta y el futuro no parece muy halagüeño. Ahora, un estudio sugiere que puede haber un vínculo entre dormir mucho y el riesgo de desarrollar demencia.

La investigación, dirigida por Sudha Seshadri, profesor de neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (EE. UU.) examinó los datos del Framingham Heart Study, un gran estudio de cohortes que comenzó en 1948 con 5.209 hombres y mujeres de entre 30 y 62 años que vivían en la ciudad de Framingham, Massachusetts. El propósito original del estudio era identificar los factores de riesgo para la  enfermedad cardiovascular.

Para este experimento, los investigadores preguntaron a los participantes cuánto tiempo dormían cada noche, realizando un seguimiento clínico durante 10 años para ver quién desarrollaba finalmente la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. Con los datos sobre la duración del sueño, los expertos calcularon el riesgo de demencia.

Los datos son tajantes: dormir 9 horas al día o más aporta el doble de probabilidades de desarrollar alzhéimer en 10 años, en comparación con los que duermen habitualmente menos de 9 horas.

 
La educación también cuenta

“Los participantes sin un título de escuela secundaria que dormían más de 9 horas cada noche tenían seis veces el riesgo de desarrollar demencia en 10 años en comparación con los participantes que dormían menos. Estos resultados sugieren que tener una educación superior puede proteger contra la demencia en relación a una larga duración del sueño”, afirma Seshadri.

Los investigadores también descubrieron que las personas que dormían más horas cada noche parecían tener volúmenes cerebrales más pequeños, por lo que sospechan que el sueño excesivo es probablemente un síntoma más bien que una causa de los cambios neuronales que acontecen con la demencia. Como consecuencia, especulan que la reducción de la duración del sueño no tiene por qué reducir el riesgo de demencia.

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Parkinson y el Alzheimer, enfermedades que contribuyen a la perdida del olfato

En el mundo el 30% perdió este sentido

Las enfermedades respiratorias son los padecimientos más frecuentes de la nariz, aunque la pérdida del sentido del olfato, científicamente llamado anosmia, comienza a convertirse en uno de los padecimientos con más visitas al doctor y entre algunas causas que lo originan, son el tabaco y enfermedades de Parkinson y el Alzheimer.

Ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que el 30% de la población mundial sufre de ese padecimiento y ha perdido el olfato, dijo Jorge Gutiérrez Sevilla, director administrativo del Grupo Cardiovascular de Tijuana.

Explicó que las enfermedades respiratorias son los padecimientos más frecuentes de la nariz, aunque la pérdida del sentido del olfato, científicamente llamado anosmia.

El olfato es el sentido más fuerte en el momento de nacer, por ello, el ser humano está tan acostumbrado a oler y respirar, pero sólo cuando se tiene alguna anomalía reconoce su importancia.

Los objetos olorosos liberan a la atmósfera pequeñas moléculas que se perciben al respirar; en cada respiración la nariz logra distinguir más de 10,000 olores.

Pero la contaminación, los cambios climáticos, enfermedades respiratorias y algunos medicamentos, afectan directamente la nariz y el sentido del olfato.

La disfunción olfativa reduce la capacidad para percibir olores agradables y desagradables, haciendo el entorno más confuso.

La anosmia es una enfermedad autodetectable, es decir, la persona por sí sola, reconoce que no percibe olores que terceras personas sí lo hacen. Las causas de la pérdida del sentido del olfato son variadas.

Normalmente se le atribuye al envejecimiento; el 40% se presenta por infecciones del sistema respiratorio superior, enfermedades nasales o de las mucosas; y un 15% por traumas craneales, tumores nasales o cerebrales.

Otras causas son el consumo de tabaco, a la exposición a agentes químicos o a enfermedades neurológicas como son el Parkinson y el Alzheimer.

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Síndrome de West, la rara enfermedad que le “roba” la sonrisa a los bebés

bebesymas.com

En Bebés y más hemos hablado en diversas ocasiones de enfermedades que afectan a los bebés y niños pequeños. En el tema de las condiciones relacionadas con la epilepsia infantil hay ocasiones en las algunos tipos de epilepsia son diagnosticados de manera errónea pues los síntomas pueden pasar desapercibidos, como en el caso del síndrome de West.

Esta enfermedad se caracteriza por espasmos infantiles y retraso psicomotor, siendo este último el motivo por el que los infantes pierden la sonrisa a causa de esta condición.

¿Qué es el síndrome de West?

El sindrome de West o de síndrome de espasmos infantiles es una encefalopatía epiléptica de la infancia, una enfermedad que es grave pero poco frecuente. Se caracteriza por tres elementos: espasmos epilépticos, retardo del desarrollo psicomotor e hipsarritmia en el electroencefalograma, aunque uno de estos puede estar ausente.

Esta condición se presenta aproximadamente en 1 de cada 4 mil a 6 mil bebés y predomina en el sexo masculino. Los niños con síndrome de West suelen manifestar la condición entre los 3 y 7 meses de edad, aunque ha habido casos en los que aparece hasta pasados los 2 años. Pese a que se han tenido avances en su tratamiento, ha habido casos en los que no se detecta a tiempo, especialmente cuando los síntomas son leves, ya que las convulsiones se pueden confundir con hipo, cólicos o dolor abdominal.

Las causas que provocan este síndrome pueden ser prenatales, perinatales o postnatales. Las causas prenatales son las más frecuentes y entre ellas se encuentran las siguientes:

  • Displasia cerebral, es la causa más frecuente. Incluye: esclerosis tuberosa, neurofibromatosis, síndrome de Sturge-Weber, síndrome del nevus epidérmico con hemimegalencefalia, síndrome de Aicardi, displasia focal cortical, entre otros.
  • Anomalías cromosómicas como síndrome de Down o síndrome de Miller Dieker.
  • Infección: citomegalovirus, herpes simple, rubéola, toxoplasmosis o sífilis (cuando afectan al feto).
  • Enfermedades metabólicas.
  • Síndrome congénito como síndrome de Sjogren-Larsson, síndrome de CHARGE, síndrome de PEHO, síndrome de Smith-Lemli-Optiz, enfermedad de Fahr, entre otros.
  • Hipoxia o isquemia de causa prenatal: poroencefalia, hidranencefalia, leucomalacia periventricular.

Las causas perinatales son las que tienen lugar entre la semana 28 del embarazo y los primeros siete días de vida, y entre ellas se incluyen:

  1. Encefalopatía hipóxico-isquémica, necrosis selectiva neural, status marmoratus, daño cerebral parasagital, leucomalacia periventricular, necrosis isquémica focal y multifocal (poroencefalia, encefalomalacia multiquística).
  2. Hipoglicemia.

Las causas postnatales son las menos frecuentes entre los bebés diagnosticados con síndrome de West e incluyen:

  • Infecciones como meningitis bacteriana (tuberculosis, meningococo, neumococo), absceso cerebral, meningoencefalitis de etiología viral (sarampión, varicela, herpes simple, enterovirus, adenovirus, citomegalovirus, virus Epstein-Barr, entre otros).
  • Hemorragia y trauma: hemorragia subdural y subaracnoidea.
  • Encefalopatía hipóxicoisquémica: paro cardíaco, entre otros.
  • Tumor cerebral.

La terapia de esteroides y el uso de fármacos suelen ser efectivos en el tratamiento de esta enfermedad cuando se detecta en edad temprana, pero en general, tiene un mal prónostico. El 90% de los casos presentan un retraso psicomotor importante, con limitaciones motoras y rasgos de personalidad autista.

El síndrome de West tiene una mortalidad del 5%, y casi la mitad de los casos pueden desarrollar otros síndromes epilépticos, como el síndrome de Lennox-Gastaut. La mayoría de los niños presentará secuelas graves como retraso mental y epilepsia grave, mientras que alrededor del 10% tendrán una vida normal.

Síntomas del síndrome de West

Como lo mencioné previamente, existen tres elementos que manifiestan la presencia del síntoma en bebés:

Espasmos epilépticos

Los espasmos se caracterizan por la contracción brusca, generalmente bilateral y simétrica de los músculos del cuello, tronco y extremidades. Suelen acompañarse de la pérdida de conciencia.

Existen 3 tipos principales de espasmos: en flexión (cabeceo o encogimiento de hombros), extensión (brusca extensión del cuello y del tronco, con extensión y abducción de las 4 extremidades) y mixtos.

Retraso psicomotor

En bebés con síndrome de West es posible detectar un retraso psicomotor incluso antes de que cominencen a presentarse los espasmos infantiles. En este retraso hay pérdidas de habilidades adquiridas y anormalidades neurológicas.

Este retraso psicomotor se manifiesta con la modificación del humor. El bebé comienza a ser indiferente, mostrando pérdida de la sonrisa y de las reacciones a los estímulos sensoriales. Abandonan la presión de los objetos y seguimiento ocular, se vuelven muy irritables, lloran sin motivo y duermen peor.

Alteraciones del EEG

Durante la realización de un electroencefalograma se presenta hipsarritmia, que consiste en el enlentecimiento y la desorganización de la actividad eléctrica cerebral, en forma de trazado caótico con mezcla de puntas y ondas lentas independientes.

Cómo identificar si tu bebé padece espasmos infantiles

Las características más comunes de los espasmos infantiles son las siguientes:

  • El patrón típico de los espasmos consiste en una flexión repentina hacia adelante y una rigidez del cuerpo, brazos y piernas.
  • Cada ataque dura solo un segundo o dos, pero suelen ser en serie.
  • Son más comunes después de despertar pero rara vez ocurren durante el sueño.
  • Suelen comenzar a manifestarse entre los 3 y 7 meses de edad.

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Uno de cada 10 tras accidente cerebrovascular desarrollan epilepsia

elpulsolaboral.com.mx

Un estudio elaborado por la Doctora. Beate Diehl, neuróloga y neuropsicóloga clínica del Colegio Universitario de Londres, revela que al menos uno de cada 10 supervivientes a un accidente cerebrovascular (ACV) desarrollan epilepsia, y mientras mayor es el daño cerebral provocado por el ACV, más alto es el riesgo de convulsiones.

Asimismo, indica que el daño cerebral del ACV tiende a ser más extensivo en las personas más jóvenes, poniéndolos en un mayor riesgo de epilepsia.

En una colaboración de Robert Preidt difundido en el sitio web especializado MedlinePlus, éste refiere que la epilepsia es una afección neurológica crónica caracterizada por convulsiones, espasmos musculares o ataques recurrentes y no provocados”.

En su artículo reproducido y traducido por el HealthDay, precisa que analizaron datos de 450 supervivientes a un ACV en el Reino Unido, y encontraron que un 11 por ciento desarrollaron epilepsia tras el ACV.

“El estudio halló que los que desarrollaron epilepsia tenían el doble de daño cerebral que los que no desarrollaron convulsiones. Los que desarrollaron epilepsia tenían una edad promedio de 44 años, frente a una edad promedio de 56 entre los que no desarrollaron epilepsia. Pero el estudio no demostró que un mayor daño cerebral haga que el riesgo de epilepsia aumente”.

“Muchos médicos que tratan a pacientes de ACV no se dan cuenta de que las caídas, los episodios de confusión y la pérdida de conciencia podrían ser señales de epilepsia post ACV”.

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