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Pareja – Romance

 

9 actividades que puedes hacer en pareja para innovar tu relación

Te vamos a compartir 9 buenas ideas que puedes tener en cuenta con tu amor para transformar tu relación y fortalecer esos lazos que los unen. ¡No te las pierdas!

Tener una relación de pareja es una experiencia increíble, en especial cuando ambos se han encontrado mutuamente y han tomado la decisión de compartir emociones únicas.

El amor es un sentimiento muy especial que nos cambia la vida y nos hace querer ser mejores cada día para construir un futuro al lado de esa persona; sin embargo, para que nuestra relación sea fuerte y duradera también requiere de otros ingredientes que faciliten la convivencia.

El compartir momentos agradables, hábitos y gustos es uno de esos elementos que fortalecen la vida en pareja al innovar la relación y aportarle una chispa de diversión.

Son muchas las cosas que se pueden hacer para salir de la rutina, disfrutar de una grata experiencia y construir recuerdos que serán únicos para ambos.

1. Cocinar juntos

Cocinar para la persona que amas o que deseas conquistar es un gesto romántico que de seguro le encantará.

Pero atreverse a cocinar juntos es algo que no tiene comparación y ayuda a fortalecer de forma significativa la relación.

Te aseguramos que este momento será inolvidable, divertido y querrás repetirlo en otra ocasión.

2. Dormir juntos

Cuando aún no vives con tu pareja pero compartís momentos de intimidad, el dormir juntos es una de las experiencias más enriquecedoras y hermosas que se pueden experimientar.

Más que tener relaciones sexuales, el poder recostarse uno en el otro, descansar abrazados y despertar juntos es, sin duda, un plan muy romántico.

Por supuesto al tomar la decisión de vivir juntos o formalizar la relación, esta actividad no debe olvidarse.

3. Viajar

Descubrir nuevos lugares y tomar un descanso, juntos, os permitirá salir de la rutina, os ayudará a revivir el romanticismo y os dará la posibilidad de reencontrarse, en especial cuando en los últimos días las cosas no han marchado tan bien.

No se necesita ir muy lejos o hacer un superplan de viaje para disfrutar esta experiencia; considerad la posibilidad de ir al campo o un poblado cercano donde os podáis alejar por un rato del pesado aire de la ciudad.

4. Leer juntos un libro

Ya sea en casa, en un parque o incluso en los momentos libres en la universidad, el leer en pareja es algo que también puede ayudar.

La lectura es un hábito mágico que lleva a recorrer nuevos mundos y lugares, donde los lectores pueden apropiarse de los personajes y dar su punto de vista de la historia.

Al hacer dicha actividad en pareja, los dos podrán ponerle más suspense y hacer un compromiso para estar conectados a través de esta.

5. Criar una mascota

No puedes imaginar lo hermoso y fortalecedor que puede llegar a ser el criar una mascota juntos.

Elegir la ideal para los dos y asumirlo con la mayor responsabilidad posible os hará crecer juntos y, de paso, os preparará para un futuro como papás.

6. Practicar algún hobby juntos

Al coincidir con una persona no todo tiene que ser igual y cada uno puede tener gustos y pasatiempos diferentes.

Parte de conocerse bien es compartir esas aficiones juntos y convertirlos en experiencias inolvidables en la relación.

¿Te gusta bailar? ¿Montar bicicleta? ¿Otra actividad? No dejes de hacer lo que te gusta y aprende a compartirlo con tu pareja.

7. Ver un amanecer

No hay que esperar a un día en especial para disfrutar de este hermoso momento que ofrece la naturaleza. Cualquier amanecer es perfecto para volverlo una actividad romántica en pareja.

8. Hacer ejercicio

¿Están pasando de kilos últimamente? Hacer ejercicio, juntos, los motivará a ser más disciplinados y les permitirá adoptar un estilo de vida más sano.

Los dos pueden tomar la decisión de adoptar un plan de alimentación saludable y una rutina de ejercicios en el gimnasio o sin salir de casa.

De hecho, este hábito servirá para fortalecer todo lo que tiene que ver con los momentos de intimidad y el sexo.

¿Ya han decidido tener su propio hogar? Esta decisión es compartida y, por tanto, ambos deben disfrutarla construyendo el “nido de amor” de sus sueños.

Pueden ir a comprar todo juntos, llegar a un acuerdo con respecto a los elementos que deseáis para la decoración y, luego, poneros manos a la obra.

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[28-8-15]

7 cosas que matan la relación de pareja

Cuando la comunicación comienza a fracturarse, otras cuestiones que eran menos evidentes comienzan a tornarse en verdaderos problemas.

aztecanoticias.com.mx

Tanto el noviazgo como el matrimonio pasan por diferentes etapas, en donde la más bonita suele ser siempre la del enamoramiento, pues todo es perfecto y no hay discusiones.

Sin embargo, conforme pasa el tiempo los conflictos comienzan y todo llega a su fin. Es entonces cuando surge la duda de qué se hizo mal o por qué se mueren las relaciones de pareja.

De acuerdo con Terri Orbuch, psicóloga clínica del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Michigan, cuando se piensa que una relación debe ser de cierta manera, pero en el día a día no lo es, comienza a generarse una gran frustración que termina por destruir a la pareja.

Cuando la comunicación comienza a fracturarse, otras cuestiones que eran menos evidentes comienzan a tornarse en verdaderos problemas.

1. Críticas. Después de muchos años de estudios, el psicólogo profesor de la University of Washington, John Gottman, apunta que si bien todos tenemos defectos, cuando las críticas se vuelven reiteradas afectan la autoestima de la persona lo que hará que ya no quiera esa pareja.

2. Desprecio. Gottman asegura que cuando una persona exterioriza sarcasmo, insultos o una mala mirada hacia su pareja está provocando que ésta se sienta inútil, incluso afectando su salud; nadie quiere una relación así, es por ello que se llega incluso al divorcio.

3. Actitud defensiva. Una persona presenta este comportamiento de manera natural en la vida, pero dentro de una relación de pareja suele incrementarse cuando una de las dos partes intenta justificarse de sus fracasos o “deslices”, si se hace un tema persistente puede indicar el fin.

4. Obstruir. Más allá de una mala comunicación, menciona el psicólogo, existe un momento es donde se levanta metafóricamente una “barrera”, no hay muestras de interés o esfuerzo por conectar de nuevo, y la decepción de quien aún quiere continuar se torna profunda.

5. No tener sexo. La terapeuta familiar y autora del libro “How to Be a Couple and Still Be Free”, Tina B. Tessina, explica que la intimidad con la pareja es esencial para mantenerlos unidos, aunque muchas veces se deja de lado por el cansancio de las actividades diarias.

6. Descuidarse. Si bien con el paso del tiempo, el amor se vuelve más profundo y el exterior es lo menos importante, es bueno para la relación que sigan buscando atraerse mutuamente. Poner un poco de esfuerzo para verse como se “gustan” es algo que hará la diferencia.

7. Olvidarse de los detalles. Los signos cotidianos de afecto son los que mantienen la intimidad y el romance vivo, pero muchas parejas se olvidan de mostrarlos lo que desgasta la relación.

La mejor manera de evitar que se mueran las relaciones de pareja es fomentar la buena comunicación, además de recordar (y decirse) día con día las razones por las cuales se enamoraron. Las personas cambian, pero eso no tiene que ser forzosamente un mal factor.

 

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Consejos para tener una relación de pareja saludableConsejos para tener una relación de pareja saludable

Descubre las claves para mantener una relación sana y duradera en pareja.

eldia.es

Mantener una buena relación de pareja no es tarea fácil, y requiere tiempo y esfuerzo por parte de ambos. Para que el amor sobreviva en una relación, es necesario implicarse y esforzarse a diario.

A continuación, te mostramos una serie de hábitos que pueden ayudar a que una relación crezca y se vuelva más sólida.

 

La Comunicación

Una de las claves para que una relación funcione es, sin duda, la comunicación. No se trata simplemente de hablar, sino de la calidad de lo que se habla, del esfuerzo que realiza la pareja por escuchar al otro y por expresar lo que siente y lo que piensa, tanto los aspectos positivos como los negativos, sin ignorar los problemas que puedan surgir. Todo ello, de una manera adecuada, intentando no discutir y poniendo interés en el diálogo.

Este es uno de los aspectos en los que más suelen fallar las parejas, y que pueden hacer que una relación termine en fracaso. Gracias a una comunicación adecuada, la pareja podrá evolucionar y no quedarse estancada y conseguirán entablar un lazo entre ambos duradero y genuino.

Es cierto que no todas las parejas saben comunicarse de forma adecuada. Sin embargo, es un hábito que se puede aprender, poniendo el interés suficiente, expresando los sentimientos, escuchando a los demás y esforzándose por ponerse en el lugar del otro.

 

Pasar Más Tiempo en Pareja

Para que una relación de pareja funcione es necesario pasar tiempo con la pareja. Sin embargo, lo más importante no es la cantidad, sino que sea tiempo de calidad. Conviene esforzarse porque los momentos que se pasen juntos sean agradables y ayuden a conocerse mejor y a disfrutar juntos, teniendo una conversación profunda, viendo un episodio de vuestra serie favorita, yendo a cenar juntos, o practicando un deporte que os guste.

 

La Importancia De Los Detalles En La Pareja

Tener detalles con la pareja puede ayudar a expresar lo que sentimos y a que el otro perciba que lo valoramos y que lo seguimos queriendo. Es muy fácil caer en la rutina y pensar en que nuestra pareja estará ahí siempre. Sin embargo, es necesario cuidar una relación para que esta funcione, y tener detalles con ella ayudará a que se sienta valorada y a salir de la rutina de vez en cuando, haciendo que la ilusión se mantenga día a día.

No se trata de hacer grandes regalos, de gastarse elevadas sumas de dinero o de hacer grandiosas demostraciones de amor. Los pequeños detalles pueden funcionar muy bien y beneficiar mucho a la pareja, como preparar una cena romántica, dedicarle frases de amor o dejarle mensajes cariñosos en su bolso o distribuidos por la casa.

 

Confiar En La Pareja

La confianza en la pareja es un aspecto indispensable para que una relación funcione y tenga una base sólida sobre la que crecer.

Una de las razones que hacen que las relaciones acaben es la desconfianza y los celos. Si se quiere construir una relación saludable y equilibrada, es muy importante confiar en el otro y comprender que los celos no son positivos y que pueden llegar a destruir una relación.

 

Respetar A Tu Pareja

El respeto es un elemento básico en cualquier tipo de relación, y más aún cuando se trata de una relación amorosa. Una relación saludable debe basarse en el respeto mutuo y nunca se deben sobrepasar los límites y faltar al respeto del otro, ni siquiera en momentos de discusión o de enfado, ya que lo único que se logrará es perder la confianza e ir destruyendo la relación.

 

Tolerancia Y Comprensión Hacia La Pareja

Comprender y tolerar a la pareja también es muy importante para construir una relación sólida. Es necesario comprender que nadie es perfecto y aprender a tolerar los defectos de la otra persona de forma paciente, sin intentar cambiarla y aceptando cómo es.

Para ello, conviene ponerse en el lugar del otro e intentar conocerlo, queriéndolo con todas sus virtudes y con sus defectos.

Muchas parejas caen en el error de ofender a su pareja y de criticarlo constantemente, con la finalidad de hacerlo cambiar. Sin embargo, las únicas consecuencias de esta actitud pueden ser, o que la relación acabe deteriorándose o rompiéndose, o bajar la autoestima del otro.

 

Respetar La Independencia De La Pareja

Es conveniente pasar tiempo de calidad con la pareja, como hemos comentado. Sin embargo, también es muy importante respetar la independencia del otro y pasar tiempo solos.

Una relación de pareja sana implica tener un espacio propio, intereses propios, amigos, aficiones particulares y una vida independiente fuera de la relación. De lo contrario, se podría llegar a crear una relación demasiado dependiente y poco saludable, llegando a olvidarse incluso de uno mismo.

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Si tu pareja quiere bajar de peso, ¡preocúpate!

La gente que de repente comienza a luchar en contra de sus rollitos mientras está en una relación aparentemente estable se prepara en secreto para dejar a su otra mitad, asegura un estudio, según publica Daily Mail Reporter.

Las parejas felices no se preocupan por sus cinturas en expansión porque tienen menos presión de verse atractivas, sugieren los sociólogos a cargo del reporte.

El profesor Thomas Klein estudió la conexión entre la felicidad y el peso y dijo que las señales de alerta incluyen una repentina obsesión con el gimnasio o con envolverse en dietas y deportes.

“Cuando las personas están en la búsqueda de una nueva pareja, tratan de verse lo más delgadas y atractivas posible”, aseguró Klein, de la Universidad de Heidelberg, en Alemania.

Consecuentemente, cuando uno de los dos comienza a bajar de peso puede interpretarse como que está preparándose para el mercado de encontrar pareja.

“Las personas dentro una relación sienten menos presión y con frecuencia ganan libras porque no velan mucho su peso”, añadió Klein.

Pero una crisis en la relación puede acabar con la glotonería, dice el sociólogo.

Los investigadores estudiaron a más de 2,000 personas entre las edades de 16 y 55 años. Entre los hallazgos está que las personas en relaciones por lo general pesan más que las solteras que tratan de atraer a una pareja en el competitivo mercado de las citas.

La experta en relaciones Leslie Seppinni, de Los Ángeles, reaccionó al estudio al manifestar a ABC que la pérdida de peso puede ser señal de muchas cosas y una aventura es una posibilidad.

“Toda vez que tu pareja hace un cambio frente a ti, no lo pases por alto”, dice. “Si de repente tu pareja no está tirada todo el día viendo la televisión, deberías querer saber la razón”.

 

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Relaciones: los de afuera ¿son de palo?

Muchas veces, solemos contar nuestros problemas sentimentales a amigos, familiares y compañeros de trabajo exponiendo a nuestra pareja.

Cuando nos encontramos en una relación de pareja, es normal que usemos como confidentes a todos los que nos rodean: padres, amigos, compañeros de trabajo, etc. Un poco porque necesitamos consejos y otro poco porque inexorablemente necesitamos comparar nuestra relación con las demás, para buscar acciones ajenas, ejemplos que nos den la razón en supuestos problemas de amores.

En esa búsqueda desesperada de una opinión externa, solemos contar nuestros problemas a boca de jarro, sin darnos cuenta que no solo exponemos a nuestra pareja, sino que aparte exponemos nuestra relación. “¿A vos te parece bien lo que me dijo mi novio?”, “¿Qué harías si te hace esto?”, pasando por alto que todas las personas son distintas y todas las relaciones son diferentes. Entonces seguimos buscando desesperadamente un parámetro de cordura que nos guíe, como si las relaciones de amor fuesen un mueble que trae instrucciones y encaja perfectamente.

Es en esa misma búsqueda en la que cometemos el peor de los errores: mostrar las miserias de la persona que amamos.

Primero comenzamos contando un par de diferencias. Más tarde, plasmamos en los demás las actitudes y esencias de la persona que amamos como erróneas. Con el correr del tiempo, pasamos a relatar nuestra relación como una novela de televisión a los televidentes, dándole, y casi exigiéndoles una opinión. Como si ellos fuesen a decir qué es lo que está bien y qué es lo que está mal.

Cuando contamos todas las peleas y diferencias que tenemos con nuestra pareja, es normal que obviemos todos nuestros errores, y solo contemos la parte en la que la otra persona es casi un demonio que nos está haciendo mal. Entonces, finalmente, la gente que nos rodea comienza a engancharse con la historia y a participar activamente de la misma, opinando y diciéndonos lo malvada que es la persona que tenemos al lado.

Ignorantes de quiénes somos nosotros mismos, nos juzgan como amigos, primos, hijos y otras yerbas, sin pensar que para juzgar a una persona como amante, hay que amarla. Así que nuestros confidentes comienzan a ser nuestros socios en esto de destruir nuestra relación y comienzan a remarcarnos nuestras cualidades, dejando a relucir las miserias de quien tenemos al lado: “Vos sos una excelente persona, no te mereces que te corten el teléfono”, dice un amigo sin saber que antes de que nos corten el teléfono nosotros le estábamos gritando a nuestra pareja. “¿Cómo te va a tratar así?”, dice una amiga sin saber que para que nos traten así, nosotros estábamos portándonos peor. “Ubicalo porque no tiene limites”, opina un familiar sin saber que nosotros nunca pusimos límites.

Y en esa búsqueda desesperante, seguimos siendo juzgados como hijos, hermanos, amigos y primos, por personas que no saben de nuestros celos, de nuestra forma de amar, de nuestro accionar ante una indiferencia, y de quiénes somos en el amor.

Es en este momento cuando nos encontramos con lo que fuimos tejiendo inconscientemente de a poco: “Dejalo”, “Cortale”, “Abrite”. Y esas palabras nos suenan a nosotros como una locura. En ningún momento nos percatamos de que le estábamos dando un poder innecesario a quienes creíamos nuestros consejeros. Ahora, nuestros amigos, familiares, y demás, piensan de nuestra pareja lo que nosotros reflejamos. Nuestra visión, nuestro sentir, nuestro descontento, pero desconocer lo que hicimos nosotros, lo que nos equivocamos, y desde el amor que sienten por nuestra persona, nos recomiendan que nos alejemos de quien nos está lastimando.

Un pensamiento tan básico y primitivo como la protección maternal. Entonces nos damos cuenta que expusimos a la persona que amamos, que nuestros amigos no la quieren ver más, que nuestra familia no la quiere en su mesa, y que todos los confidentes que antes nos consolaban, hoy se transforman en enemigos íntimos que no están dispuestos a escuchar más relatos, porque como toda serie de televisión, tienen sed de final.

Y aquí nos encontramos, de la mano con la persona que amamos, a quien no supimos cuidar. De la mano de la persona que amamos, a quien no le dimos privacidad. De la mano de la persona que amamos, a quien hoy todos quieren lejos menos nosotros.

Entonces, me pregunto yo: ¿Tan importante es lo que piensan los demás? Si las personas viven llenas de problemas, de guerras, de diferencias. A la hora de hablar todos nos cuentan lo ideal, olvidándose que lo ideal es amigo de lo irreal, y que si ellos fuesen tan exitosos, no podrían siquiera engancharse en nuestros tontos culebrones quinceañeros.

Por eso, sospecho que la mejor manera de cuidar a quien queremos es discutir nuestras diferencias en la privacidad. Confrontar lo que nos molesta cara a cara y hacer lo imposible por resolverlo. Cuando exponemos a la persona que amamos, trazamos una línea imaginaria entre nuestros vínculos sociales y ella, pero por más imaginaria que sea la línea, después es muy difícil de saltar. Y cuando nos encontramos con la directiva de apartarnos de esta relación, nos damos cuenta que en realidad no es lo que queremos, y ahora pretendemos que ellos acepten a nuestra pareja, aquel demonio que tanto mal nos hacia, pero que sin ella no podemos vivir.

Como profeta una frase futbolística: “Los de afuera son de palo”, y siempre es mejor dejarlos siendo palos, a permitir que le den a quien amamos con un palo.

 

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 Después de la infidelidad qué

Muchas parejas logran retomar su relación, pero es un proceso que requiere paciencia, voluntad y esfuerzo

Tras una infidelidad, muchas parejas enfrentan la misma duda: ¿es posible continuar? ¿volver a confiar? Especialistas en relaciones de parejas coinciden en que muchas veces la respuesta es sí. Depende de la voluntad de las partes para trabajar tanto las consecuencias de lo ocurrido como la amplia gama de emociones que puedan sentir los dos.

Usualmente, quien sufrió la infidelidad y desea perdonarla pone en una balanza lo positivo de su relación.

“La gente que tiene una base bien sólida en el matrimonio y en general todo está bien, excepto eso que ocurrió, tienen posibilidades de salir. Por ejemplo, si es buen padre o madre, tienen intereses en común, son comprensivos, entre otras cualidades, es mucho más fácil ponderar y decidir perdonar”, explica el psicólogo clínico Santiago Rivera Santos, quien comúnmente recibe consultas de parejas que enfrentan el problema.

Mayormente, en su experiencia, es la mujer quien llega a buscar ayuda para intentar perdonar y continuar la relación. Se expresan “devastadas” por la traición, incapaces de retomar la relación sexual con su pareja. Es común que utilicen frases como que se sienten “sucias” al pensar en el contacto íntimo con quien les mintió.

“La mujer se afecta mucho, se traumatiza, pero recibe el mensaje cultural de perdonar, de quedarse en la relación. Queda sumida en una ambivalencia de mantenerse en la relación, pero a la misma vez se siente traicionada, humillada y ansiosa, con una crisis de apego muy fuerte. Inclusive, muchas se sienten responsables. Oscilan entre la culpa y el sentimiento de rechazo hacia el hombre”, señala, por su parte, el psicólogo clínico Miguel Ángel Pagán.

Los hombres, por su parte, también llegan a consulta. En ocasiones lo hacen tras haber sufrido la infidelidad, pero según la experiencia de los psicólogos, la mayoría de las veces acuden a terapia como una condición de sus parejas para retomar la relación tras la infidelidad.

ELLAS HABLAN

Cuando es la mujer quien peca, muchos hombres se marchan, observa el doctor Pagán. Muchas veces porque cuando ellas se involucran en una relación fuera del matrimonio han cruzado la frontera del mero encuentro sexual a la intimidad emocional. A menudo, ya están enamoradas de su amante.

Pero no siempre es así. “El hombre que quiere estar con su esposa es porque la ama y se siente, en cierta medida, responsable o copartícipe de que ella haya sido infiel. Sinceramente quieren salvar la relación”, opina el psicólogo especializado en terapia de pareja.

Muchas veces, las motivaciones para la infidelidad entre el hombre y la mujer son similares, coinciden los entrevistados. Sentirse deseado, atractivo y valorado parece ser una tentación difícil de vencer cuando la relación se ha reducido a la rutina.

“Todos tenemos necesidad de intimidad, afecto y compañía. Por eso, sin uno darse cuenta puede terminar en una relación extramarital”, comenta Pagán.

Esto le ocurrió a Carla, quien tras un matrimonio de 16 años le fue infiel a su esposo. Decidió, incluso, dejarlo con el pretexto de que estaba agobiada por la relación para estar con su amante. Aunque afirma que fue “maravilloso” sentir que despertaba emoción e interés en un hombre, actualmente recibe terapia para lidiar con su culpa pues sostiene que ama a su esposo y no quiere perderlo.

Rivera sostiene que aunque suele afirmarse que la infidelidad implica falta de amor, muchas personas infieles aseguran que no han dejado de amar a su pareja.

Claro que hay otros factores menos románticos por los cuales la gente se niega a salir de una relación deteriorada por la infidelidad y de ello los psicólogos son los mejores testigos.

“Muchas veces quien fue infiel se da cuenta de que hay muchos valores en la relación que no había mirado o había dado por sentado. Pero también los hijos son un factor. Y hay que decir que muchos hombres no están dispuestos a pagar una pensión y hay muchas mujeres dependientes económicamente de sus maridos”, apunta Rivera.

Ahora bien, cuando hay amor e interés de parte de los dos, ¿qué hace falta para continuar?

Es fundamental, sostienen los expertos, que la pareja se comprometa con mantener la unión. Sencillamente, terminar no puede ser visto como opción. La persona infiel debe aceptar sin reservas su culpa, demostrar arrepentimiento genuino y tener paciencia para enfrentar reacciones comunes a causa de su acción como, por ejemplo, el cuestionamiento y el reclamo. No es recomendable que intente reconquistar a su pareja de maneras demasiado obvias, como enviando flores o llamando todo el tiempo, especialmente si no solía hacerlo antes del evento. Quien fue víctima, por su parte, tiene que saber cuándo detener su desahogo pues continuará un círculo vicioso que impedirá progreso en la relación.

La terapia de pareja funciona como aliada para ventilar sentimientos y superar las heridas. En ocasiones, la separación temporera puede ser una alternativa, pero bajo el asesoramiento de un profesional.

La confianza se puede volver a retomar, coinciden los psicólogos. Hay que entender, no obstante, que es un proceso intenso y a veces lento.

 

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Cuando la esposa no puede dormir, el matrimonio puede sufrir

Un estudio no encontró resultados similares cuando los esposos eran quienes contaban ovejas

Cuando las esposas no pueden dormir, esto tiende a desatar tensiones matrimoniales al día siguiente, sugiere un estudio reciente, mientras que los problemas de sueño del esposo apenas tienen un impacto sobre las relaciones de la pareja.

Investigadores evaluaron los patrones de sueño de 35 parejas casadas, jóvenes y saludables, durante diez noches, usando sensores no invasivos que monitorizaban los ciclos de descanso y actividad. Las esposas que tenían dificultades para dormir provocaban significativamente más interacciones conyugales negativas al día siguiente, según la investigación, que será presentada el lunes en Minneapolis en la reunión anual de las Sociedades Profesionales del Sueño Asociadas (Associated Professional Sleep Societies). Las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar como preliminares hasta que se publican en una revista médica revisada por colegas.

“Los hallazgos sugieren que la incapacidad prolongada de dormir de la esposa predice las interacciones conyugales tanto de ella misma como de su esposo. Éstas tienden a ser más negativas, y menos positivas”, señaló Wendy Troxel, profesora asistente de psiquiatría en la Facultad de medicina de la Universidad de Pittsburgh, e investigadora líder del estudio.

Troxel dijo que las parejas, que eran mayormente profesionales blancos con una edad promedio de 32 años, usaron diarios electrónicos para proporcionar evaluaciones diarias sobre sus interacciones conyugales, apuntando si eran negativas, como ser ignorado o criticado, o positivas, como ser atendido y respaldado. Los resultados fueron independientes de los síntomas de depresión.

Para las mujeres que tenían problemas para dormir, las interacciones conyugales se volvieron sustancialmente más negativas que positivas en ambos cónyuges, encontró el estudio. Al contrario, cuando los esposos dormían mal, hubo poca diferencia en cómo se relacionaba la pareja al día siguiente.

“Por lo general, las mujeres son más expresivas y tienden a marcar el clima emocional de la relación de pareja”, explicó Troxel. Las esposas que no pueden dormir son más propensas a expresar estrés, a estar irritables y a verbalizar sus sentimientos, apuntó.

“Los hombres son más propensos a reprimir sus sentimientos o a no estar conscientes o sintonizados con el clima de cambio que ocurre”, añadió Troxel.

Aunque la incapacidad de dormir de la esposa podría agitar los sentimientos negativos en un matrimonio, otros problemas de la relación también pueden resultar en insomnio, en vigilia esporádica durante la noche, y un sueño profundo inadecuado, anotó Troxel.

“Es un proceso cíclico que puede afectar a las parejas y ponerlas en trayectorias negativas en cuanto a su salud mental y bienestar”, advirtió Troxel. “Los problemas de sueño deben abordarse desde la clínica y quizás, si la pareja tiene problemas, iniciar terapia matrimonial”.

El Dr. Clete A. Kushida, director del Centro de Investigación sobre el Sueño Humano en la Universidad de Stanford, dijo que el estudio es único, al relacionar la incapacidad de dormir con la forma en que las parejas interactúan al día siguiente.

“Enfocarse en el impacto del sueño inadecuado en términos de interacciones conyugales positivas o negativas al día siguiente es un enfoque interesante de los datos”, aseguró Kushida.

Esto añade a la concienciación de las consecuencias interpersonales y la angustia emocional que pueden resultar de la falta de sueño, señaló.

“Cuando un médico valida una queja de sueño, es importante que el cónyuge también acuda a la consulta para averiguar en qué forma la falta de sueño de su pareja le afecta como persona, influye en su estado de ánimo o impacta la relación”, aconsejó Kushida.

Estudios anteriores de Troxel encontraron que la presencia estable de un esposo o cónyuge predecía una mejor calidad de sueño en las mujeres, y que las esposas que eran felices en sus matrimonios reportaban menos molestias del sueño. Ahora, se están analizando los datos de la investigación actual para determinar los tipos precisos de conducta conyugal y consecuencias interpersonales que ocurrían tras una noche de sueño inadecuado.

En general, el nuevo estudio encontró evidencia más potente que relaciona al sueño con las interacciones conyugales al día siguiente, en lugar de la dirección contraria, añadió Troxel.

“Intuitivamente, esto tiene sentido en que no se funciona al mejor nivel cuando falta sueño, pero hay sorprendentemente pocos datos sobre cómo esto afecta las relaciones matrimoniales”, señaló Troxel.

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU., y los Premios de Ciencias Clínicas y Translacionales (Clinical & Translational Science Awards).

 

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 Los viajes largos dificultan las relaciones de pareja

Un estudio sueco encuentra que el riesgo de separación es un 40% mayor para las personas que realizan un largo viaje de ida y vuelta al trabajo

En una economía difícil, muchas personas se encuentran tomando trabajos que requieren un largo viaje, pero una nueva investigación sugiere que puede haber un alto precio personal a pagar por esa decisión.

De hecho, un investigador de Suecia encontró que aquellos que viajan largas distancias hacia el trabajo tienen más probabilidades de separarse de su cónyuge o pareja que las que trabajan más cerca de la casa.

Erika Sandow, una geógrafa social en la Universidad de Umea, evaluó estos largos desplazamientos en Suecia y sus efectos en los ingresos y en las relaciones. En el análisis de más de 2 millones de adultos que estaban casados o vivían con una pareja, Sandow encontró que aquellos que viajan largas distancias, de hecho, tenían acceso a más empleos y mejores oportunidades de carrera, pero no sin sacrificios dentro del hogar.

Entre sus conclusiones, Sandow señaló que el 11 por ciento de los estudiados pasó por lo menos 90 minutos viajando todos los días (ida y vuelta). Los resultados también revelaron que un gran porcentaje de viajeros de larga distancia tienen niños pequeños y sus familias tienen raíces en su comunidad. Sin embargo, una vez comienzan la rutina de un largo viaje, la mayoría se quedan en ella. De hecho, más de la mitad de los que realizan viajes de larga distancia al trabajo habían estado haciéndolo durante al menos cinco años, informó.

Aunque las personas se adaptan a este tipo de viajes con el tiempo, muchas relaciones no sobreviven a este largo recorrido. El estudio de Sandow encontró que los viajeros de larga distancia son 40 por ciento más propensos a separarse que otras parejas, sobre todo en los primeros años de los largos viajes.

El género también entra en juego, dijo Sandow. La mayoría de los viajeros de larga distancia son hombres y sus parejas tienden a ganar menos dinero, señaló Sandow, agregando que las mujeres suelen trabajar a tiempo parcial o tener puestos trabajo más cerca de casa con el fin de poder recoger a los niños en la guardería. Como resultado, encontró que muchas mujeres están ganando menos y todavía tienen que asumir el papel principal como encargadas del cuidado de la familia y los niños.

Si bien las mujeres que realizaron viajes largos también mostraron tener más oportunidades y mejores salarios que las que no, estudios anteriores han demostrado que es más probable que se sientan estresadas, presionadas por el tiempo y menos exitosas en sus trabajos, en comparación con sus pares masculinos, indicó Sandow en un comunicado de prensa de la universidad.

Los resultados deberán ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada.

 

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