Claustrofobia en ascensores: cuando el miedo es real

by salud on 11/01/2016

in Fobias,Psicologia - Psiquiatria,Salud

 

Claustrofobia en ascensores: cuando el miedo es real

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La claustrofobia es una fobia específica por la cual la persona reacciona con desesperación por miedo a ahogarse o sofocarse al quedar en el interior de un lugar cerrado, como puede ser un ascensor.

Además esta fobia puede desatarse frente a cualquier espacio reducido como puede ser el subte, el tren, los aviones, los túneles o sótanos, los dispositivos diagnósticos como TAC o la Resonancia Magnética, las habitaciones pequeñas (baños), teatros, cines, auditorios, entre otros.

El miedo al encierro afecta en todas las culturas, razas y niveles socioeconómicos, y su evolución y complicaciones son muy variables pero tiende a ser un cuadro fluctuante y crónico, según los expertos.

El licenciado Santiago Gómez, director de “Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva”, afirmó que “según el Manual de Diagnostico de Salud Mental (DSM-IV) la claustrofobia pertenece a los Trastornos de Ansiedad y se trata de la fobia al encierro”.

“Esto significa que el sujeto evita los lugares que tienen que ver con el encierro -ascensores; viajar en avión; aglomeramiento de gente; entre otros- por la ansiedad excesiva que le generan los lugares cerrados”, detalló Gómez.

La claustrofobia es un problema que puede traer severas consecuencias en la vida normal de una persona porque quien la padece no tiene miedo al espacio cerrado en sí mismo, sino a las posibles consecuencias negativas de estar en ese lugar, como quedarse encerrado para siempre o la asfixia por creer que no hay suficiente aire en ese lugar.

Los síntomas más comunes:

  • Falta de aire
  • Temor a morir asfixiado
  • Taquicardia
  • Sudoración
  • Mareos
  • Desesperación
  • Palpitaciones
  • Ahogos
  • Opresión en el pecho

Gómez sostuvo que “cuando la persona tiene que subir al ascensor comienzan a aparecer los pensamientos anticipatorios como “me voy a quedar encerrado”; “me va a faltar el aire”; etc.

Dichas imágenes activan el Sistema Autónomo Simpático, como señal de peligro generando síntomas físicos como sensación de ahogo; palpitaciones; taquicardias; sudoración; inquietud, con lo que la ansiedad aumenta tanto, que la persona decide evitar subir al ascensor y de esta manera, el estado de malestar y ansiedad disminuye”.

Consecuencias sociales para quienes padecen claustrofobia

El especialista destacó que además de alterar la vida normal de una persona, “en general los sujetos que sufren este trastorno sienten vergüenza, por tener que confesar que no pueden entrar al ascensor por miedo”.

“Sienten temor hacer el ridículo y que los otros se burlen”, porque para nadie es agradable tener que evitar los ascensores o sufrir cada vez que debe usarlos, añadió el experto.

También, las personas que sufren esta fobia, tratan de no exteriorizar el temor, y el malestar que se les genera, cuando no tienen más remedio que tomarlos.

Otras, prefieren ir por la escalera, pero si son muchos pisos, directamente no los suben, por lo cual pueden poner en riesgo sus funciones laboral, por ejemplo, o dejar alguna actividad social.

Gómez explicó que “las personas que padecen de claustrofobia tendrían que pedir ayuda para poder solucionar dicha problemática.”

En la actualidad, las investigaciones demuestran que la Terapia Cognitiva Conductual, resulta muy efectiva en el tratamiento de la claustrofobia y se la puede vencer en muy poco tiempo”.

“El ascensor de por sí es un equipo intrínsecamente seguro, cuando se lo fabrica, instala y mantiene de acuerdo con la normativa”, aseguró Fernando Suarez, presidente de la Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la República Argentina (FACARA).

Desde la FACARA señaló que “la desesperación de los usuarios, con problemas de claustrofobia o no, los lleva a intentar salir por sus medios ante una situación de encierro, o que pidan a las personas que están afuera que intenten socorrerlos abriendo las puertas por sus medios”.

La claustrofobia como toda manifestación de este tipo- está expresando un temor desplazado, que tiene su origen en una situación diversa.

“Las personas con fobia al ascensor, han adquirido dicha problemática por haber quedado en alguna oportunidad encerrados en el ascensor, luego de sufrir una crisis de pánico, por escuchar experiencias de otros que se quedaron encerrados en el ascensor, o por lo que la persona se imagina” , manifestó Gómez.

Las principales técnicas que se utilizan para tratar la fobia al ascensor:

  • Psicoeducación: consiste en brindarle información al paciente sobre cómo funciona la fobia al ascensor. Dicho conocimiento ayuda a disminuir la ansiedad.
  • Relajación.
  • Exposición en imaginaria.
  • Exposición en vivo y gradual al ascensor: al principio la persona tendría que subir acompañada de un piso por vez, hasta que la ansiedad baje, para poder subir a un nuevo piso. Hasta llegar el momento de subir y bajar solo.”

 

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