Decálogo contra el insomnio de las noches de verano [10-8-17]

by salud on 10/08/2017

in Salud,Sueño

 Decálogo contra el insomnio de las noches de verano

  • La falta de descanso puede provocar déficit de memoria, somnolencia diurna y alteraciones de conducta y afectivas
  • Las elevadas temperaturas hacen que aumenten los trastornos del sueño

En verano los días se alargan y las noches se acortan. El sueño también, y puede que se acorte tanto y sea tan superficial, intermitente y vulnerable a los factores ambientales que acompañan a estos meses que se produzcan patologías a largo plazo.

El calor, con temperaturas que alcanzan los 38 grados y que han hecho saltar la alerta amarilla estos días en la provincia; el aumento de la ingesta de alcohol y comida que suele acompañar a las vacaciones, y hábitos al parecer poco recomendables, como largas siestas, son algunos de los factores que hacen que durante el verano se incrementen y se agraven los trastornos relacionados con el sueño y muy especialmente el insomnio.

Así lo advierten expertos de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Málaga, que cuenta con un equipo científico-técnico de especialistas en alteraciones, diagnósticos y tratamiento de los trastornos relacionados con el sueño, tanto en niños como en adultos y que han elaborado un decálogo de medidas preventivas que ayuden a prestar atención a todos aquellos factores que pueden impedir el descanso adecuado en esta temporada del año.

Relajación muscular

Según el jefe de Servicio de Neurofisiología de Hospital Quirón, Daniel González, a medida que aumenta la temperatura en el ambiente la duración de los ciclos de sueño es más corta: «Aumentará el número de despertares durante la noche, con lo que se reducirían los episodios de relajación muscular profunda, muy importante para la recuperación del cuerpo y de nuestro cerebro».

El especialista añade que los trastornos del sueño relacionados con el ambiente aumentan con la edad. Así, en el caso de personas mayores la temperatura desencadena una prolongación de la fase de inicio del sueño. El jefe de Servicio de Neurofisiología explica el motivo: «A mayor edad, menor capacidad para mantener uniforme la temperatura del cuerpo».

La falta de descanso derivada de un trastorno del sueño puede acarrear patologías tales como deficiencias en la memoria, somnolencia diurna, alteraciones conductuales e incluso afectivas.

Un reciente estudio ha puesto de manifiesto que, para un descanso óptimo, es preciso dormir entre siete y ocho horas, preferentemente entre las once de la noche y las siete de la mañana. El cuanto a la postura, el descanso es mejor si se duerme girado, preferentemente sobre el lado derecho para proteger el corazón; pero no hay nada definitivo.

CONSEJO DE LOS ESPECIALISTAS

  1. El consumo de alcohol y tabaco suele incrementarse en épocas estivales y perjudica altamente la conciliación del sueño.
  2. Bebiendo mucho líquido la temperatura corporal desciende en mayor medida.
  3. No acostarse hasta dos horas después de haber cenado.
  4. La temperatura de la habitación debe estar entre 18 y 25 grados.
  5. Si, una vez despertado no se concilia el sueño en 15 o 20 minutos, se debe abandonar la cama, para volver cuando entre el sueño.
  6. Evitar la siesta y en caso de llevarse a cabo, que no dure más de 15 minutos.
  7. Realizar ejercicio suave durante una hora al día.
  8. Reducir el tiempo de permanencia en la cama.
  9. Evitar bebidas con cafeína en horas de tarde. Alteran el sueño incluso en personas que no lo perciben.
  10. Eliminar elementos de distracción de la habitación, como la radio o la tv.

 

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