El resentimiento: veneno para la relación de pareja [7-8-17]

by salud on 07/08/2017

in Pareja - Romance,Salud

 

El resentimiento: veneno para la relación de pareja

“Resentimiento es la facultad que desarrollamos los seres humanos para revivir el pasado en el presente y volverlo a sufrir como si estuviera pasando”

Cuando atiendo parejas en terapia, uno de los temas más recurrentes, y al que hay que dedicarle una buena cantidad de tiempo, es el de los resentimientos. En algún momento, en todas las interacciones humanas surgen estos sentimientos de agravio que, bien sabemos, si no se resuelven pueden llegar a dañar seriamente o a destruir la relación. Sin embargo, debido a la naturaleza de cercanía e intimidad de la relación, es más fácil que se geste el rencor entre los miembros de una pareja.

Me parece importante distinguir entre el enojo natural que sentimos ante algo que nos disgusta que haga nuestra pareja, por ejemplo, y el resentimiento, que tiene su origen en el enojo guardado derivado del incumplimiento de promesas o de recibir un trato injusto. Si bien el enojo se manifiesta abiertamente, el resentimiento generalmente permanece escondido en nuestra mente, donde habita y es alimentado por nuestros pensamientos repetitivos, nuestro deseo de justicia y venganza hacia el otro.

Es esa rabia anquilosada con la que nos quedamos anclados en el pasado sólo para repasar una y otra vez lo ya sucedido. Como ves, el resentimiento reside en nuestras mentes, listo para en el momento menos esperado saltar y hacerse evidente en frases como: “Ya me cansé de ser yo quien siempre…” o “Estoy harto de que…sea más importante que yo”.

Son muchas las causas para estar resentido con la pareja, pero es la falta de interés en el otro lo que genera mayor irritación y amargura. ¿Cómo es que esto sucede? Cuando la pareja inicia la relación encuentra novedad en casi todo lo relacionado con el otro, lo cual es muy estimulante. No obstante, con el paso del tiempo, se hace necesario hacer un esfuerzo para mantener el interés del otro y por el otro. Es por esto que la creatividad juega un papel tan importante en una buena relación de pareja. Este es quizás el tipo de relación más demandante en cuanto a paciencia, tolerancia, comprensión y uso constante de la creatividad.

Después de vivir lo mismo una y otra vez, es inevitable que la pérdida de interés se haga presente. Cuando los miembros de la pareja permiten que su interés en el otro disminuya, dan oportunidad a que se instalen el descontento y la queja. Es usual que uno de los dos sienta que algo está mal en la relación, pero que no perciba claramente qué es lo que sucede y que tampoco se dé cuenta del rencor que va acumulando ante la actitud del otro. Recordemos que el resentimiento crece silenciosamente y se alimenta de cada una de las muestras de falta de interés del otro, que en el fondo interpreta como un profundo rechazo, pues viene de la persona a quien ha abierto sus sentimientos y la parte más vulnerable de sí mismo. También surge el temor de quedarse solo y de sentirse hecho a un lado. Se disparan sus sentimientos de vergüenza profunda, por ejemplo, de no ser merecedor de la atención o el interés de una persona querida, lo que despierta recuerdos, muchas veces inconscientes, de lo vivido en la infancia con respecto al cuidado que tuvo de sus padres.

Me parece que el escenario es claro, ¿quién puede sentirse rechazado, temeroso del abandono y desvalorizado sin generar enojo? Además, por diferentes razones, entre las que están el hecho de no sentirnos comprendidos o de que imaginamos que podríamos enfrentar peores consecuencias si expresáramos nuestro enojo, guardamos nuestra sensación de rabia y alimentamos el rencor. El dolor es inevitable, pero también se mantiene en silencio, y es este silencio el que mata la relación. La comunicación clara y constante es esencial para mantener sanas nuestras relaciones y sobre todo la relación amorosa.

Conforme disminuyen el interés, el entendimiento y el sentido de conexión, se incrementan el sentimiento de rechazo, de temor, de ser indigno. El problema aquí está en que la persona resentida quiere que su compañero se muestre interesado, comprensivo y con deseos de mantener la conexión. Pero como ya está invadida por el rencor, se siente agraviada y se concentra sólo en lo que ella siente, no se encuentra abierta a las muestras de afecto, sensibilidad y deseo de vincularse del otro. En pocas palabras, el resentido está desensibilizado a los sentimientos de los demás y pierde de vista que su rabia contenida lo hace tan insensible como el otro actuó en algún momento, que es lo que generó la animadversión inicialmente. Es un círculo vicioso cuya solución es la expresión abierta de los sentimientos, con miras a llegar a un acuerdo.

Algunas acciones que pueden ayudar en la búsqueda de soluciones por medio de la comunicación son:

  • Evitar rumiar acerca de lo acontecido. La comunicación directa es la mejor manera de resolver un conflicto.
  • Escucharse el uno al otro. Dar la oportunidad de que cada uno exprese su sentir: enojo o dolor. Concentrarse en el dolor primero puede evitar que el otro se ponga a la defensiva.
  • Resolver una cosa a la vez. Tratar primero lo que genera sentimientos más fuertes.
  • Expresar el enojo. Hacerlo es una señal de que nos importa tanto la relación como la persona. No hacerlo equivale a permitir que el resentimiento termite matando la relación o que ésta se convierta en un infierno.
  • Aceptar honestamente la propia responsabilidad en la circunstancia desagradable.
  • Agradecer el tiempo y la atención que nos dedican.
  • Hacer una declaración que dé por cerrada la situación y que deje atrás el pasado. Aunque no podemos cambiar lo ya ocurrido, sí podemos resolver y olvidar.

 

Comments on this entry are closed.

Previous post:

Next post:


Estadisticas