Lograr el apego al tratamiento del paciente depresivo, el reto [18-6-17]

by salud on 18/06/2017

in Psicologia - Psiquiatria,Salud

Lograr el apego al tratamiento del paciente depresivo, el reto

Para los especialistas el diagnóstico de la depresión debe ser el más preciso posible para implementar el tratamiento más adecuado, con el fin de lograr la remisión completa de la enfermedad. Sin embargo, el mayor reto al que se enfrentan los médicos se relaciona con lograr el “apego” del paciente a la terapia, ya que su abandono provocará recaídas agravadas que complicarán su enfermedad.

Cuando “el paciente percibe una mejoría notable durante el tratamiento, se conforma y lo abandona, pero si no está totalmente recuperado sufrirá un regreso de los episodios depresivos, con mayor intensidad. Se habla de recuperación cuando el paciente tiene más de 6 meses de no presentar sintomatología”, explicó el Dr. Francisco López Muñoz, directivo del doctorado de Medicina, de la Universidad Camilo José Cela en Madrid.

A pesar de ser un padecimiento psiquiátrico curable, en muchos casos el tratamiento podría durar años para lograr su remisión completa. La misión es que el paciente no abandone la terapia con el fin de disminuir los síntomas y evitar las recaídas.

Si se cumple el tratamiento completo con los medicamentos prescritos, según el diagnóstico, el tiempo de recuperación ocurre, incluso, en un intervalo de cuatro a seis semanas…”De ahí la importancia de la remisión, porque si un paciente no está totalmente recuperado tiende a tener más episodios crónicos, con mayor frecuencia”, advirtió el galeno.

Añadió, además, que el abandono provocará alteraciones en el desenvolvimiento cotidiano de la persona, que suelen agravar otras condiciones de salud y aumentar el índice de mortalidad en pacientes con padecimientos crónicos como los cardiovasculares, diabetes, VIH, entre otros. Asimismo, se puede incrementar el riesgo de suicidio si no se atiende el problema correctamente.

La depresión es el segundo grupo donde mayor tasa de suicidio existe, sólo superado por el Trastorno Bipolar, donde hay cuadros maniacos y depresivos. La tasa de suicidio por depresión es del 15%, según lo apunta el psiquiatra de la Universidad Camilo  José Cela.

Además del medicamento, otro aspecto que ha contribuido a apoyar el tratamiento médico y combatir la depresión es la capacidad de las personas de aceptar su condición en la actualidad.

En el pasado ir al psiquiatra era sinónimo de locura, aunque había mayor tolerancia a los que iban un psicólogo. Por lo que la depresión y su tratamiento con especialistas ya no es tan “mal vista”. “Se toma como algo más normal y quizás esto se deba a que hoy día contamos con terapias farmacológicas más inofensivas para tratarla”, comentó el Dr. Ricardo Secín.

Abundó, sin embargo, que cuando el paciente no responde a los tratamientos, algo se ha hecho mal, existe un diagnóstico equivocado, por lo que “antes de pensar en hacer algo diferente o nuevo, es necesario recapitular sobre lo que está sucediendo con nuestro paciente”.

Por otro lado, la automedicación es muy elevada, ya que el paciente prefiere la recomendación del amigo o del vecino, a tener que ir con un psiquiatra. Además de que hay fármacos nuevos que no requieren receta.

En el padecimiento depresivo, hasta ahora se han identificado importantes factores de riesgo, entre los que destacan, ser mujer, separación sentimental, viudez, desempleo, bajo nivel socioeconómico y baja escolaridad.

Las cifras disponibles señalan que el padecimiento afecta a más de 340 millones de personas en el mundo, correspondiendo a México aproximadamente 8.9 millones. Tiene mayor incidencia en adultos jóvenes, entre los 20 y 35 años y es un mal que afecta más mujeres que a hombres, en una relación de 2 a 1. Las previsiones indican que para el 2030  esta enfermedad será la primera causa de discapacidad en nuestro país.

AstraZéneca es uno de los laboratorios en México que ofrece posibilidades médicas para una mejor calidad de vida a pacientes con trastornos de depresión.

Las alternativas terapéuticas consideran síntomas como sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad o vacío; pensamientos pesimistas, disminución del apetito, sentimientos de culpa, inutilidad y/o impotencia, irritabilidad, inquietud, pérdida de interés en las actividades o pasatiempos que antes disfrutaba, fatiga o falta de energía, dificultad para concentrarse o recordar, pensamientos suicidas o intentos de suicidio, dolores y malestares persistentes, insomnio, despertar muy temprano o dormir mucho.

Comments on this entry are closed.

Previous post:

Next post:


Estadisticas